Una de esas herramientas es el certificado DisCert, un distintivo que reconoce, puntúa y ayuda a mejorar a las empresas, buscando la excelencia de acuerdo a su nivel de compromiso con las personas con discapacidad a través de un sistema de verificación externo. La calidad del certificado está garantizada por TÜV Rheinland, líder en servicios técnicos a nivel mundial, que actúa como entidad independiente para la verificación de la calidad y transparencia del proceso de certificación.
Con DisCert, las organizaciones públicas y privadas pueden certificar que cumplen con la Ley de Integración Social para Personas con Discapacidad (LISMI) o quieren hacerlo en breve. Pero además, pueden demostrar que su política de apoyo a las personas con discapacidad va más allá del cumplimiento de la ley, con la incorporación de medidas adicionales que ponen de manifiesto el compromiso real de cada entidad.
Ventajas más allá del mero cumplimiento de una normativa
Para una organización, contar con el certificado Discert y por tanto poder documentar que cumple o excede los requisitos de la LISMI tiene numerosas ventajas más allá del mero cumplimiento de una normativa: permite a una empresa situarse en una posición ventajosa cuando en contrataciones, ofertas o ayudas de la Administración Pública; mejora la imagen corporativa de la empresa y enriquece sus políticas de Responsabilidad Social Corporativa, entre otros beneficios.
Tras la presentación de la jornada por parte de José Mª de la Villa, director de relaciones institucionales de Esade, el director general de Empleo de la Comunidad de Madrid, Valentín Bote, ha señalado que “iniciativas como ésta, que pretende reconocer y poner en valor las buenas prácticas en empleo y discapacidad, son muy positivas para lograr la plena integración laboral y social de estas personas”.
Madrid ha destinado este año más de 60 millones de euros
Valentín Bote ha subrayado que la Comunidad de Madrid, a través de la Consejería de Empleo, Mujer e Inmigración, ha destinado este año más de 60 millones de euros a favorecer y facilitar la integración de los trabajadores madrileños con discapacidad en el mercado de trabajo, y consideró “fundamental” que tanto las administraciones públicas como las empresas privadas respeten en sus plantillas los porcentajes de trabajadores con algún tipo de discapacidad que establece la LISMI. En este sentido, el director general de Empleo señaló que el grado de cumplimiento de esta legislación por parte de las empresas madrileñas es “bastante elevado”.
De acuerdo con Francesc Saldaña, responsable de Discert en España, “el Certificado Discert es un facilitador que pretende ayudar a las organizaciones que operan en nuestro país a contar con un sistema de medición real de su compromiso social, lo que revaloriza su imagen corporativa con clientes y consumidores y aumenta su prestigio frente a la sociedad”.
Por su parte, el director general comercial de TÜV Rheinland España, Gonzalo de Castro, ha explicado durante el acto los motivos que han llevado a una de las entidades de inspección técnica, certificación y control más reconocidas del mundo, a avalar DisCert, “aportando al certificado valor, rigor y transparencia”. TÜV Rheinland es una de las entidades certificadoras más comprometidas con los nuevos sellos de certificación que representan la nueva filosofía de la Responsabilidad Social Corporativa hoy en día.
La experiencia de empresas y entidades comprometidas
A lo largo de la jornada de presentación de DisCert, las distintas entidades participantes –desde la Comunidad de Madrid, la propia DisCert y TÜV Rheinland a Bankínter, Contratas y Obras, Fundación Adecco, Grupo Sifu e Indra Sistemas- han querido analizar la situación de las personas con discapacidad en el ámbito laboral. Y es que España cuenta con una de las poblaciones de personas con discapacidad más relevante de Europa, pero la realidad demográfica dista mucho de converger con la realidad laboral: según el INE, el porcentaje de desempleo entre las personas con discapacidad es del 40,7%, duplicando la tasa general española.
A pesar de la LISMI está en vigor desde hace 28 años, el 87% de las empresas que operan en España (según datos de Discapnet) no cumple el porcentaje del 2% de la plantilla que esta ley obliga a reservar para personas con discapacidad a toda organización con 50 o más empleados; porcentaje que se puede cubrir con una serie de medidas adicionales que, al igual que la obligatoriedad de la ley, no son conocidas por muchos gestores empresariales.
