El informe aplica la metodología tradicional de EIRIS (se centra en las áreas de gobierno corporativo, estrategia, transparencia y actuaciones) para analizar, entre otras, a las 100 marcas consideradas líderes mundiales por el “Best Global Brands 2010”.
La otra cara de la moneda es Porsche, que a diferencia de muchas otras marcas de coche listadas, no publica datos sobre emisiones. Tampoco publica objetivos de reducción de emisiones en relación al impacto en el cambio climático, cosa que si que hacen sus competidores.
Porsche no es un caso aislado
Y la actitud de Porsche no constituye un caso aislado: según EIRIS, “ninguna de las empresas listada en el `Best Global Brands 2010´ está, de momento, tomando liderazgo ante el cambio climático”. Además, prosigue así: “el 69% de las marcas tampoco están actuando ante el cambio climático, por lo que no manejan adecuadamente los riesgos asociados a su valor de marca”.
La investigación de EIRIS describe a 42 de las 100 marcas como empresas con “gran impacto en el cambio climático”, y de estas 42 solamente un 31% recibió un “bien” de EIRIS. El porcentaje es similar al de las 300 compañías analizadas por EIRIS: según el estudio, un factor significativo en el progreso ante el cambio climático año a año “han sido los esfuerzos de la compañía para minimizar el impacto de las reglas y regulaciones que se espera sean más duras alrededor del mundo y en el futuro próximo”.
El estudio concluye que el management de las compañías de su riesgo de cambio climático ha ido mejorando año tras año. Sin embargo, EIRIS también encontró que “la excelencia en el management del cambio climático no ha sido identificado aún por las compañías como atractivo para la marca”.