Según el estudio, ya tenemos acceso a la tecnología necesaria para conseguirlo, lo que falta para lograrlo es un fuerte impulso político. La receta consisitría en la construcción de cuatro millones de aerogeneradores de 5 MW, 1.700 millones de cubiertas fotovoltaicas de 3 kW, 90.000 plantas solares de 300 MW (incluyendo tanto fotovoltaicas como de concentración),más una pequeña porción de geotérmica, energía de olas y de las mareas.
Los cálculos dejan de lado la biomasa (por cuestiones de polución y ocupación del territorio) y la energía nuclear, así como todas las energías no renovables. Los aerogeneradores computados son más grandes que los que operan actualmente, aunque ya se han construido algunas granjas eólico-marinas con aerogeneradores de 5 MW.
No será sencillo
Los dos principales obstáculos de este plan son encontrar la manera de interconectar las fuentes de generación basándose en su potencia de salida y su intermitencia (la eólica tiene una gran potencia de salida y una gran intermitencia, la mareo motriz y la geotérmica tiene poca potencia de salida y baja variabilidad) y el aumento del suministro de materiales raros, que tendrá que multiplicarse por cinco, al igual que su reciclaje.
Los autores del estudio concluyen que el mayor reto será superar las barreras políticas que impiden el desarrollo masivo de la energía renovable. El estudio puede descargarse (previo pago) desde este enlace.