Bankínter, Indra Sistemas y Contratas y Obras han ofrecido a los asistentes la visión de la integración de las personas con discapacidad desde la experiencia de sus respectivas organizaciones. Anselmo Martín, director de RSC de Bankínter –entidad que en su proyecto “Un banco para todos” persigue ser un banco accesible para todos los grupos de interés, incluidas las personas con discapacidad, con el 99,5% de sus oficinas accesibles-, ha afirmado: “Iniciativas como DisCert pueden ayudar a que los candidatos identifiquen a las compañías comprometidas con la discapacidad, aumentando así las posibilidades de atracción y retención de talento”.
Por su parte, Mara Zabala, directora de RSC y Acción Social de Indra Sistemas, ha indicado: “La gestión de la diversidad es hoy un imperativo empresarial, que contribuye a la sostenibilidad futura de las compañías, y constituye un factor clave para promover políticas integrales de responsabilidad corporativa. Para Indra, como compañía global con más de 30.000 profesionales de 40 nacionalidades diferentes, así como de distinto género, edad y capacidades, la diversidad es una palanca que impulsa la innovación. Por ello, saber aprovechar los diferentes perfiles, características e ideas, así como integrar profesionales con discapacidad contribuye a fomentar la innovación y a convertirla en una ventaja competitiva”.
Eva González, agente de igualdad de Contratas y Obras, ha asistido a la jornada como una de las empresas que ya cuentan con el certificado DisCert. Tras más de 33 años en el sector de la construcción y con una plantilla de 150 personas, Contratas y Obras desarrolla en la actualidad una intensa labor de RSC para garantizar que sus actividades están presididas por la ética y la sostenibilidad. “En las licitaciones, estamos comprobando que las actividades de RSC que promueven las empresas cada vez tienen más peso y son más valoradas”, ha comentado.
Fundación Adecco ha ilustrado a los asistentes sobre su labor de atención, orientación y dotación de herramientas para ayudar a las personas con discapacidad a contar con un itinerario laboral sostenible y contribuir a que puedan ser autónomos en la búsqueda de empleo. Para Isabel Pertusa, directora de operaciones de Fundación Adecco, es fundamental “trabajar no sólo con los candidatos sino también con las empresas y que en éstas exista apoyo por parte de la alta dirección, para poder conseguir la plena integración y que la discapacidad no se vea como diferencia sino como diversidad. DisCert es una manera de evidenciar las situaciones de las empresas con respecto a la discapacidad y hacerlas visibles de cara a la sociedad”.
Representando el importante papel que juegan los Centros Especiales de Empleo a la hora de ayudar a las organizaciones a cumplir la LISMI mediante medidas alternativas ha comparecido el Grupo Sifu, un grupo de CEEs que cuenta, entre sus 2.500 profesionales en plantilla, con un 89% de personas con discapacidad. Francisco de la Vega, director del Grupo Sifu en Madrid, ha cerrado la jornada señalando que “la innovación es clave a la hora de integrar a las personas con discapacidad en el mundo laboral”.
Tres niveles: Bronce, Plata y Oro
Si la empresa ya cumple con la LISMI, el certificado Discert reconoce ese compromiso establecido con la sociedad y lo hace visible de cara a las empresas y ciudadanos. En el caso de que la entidad aún no cumpla la ley pero desee hacerlo en breve, la empresa obtiene el certificado Discert Compromise, lo que le permite recibir asesoramiento. A partir de la adquisición del compromiso, la entidad cuenta con un plazo de seis meses para cumplir la ley.
Además de demostrar el cumplimiento de la ley LISMI ante una posible inspección de forma rápida y sencilla, el certificado Discert permite demostrar el compromiso social de la entidad en tres niveles: Bronce, Plata y Oro. El nivel Bronce certifica que la empresa cumple con la misma, mientras que el nivel Plata certifica que la empresa ha contraído un compromiso social más elevado que el exigido por la ley. El nivel Oro, por su parte, demuestra un nivel aún mayor de compromiso; y es que la verificación sobre el compromiso se realiza también en base a otras acciones que mejoran el compromiso real de la empresa hacia las personas con discapacidad.
De esta manera, tanto otras empresas como la sociedad pueden reconocer el compromiso que la organización ha establecido con respecto a la integración social de las personas con discapacidad. El Certificado Discert es, además, asequible tanto para las pymes como para las grandes empresas. Las pymes pueden contratar en sello Discert desde 500 euros, mientras que las grandes empresas pueden contratarlo a partir de 1.000 euros.