La entidad Caja Madrid concede créditos, tanto hipotecarios como personales, en condiciones más ventajosas de las que otorga a cualquier ciudadano. En el caso de la entidad que preside Rodrigo Rato, los empleados solo pagan el 55% del Euribor, con un límite máximo del 5,25% y con un suelo o mínimo del 1,5%.
La polémica surgió el pasado año cuando el índice de referencia de las hipotecas cotizó por debajo de ese límite inferior. Fue entonces cuando Caja Madrid decidió rebajar el diferencial que pagan sus empleados hasta el 0,55%.
Caja Madrid contaba a finales del pasado año con 13.700 empleados. La caja concede esas ayudas para la vivienda a todos aquellos que están fijos en plantilla.