Como medidas más concretas, se ha propuesto reducir la cantidad de residuos peligrosos que generan, las emisiones de C02 en sus procesos de producción, la reducción de un 25% en el consumo de agua y energía y el reciclado del 25% de los residuos convencionales que genera, todo ello para 2012. La empresa americana, conocida por modelos de avión como el 747 'Jumbo', inició su lucha por el medioambiente en 2007, recogiendo los primeros resultados en 2009, donde disminuyeron el uso de energía un 2,4% y los residuos peligrosos generados un 9,5%.
Los frentes de trabajo más importantes para Boeing en el futuro inmediato son la eficiencia de sus modelos de avión y la investigación para conseguir y explotar nuevos combustibles. En este sentido, la empresa ya ha presentado la próxima generación del 737, que tendrá una eficiencia mejorada un 2%, mientras que las mejoras introducidas en su modelo 767 permitirán incrementar un 5,5% la eficiencia en el consumo de combustible.
Precisamente el fabricante estadounidense está probando nuevos biocombustibles dentro del Grupo de Usuarios de Combustibles de Aviación Sostenibles, del que es socio fundado, y cuyo objetivo es minimizar el impacto de los aviones en el calentamiento global. Este consorcio está investigando en combustibles fabricados con plantas no comestibles, un 80% más limpios que el combustible convencional.