La reclamación se ha enfocado en dos partes: La definición del interfaz común europeo de mecanismo de recarga, y la voluntad de establecer una guía para aquellas entidades o asociaciones que tienen planeado establecer puntos públicos de recarga de automóviles.
El secretario general de Acea, Ivan Hodac, afirmó que estas especificaciones representan "un paso importante" para la introducción satisfactoria de los automóviles eléctricos en el continente europeo. "Queremos evitar una situación en la que los consumidores tengan que cargar con una multitud de cables de recarga para usarlos en diferentes ciudades, regiones y países, justo lo que vemos en la actualidad con productos como los teléfonos móviles", añadió.
ACEA ha explicado que esta demanda se aplicaría en un primer momento a los vehículos turismos y a los comerciales ligeros, para puntos de recarga tanto privados como públicos, y han expuesto que para 2017 existirá un estándar para los vehículos nuevos. También ha informado que está trabajando en la implantación de puntos de recarga rápidos para vehículos comerciales y de transporte pesados.