La carta demanda al Presidente una mayor responsabilidad con el medio ambiente, la salud pública y con los derechos de los consumidores y de los agricultores que apuestan por un modelo de agricultura social y sostenible. Por estos motivos los asociados piden, como primera medida, la prohibición del cultivo de transgénicos en el país. La petición de una reunión ya se realizó en 2008, aunque el Presidente desoyó la petición.
España es el único país de la Unión Europea que apuesta por los transgénicos a gran escala. De hecho, en 2009 se han destinado 76.000 hectáreas de terreno al cultivo del maíz transgénico MON 81, prohibido en otros países como Francia, Alemania, Austria, Grecia, Luxemburgo, Irlanda, Polonia, Hungría o Italia. Además se realizan experimentos al aire libre con componentes químicos considerados peilgrosos. Estas prácticas son perjudiciales para la misma agricultura, alimentación, medio ambiente, consumo, salud pública e investigación, además de dañar la imagen del sector agrario español.