El estudio destaca que las tecnologías de última generación ahorrarán 43.000 millones de euros en el continente, y las telecomunicaciones móviles en España nos evitarán 10,6 millones de toneladas de C02 en la atmósfera, el equivalente a 4,7 millones de vehículos de combustible fósil en un año. El ahorro se conseguirá con la sustitución de productos y actividades físicas por alternativas virtuales y servicios inteligentes 'máquina a máquina' (M2M).
El estudio especifica cinco áreas clave para iniciar el ahorro de costes y reducción de emisiones a partir de la tecnología móvil: virtualización de procesos, redes eléctricas inteligentes, logística inteligente, ciudades inteligentes y sistemas de producción inteligentes.
El estudio informa sobre la necesidad de implantar en Europa un total de 1.000 millones de conexiones inalámbricas, un 87% de las cuáles sean M2M, con importantes inversiones en algunos sectores.