La conferencia cuenta con la presencia de Joëlle Milquet, Viceprimera Ministra de Bélgica y Ministra de Trabajo e Igualdad, quien ha expresado su apoyo incondicional y el de la Presidencia Europea a esta iniciativa. Esta iniciativa ha resultado ser una oportunidad para que España se posicione como un Estado del Bienestar que apuesta por el crecimiento de la economía a través de la creación de empleo de calidad y la eliminación de la economía sumergida. Para Javier Benavente, “la inmensa mayoría de los Servicios a la Persona se están prestando desde la economía sumergida, una situación que está causando graves problemas tanto a la sociedad del bienestar, como a nivel económico estatal”.
Desde su creación, en 2009, la AESP ha defendido la necesidad de llegar a un consenso con el Gobierno para poder atender esta gran problemática, que por otro lado, puede suponer la solución para reducir el número de parados y por supuesto, generar mayor Calidad de Vida entre la sociedad. Para Benavente es necesario crear un ordenamiento jurídico adecuado en el que se incluyan determinadas medidas fiscales y de flexibilidad laboral, que permitirán el desarrollo del sector de servicios a las personas. Una fuente de integración, de igualdad y bienestar social fundamental para nuestro país en los próximos años y donde la evolución demográfica va a dar mucho que hablar.
Nuevo modelo social
Los cambios socio-culturales de las últimas décadas han provocado un nuevo modelo social basado en la incorporación de la mujer al mercado laboral y el envejecimiento de la población. Estos factores han derivado en la necesidad de crear nuevos recursos capaces de atender la demanda de las personas además de adaptar el mercado laboral. Según datos de la AESP, los servicios del hogar y de atención a la dependencia son los dos sectores con mayor expectativa de crecimiento. En este sentido, la III Conferencia Europea de Servicios a las Personas pretende mostrar los resultados positivos de las políticas que ya se han llevado a cabo en algunos países, para así motivar al resto de los países europeos a que se impliquen más con estos temas.
La AESP defiende especialmente una medida: equiparar los precios entre los servicios prestados desde la economía sumergida con los servicios de la economía regulada, e incluir un IVA muy reducido para la prestación de los servicios, además de deducir en el IRP. Para la Asociación es imprescindible disminuir las cotizaciones sociales a los empleadores del sector o deducciones en el impuesto de sociedades a aquellas empresas que ofrezcan Servicios de Atención a las Personas (SAP) a sus empleados como medio de conciliación laboral. Estas medidas tienen que ir acompañadas de medios de pago transparentes y que incluyan automáticamente las retenciones aplicables y deben ofrecer un saldo neto neutro para las cuentas del Estado al equipararse los ingresos adicionales por nuevas cotizaciones e impuestos con las deducciones aplicables a particulares y empresas por la contratación de los SAP de forma legal.