La exempleada debía atender a los clientes tras la barra del establecimiento y fue despedida el mismo día en que pidió a la compañía que le permitiera usar un taburete para poder desarrollar mejor su trabajo.
La cadena Starbucks denegó la petición y despidió a la joven con el argumento de que podía suponer un peligro para los clientes y para los trabajadores, según ha señalado la Comisión por la Igualdad de Oportunidades en el Empleo de Estados Unidos.
El portavoz de Starbucks, Stacey Krum, ha justificado esta noticia alegando que la empleada estaba contratada en periodo de pruebas y que después de tres días el responsable del establecimiento determinó que el trabajo requería demasiado esfuerzo físico para ella. `Utilizar un taburete no era una solución razonable en esa tienda´, se justificó.
La Comisión por la Igualdad de Oportunidades en el Empleo de Estados Unidos considera que Starbucks violó las leyes federales al negar a un trabajador los medios para que pudiera desempeñar bien su trabajo. La empleada fue contratada en julio del 2009 y fue despedida después de tres días de formación.