El estudio analiza a 5.000 empresas y recoge los avances que se han producido a lo largo de los últimos diez años. Revela que, a pesar de que algunas empresas se resisten a generalizarlas, las políticas de flexibilidad, tanto en el tiempo como en el espacio, son las más demandas por los empleados.
El informe muestra que la igualdad es "una asignatura pendiente", ya que en 2009 del 18% de la población activa europea que trabajaba a tiempo parcial, el 31% eran mujeres mientras que sólo el 8% eran hombres. También señala que los Gobiernos ponen un "tono femenino" a la conciliación, mientras que es obligación compartida la de cuidar a los hijos o personas dependientes
Tres soluciones para solventar la desigualdad de género
Una de las autoras del informe, Nuria Chinchilla, que participó en la presentación del estudio, explicó los tres retos y soluciones para solventar esta situación de cara al futuro:
1. Plantear las relaciones de trabajo y familia como una fuente de beneficio mutuo y no de conflicto
2. Valorar el beneficio que se deja de percibir cuando no existen políticas empresariales flexibles
3. Reorientar el concepto y el valor del tiempo en el trabajo
Asimismo, Chinchilla recordó que en países como Holanda, Francia, Alemania, Suecia o Noruega, la racionalización de horarios ha hecho posible una mayor incorporación de la mujer al mundo laboral, el aumento del índice de fertilidad y de productividad en relación con el número de horas trabajadas.