La tradición culinaria de los palillos chinos de madera se traduce en 25 millones de árboles menos cada año. A pesar de que el gobierno chino nunca ha revelado datos oficiales sobre el consumo de los mismos, hay estudios independientes citados por la agencia estatal de noticias Xinhua, que cifran en 45.000 millones de pares consumidos cada año. Por este motivo, el gobierno ha anunciado que penalizará a las compañías que fabriquen este tipo de utensilios desechables.
El Ministerio de Comercio se centrará en frenar el uso de productos contaminantes o que supongan un deterioro del medio ambiente. Además, exigirán una supervisión de la producción, circulación y reciclaje de los utensilios. En la normativa, el gobierno recomienda a los restaurantes que prioricen el uso de los palillos reciclables en detrimento de los de plástico o madera.
La circular gubernamental forma parte de una campaña lanzada el 10 de Junio en Pekín cuyo objetivo era el de estimular el ahorro de energía -en especial el de electricidad, petróleo y agua- con el fin de alcanzar los objetivos de reducción de sus emisiones contaminantes.