Los investigadores Marie-Cécile Cervellon, Sandrine Ricard y Helena Hjerth midieron los intereses de una muestra de más de un centenar de europeos y norteamericanos consumidores en la moda ecológica. Los encuestados han respondido a un cuestionario sobre su motivación para adquirir moda ecológica y describir como perciben al consumidor típico de esos productos.
La percepción de los norteamericanos de los consumidores de moda ecológica es que se tratan de jóvenes modernos, seguros de sí mismos y poco sofisticados. Los norteamericanos asocian a la moda ecológica a una mujer de una veintena de edad, sencilla pero sexy que viste zapatos y ropa ecológica.
Para un europeo, un consumidor típico seria una mujer de una cuarentena de edad, rica, teniendo un estilo de vida saludable pero poco sofisticada. Los productos biológicos son más caros, así que los europeos asocian lo ecológico con un estatus social.
Los norteamericanos perciben la moda ecológica de una manera más favorable, en parte porque las marcas de ropa ecológica han sido lanzadas por famosos, como la marca Edun, creada por Bono –el cantante de U2- y su mujer.
Protección del medio ambiente y ética
La protección del medio ambiente, el impacto en la salud y la ética son los factores que conciernen mayormente a consumidores motivados a comprar moda ecológica según el estudio, aunque el interés es simplemente moderado.
“Aunque los consumidores están preparados para pagar más para comprar comida biológica, no parecen tener el mismo interés para la moda ecológica,” considera Sandrine Ricard, Vice-Presidenta de la UIM y parte del equipo de investigación. “Hay una necesidad de informar mejor a los consumidores de la naturaleza de la moda ecológica y hacer atractiva la comunicación y los productos”.
El equipo de investigación concluye que el concepto de moda ecológica no está claro para la mayoría de los que encuestados. Los consumidores se mostraron perdidos entre el significado exacto de moda ecológica y el vacio de información sobre las normas y los procesos. De este modo, los investigadores consideran que en Europa, la moda ecológica debería ser más atractiva para las jóvenes generaciones para ser una opción de consumo viable.