Las energías limpias y la automoción sostenible llegan también a las promesas electorales. En Cataluña, el actual alcalde de la capital catalana, Jordi Hereu, ha prometido a los ciudadanos la promoción de la movilidad eléctrica en las flotas de los taxis.
Actualmente sólo funcionan con gas o con sistemas híbridos el 10% del total de taxis de la ciudad, pero si todos lo hicieran eléctricamente se evitaría la emisión de 62.000 toneladas de CO2.
El candidato socialista es consciente de que los fabricantes no crearán un nuevo modelo de taxi, a pesar de que él haya apostado por ello en una rueda de prensa en la sede en España de Nissan.
Hereu quiere introducir la movildiad eléctrica en las 300.000 motocicletas que circulan actualmente en la ciudad ‘como estrategia de recuperación económica, de cero emisiones contaminantes y para lograr calles más silenciosas’, según La Vanguardia.
Asimismo, ha prometido aumentar la presencia eléctrica e híbrida en la flota municipal, que cuenta con 302 vehículos, y en los autobuses de Transportes Metropolitanos de Barcelona, (TMB) para pasar de los 9 a los 89 vehículos en 2012.
Facilidades que promueven la introducción de la movilidad eléctrica
Con el fin de alcanzar la meta del 30%, Hereu ha prometido ampliar la red de puntos de recarga para que cada ciudadano tenga uno a un máximo de 300 metros de su vivienda. Actualmente hay 184, y quiere alcanzar los 300 a finales de año y los 800 en 2015.
Otras facilidades que ha prometido a los barceloneses son la reserva de plazas para las motos en calzada, los aparcamientos gratis en las áreas azul y verde, rebaja de un máximo del 75% del impuesto de vehículos y que puedan utilizar el carril Bus-Vao.
El alcalde ha pedido que las empresas de automoción cuya sede se encuentre en la capital catalana –como Seat y Nissan- utilicen a la ciudad como laboratorio de la movilidad sostenible.