En palabras del viceministro encargado de la Comisión Nacional de Desarrollo de China, Xie Zhenhua, la mayor responsabilidad recae en los países occidentales, sobre todo en la reducción de las emisiones de C02, principal causa del calentamiento global. Xie ha argumentado esta postura afirmando que "fueron ellos (los países desarrollados) los que emitieron gran cantidad de gases de efecto invernadero durante el proceso de industrialización de los dos últimos siglos". El gobierno chino se sitúa en los países receptores de esa tecnología y se evade en gran medida de la responsabilidad por las emisiones actuales.
Además, el viceministro chino ha reprochado a las economías más fuertes el querer cambiar el modelo productivo industrial en este momento, cuando "los países en vía de desarrollo se están industrializando ahora, por lo que es injusto limitar ese desarrollo".
La postura china es la de situarse en la fila de los países en vía de desarrollo, cuando hace años que se ha convertido en la economía con mayor crecimiento del mundo (con medias del 10% cada año, y del 6 al 7% en crisis, cuando el resto de potencias sufría recesión) y actualmente es la segunda potencia económica del planeta, sólo por detrás de Estados Unidos, y es el segundo país más contaminante, tras el gigante americano.
La reunión de Beijing ha servido para allanar el camino de la Convención sobre Cambio Climático de Cancún que se celebrará a finales de año, y donde se pretende renovar el protocolo de Kyoto cuya validez expira en 2012.