El sector que genera más desconfianza entre los ciudadanos es el petrolífero. Así, Shell y BP han sido elegidas respectivamente, como las empresas que más engañan respecto a su impacto en el entorno. Por otro lado, Iberdrola y Pascual son percibidas como las más comprometidas con el medio ambiente.
El 97% cree que para evitar esta falsa información todas las compañías deberían ser sometidas a auditorías externas y así conocer exactamente el impacto que tienen sobre el entorno Pero además de esto, el 92% también opina que deberían incluir más información sobre sus productos, concretamente con etiquetas como las EPD (Declaración de Producto Medioambiental Europea) de InterfaceFLOR y que facilita un volumen de información certificada sobre el rendimiento medioambiental de los productos.
Pero tampoco el gobierno parecen estar a la altura de las expectativas. Un 35% de los españoles cree que el gobierno no hace absolutamente nada en materia medioambiental y el 62% cree que aunque las intenciones son buenas, las iniciativas son insuficientes.
Seamos claros
Precisamente en su campaña Seamos Claros, presentada por Ramon Arratia, director de Sostenibilidad de InterfaceFLOR en la región de EMEA, InterfaceFLOR muestra varias técnicas para evaluar de forma objetiva la sostenibilidad en las compañías y productos, entre las que se incluyen las etiquetas EPD.
A este respecto, Arratia comenta: “La sostenibilidad ha entrado a formar parte de los intereses de las empresas, pero desgraciadamente muchas de ellas utilizan el compromiso medioambiental como estrategia de marketing o reclamo para aumentar el volumen de negocio. Y precisamente esto es lo que queremos evitar desde InterfaceFLOR. Con nuestra campaña Seamos Claros queremos ayudar a los ciudadanos a diferenciar qué productos y qué empresas tienen un verdadero compromiso con el entorno, para que puedan elegir de forma sencilla y objetiva”.
Precisamente otra de las razones que fomentan la desconfianza y el descontento entre la población es la falta de concreción por parte de las empresas y gobierno. A pesar de que los mensajes ecológicos y medioambientales están a la orden del día, la mitad de los ciudadanos asegura no conocer ninguna medida concreta de sostenibilidad.
Y es que la sostenibilidad debería estar a la orden del día. No tan sólo es rentable para las empresas, tal y como ha demostrado InterfaceFLOR, sino que los propios consumidores lo exigen. En concreto un 97% prefiere los productos respetuosos con el medioambiente y producidos éticamente. Tanto es así, que el 75% estaría dispuesto a pagar hasta un 10% más con tal de que se cumplan estos requisitos. También están mejor valoradas las empresas que no tienen impacto negativo sobre el medio ambiente.
De hecho, después de la calidad del producto y el precio, el respeto al medio ambiente es el valor más importante para los españoles a la hora de comprar un producto. A la cola de este ranking se sitúan el servicio de atención al cliente y la imagen de marca.
En cuanto a qué hacen los españoles para ser más sostenibles, descubrimos que reciclar y ahorrar agua son las medidas más populares.
Si analizamos los resultados por comunidades, vamos que las más duras con los dirigentes españoles son Baleares, Asturias y Navarra, dado que un 65%, un 62% y un 48% de sus ciudadanos, respectivamente, respaldan la creencia de que no se está llevando a cabo ninguna iniciativa por la sostenibilidad. Navarra y Baleares con también las que adquieren más productos sostenibles, siendo Galicia la que menos.
Largo camino por recorrer
Con estos resultados vemos que todavía hay mucho camino que recorrer para que las empresas y el gobierno se pongan al día en materias de sostenibilidad. InterfaceFLOR ya ha iniciado este camino y todos sus productos incluyen una etiqueta en la que se detalla el impacto que cada producto tiene sobre el medio ambiente a lo largo de todo su ciclo de vida. Materiales, procesos de producción, energía requerida, nivel de reutilización… todos estos factores influyen en la huella ecológica de cada producto y deben estar a disposición de los consumidores.
Pero esta no es la primera campaña que InterfaceFLOR lanza en defensa del medio ambiente. Ya en 1994, su fundador Ray Anderson puso en marcha la campaña “Mission Zero”, cuyo objetivo es que en 2020 la empresa haya eliminado cualquier impacto negativo sobre el entorno. En los 16 años que InterfaceFLOR lleva luchando por la sostenibilidad, la empresa no sólo ha incrementado la calidad de sus productos, si no que ha conseguido mantener la rentabilidad y reducir drásticamente su huella ecológica.
Desde que se pusiera en marcha este proyecto, la compañía ha reducido en un 94% sus emisiones de gases de efecto invernadero, ha desviado más de 100.000 toneladas de material de los vertederos para convertir el pavimento textil viejo en otro nuevo, y ha ahorrado más de 433 millones de dólares eliminando el coste de la gestión de residuos desde 1995.