El proyecto de ley de residuos y suelos contaminados, redactado por el Ministerio de Medio Ambiente expresa que los biorresiduos se han de recoger de forma separada para ser destinados al compostaje o a la digestión anaeróbica.
En España tan solo un 4% de los residuos orgánicos son separados. En este marco, el modelo de recogida selectiva de Cataluña se distingue por su eficiencia, y desde el gobierno, se intentará elevarlo a nivel nacional. En esta comunidad autónoma, el 21,6% de los residuos urbanos que se separan son orgánicos.
El proyecto de ley que actualmente se encuentra en fase de enmienda en el Congreso no señala plazos para la implementación del sistema de separación de biorresiduos, dato que sí había sido contemplado en sus versiones anteriores. Para los ecologistas, la separación de la fracción orgánica debería ser ya obligatoria en toda España.