Pedro Montoya, Group Chief Compliance Officer de EADS, aseguró que 'en un momento en el que la globalización puede resultar una estrategia empresarial ineludible, las empresas se enfrentan al riesgo de incurrir en conductas delictivas en su actividad exportadora'. 'En la actualidad el riesgo es más grave por el hecho de que hasta hace pocos años el pago de comisiones con fines ilícitos era una práctica consentida en todos los países europeos', añadió.
Para el representante de EADS es importante el hecho de que 'en pocos años se haya pasado de la incriminación de esas conductas a la exigencia de programas eficaces de prevención de la corrupción'. En este contexto, la figura del Compliance Officer debe aportar un plus de independencia y enfocarse en la evaluación y prevención de riesgos asociados al negocio, como la corrupción o las prácticas anticompetitivas, según el experto.
Antonio Garrigues, presidente de Garrigues, aseguró que 'la corrupción es un reto a nivel nacional y mundial, y la solución pasa por establecer controles y, sobre todo, crear la necesidad de la transparencia'.
Las empresas opinan
MSD, Siemens y EADS fueron las tres compañías representativas del sector empresarial que tras la reflexión acerca del nuevo marco regulatorio por el que las empresas podrán ser condenadas penalmente por la comisión de determinados delitos de manera autónoma a lo que pueda ocurrir con las personas físicas implicadas a cargo del socio de Garrigues, Florentino Ortí, debatieron en una mesa centrada en estrategias empresariales en materia anticorrupción.
José Manuel Garcelán, Director de Compliance de MSD, confirmó que 'en un contexto como el de la industria farmacéutica, estrictamente regulado en todos sus ámbitos, las compañías del sector tienen que tener una cultura de cumplimiento fuertemente arraigada en las personas y en los procesos, apostando por una sólida e independiente organización interna de compliance, que tiene que tener el respaldo de la Alta Dirección'. 'Una organización que cree en la ética es una organización distinta, que no sólo hace lo correcto, sino que hace que sus grupos de interés entiendan que hace lo correcto', añadió.
Por su parte, el Compliance Officer de Siemens, Aurelio Pérez, detalló los tres pilares en los que se basa el programa de compliance desarrollado por su empresa en los últimos años: Prevenir, Detectar y Responder. Según Pérez, 'la corrupción es un problema que afecta a la sociedad en general y que requiere la actuación colectiva de empresas, entidades gubernamentales y ONGs para que se puedan lograr avances significativos'.
Finalmente, el ex ministro y miembro del Consejo de Administración de EADS, Juan Manuel Eguiagaray, fue el encargado de clausurar el acto. Eguiagaray subrayó que 'la corrupción no reduce sólo los ingresos fiscales, sino también la eficiencia económica'. El ex ministro hizo referencia a los últimos índices publicados por la organización Transparencia Internacional. 'Desde 2008 España permanece en el puesto 30 en cuanto a transparencia en el ámbito económico y político a nivel mundial'. Según Eguiagaray, 'los mecanismos de represión son ineficaces en la lucha contra la corrupción, el principal desafío radica en incluir mecanismos eficientes de denuncias –whistle blowing- dentro de las compañías, así como de rendición de cuentas'.