No tiene sentido subvencionar la aplicación de una ley cuya aplicación es obligatoria, puntualizó Sánchez. Bien al contrario, las empresas que no los apliquen serán sancionadas por la Inspecció de Treball, apuntó.
La política de igualdad en el trabajo del anterior ejecutivo facilitaba subvenciones para implantar planes de igualdad en empresas de más de 30 trabajadores por un máximo de 10.000 euros y por la incorporación de agentes de igualdad a compañías de más de 100 trabajadores establecía subvenciones de un máximo de 15.000 euros. Para tal partida, había presupuestado un millón de euros entre el 2010 y el 2011, a razón de 500.000 euros por ejercicio, en la orden del Departamento de Trabajo del 18 de febrero del 2010.
Entre 2005 y 2010, la consejería de Trabajo otorgó subvenciones a 554 empresas para la aplicación de planes de igualdad, 376 de los cuales se concedieron en 2009 y 2010.