Arlene McCarthy, eurodiputada laborista del Reino Unido, ha sido la encargada de dirigir las negociaciones con el Consejo. Tras la aprobación de esta nueva normativa afirmó que ”después de dos años de la crisis financiera global, estas nuevas normas transformarán la cultura de las primas y pondrán fin a los incentivos que han llevado a los directivos bancarios a tomar riesgos excesivos”. Según la eurodiputada “una cultura de primas de alto riesgo y a corto plazo daña a la economía y son los contribuyentes los que terminan por pagar”.
Por su parte, el comisario de Mercado Interior y Servicios, Michel Barnier, ha apuntado que: “Las nuevas exigencias sobre remuneraciones envían de entrada un fuerte mensaje político; no volveremos a las prácticas de antes de la crisis”. Asimismo, sostiene que la Unión Europea se ha transformado, así, en “pionera en el saneamiento de los modelos de remuneración de los bancos”.