En su intervención, Fabà afirmó que “las empresas han de generar beneficios, pero siendo responsables” y, en su opinión, “la Responsabilidad Corporativa (RC) de una empresa no se puede asociar sólo a lo que colabora con ONG, sino que es lo que permite dar respuesta a las necesidades de sus grupos de interés y la sociedad”. En el caso de los stakeholders, incluso "se pueden obtener ventajas competitivas si se tiene una relación buena con ellos", añadió.
Según explicó, “La Caixa entiende que la RSC debe estar en su estrategia y para ello un factor clave es el compromiso de la alta dirección”. Pero, ¿cómo se demuestra este compromiso? Jordi Fabà enumeró cinco puntos a tener en cuenta:
1. Definir el objetivo
2. Enunciar los valores corporativos para que sean compartidos por toda la organización
3. Asumir compromisos verificables
4. Revisar las actividades
5. Estar atento a los cambios sociales
De esta forma, “la RC forma parte de la política estratégica de una empresa si cumple estos cinco puntos”, afirmó. Además, para la entidad catalana es imprescindible actuar de acuerdo con sus valores corporativos, que son liderazgo, confianza y compromiso social, más allá de las exigencias legales.
Por último, destacó la importancia de "que la actividad de La Caixa genere valor para la sociedad", y lo hace poniendo en marcha numerosas iniciativas como Microbank, a través de la Obra Social, comprometiéndose con la protección del medio ambiente, cuidando a sus empleados, etc.