La sede corporativa de Mutua Madrileña en el Paseo de la Castellana de Madrid dispondrá de dos desfibriladores, y la Torre Mahou, centro de trabajo de la zona de negocios Azca de Madrid, que alberga el call center de la compañía, dispondrá de otro equipo. Tan sólo un 5% de edificios de la capital cuentan con este tipo de equipamientos.
Riesgo mínimo en el uso de los aparatos
Los desfibriladores pueden ser usados por personal no sanitario, ya que los riesgos de su uso son mínimos y garantizan un 90% de éxito. De hecho, en los casos en que no se produzca una arritmia y la pérdida de conocimiento se deba a otra causa, el aparato no permitirá generar un choque eléctrico.
Los dispositivos son equipos electrónicos que proporcionan un sistema de análisis del corazón, monitorizan el ritmo cardiaco, y cuando lo requiere, liberan un choque eléctrico. Su uso es sencillo ya que sólo deben situarse los electrodos en la parte superior del pecho y seguir las instrucciones indicadas en el aparato.
Disponer de espacios cardioprotegidos ayudará a prevenir las 25.000 muertes súbitas cardiacas que se producen cada año en España.