Esta medida se planteará como debate de cara al próximo acuerdo mundial sobre Cambio Climático, tras recibir la presión de algunos sectores industriales cuyo esfuerzo por obtener esa cifra sería demasiado elevado. Bruselas ha afirmado que el coste de alcanzar el 30% de reducción sería de 81.000 millones de euros anuales, frente a los 70.000 millones anuales para la reducción del 20%. Por tanto, en términos económicos resulta rentable, según la Unión Europea, ya que en ambos casos suponen menos del 1% del PIB europeo cada año.
Los sectores industriales más afectados por las medidas de restricción de dióxido de carbono son la industria metalúrgica, la química y los fertilizantes. Si finalmente se aprueba la reducción del 30%, verían menguar sus producciones entre un 1% y un 3,5% adicional a la pérdida que ya tendrán con el actual objetivo del 20%.