El ministro de Fomento, José Blanco, anunció ayer en rueda de prensa que aprobarán en breve un plan pensado para reducir en un 50% el gasto en iluminación de carreteras de la red del estado, que el año pasado rondó los 25 millones de euros.
En un primer momento, se creyó que el plan, que pretende ahorrar unos 12,5 millones de euros, incluiría la desactivación unas cuántas de farolas en cada vía, apagaría señales luminosas en las carreteras con menos tráfico y, sobre todo, incluiría la colocación de bombillas más eficientes. Así, además de el pretendido ahorro económico se producirán beneficios a nivel de reducción de gasto energético, con lo que se ganará en sostenibilidad.
Sin embargo, más tarde, en una entrevista en la Cadena Ser, Blanco aseguró que “se mantendría toda la iluminación”, y se recortaría, por ejemplo “en los túneles”, donde se consume “el 40%” de la energía empleada en carreteras. Según el ministro, se podrían substituir las luces actuales por un sistema LED, que permitiría un ahorro del 35 al 40%.
Por otro lado, también ha recordado que “hay mecanismos para poder generar energía desde la propia iluminación pública, mediante la instalación de placas solares”.