De esta forma, la mayor cadena minorista y la que más personas tiene en plantilla de EEUU podría protagonizar el mayor caso de discriminación sexual de la historia. Las trabajadoras iniciaron su batalla legal hace diez años con una demanda colectiva, la que ahora los abogados de Walmart quieren tirar por tierra alegando que las demandas de las empleadas de diferentes trabajos en diferentes tiendas no pueden agruparse en un solo caso.
La demanda inicial fue firmada en 2001 por solo seis mujeres, pero a lo largo de todo el proceso han llegado a sumar más de un millón y medio, entre empleadas y ex empleadas. Denuncian que cobraban unos 5.000 dólares de media menos al año que sus compañeros varones en las mismas funciones, que eran relegadas en sus puestos de trabajo y tardaban hasta dos años en ser promocionadas, mientras que los hombres ascendían fácilmente, que por el sólo hecho de ser mujeres se les recriminaba su aspecto físico, su maquillaje o su peinado.
Unas 20 compañías apoyan a Walmart
Según el diario, una veintena de compañías muy relevantes, entre las que destacan General Electric, Microsoft o Costco, han publicado comunicados de apoyo a la cadena de hipermercados. Si el tribunal da el visto bueno (su decisión se prevé en junio), podría abrir el juicio sobre el fondo y la posible condena al pago de miles de millones de dólares. Muchas empresas temen el efecto dominó y que tras Walmart les toque a ellas.