La investigación, llevada a cabo entre 21 empresas entre las que se encuentran IBM, KPMG, Marks & Spencer, Nestlé, McDonald´s, Novartis, Intel, Coca-Cola, Dow, Verizon, Cargill o Telefónica, concluye que los programas de responsabilidad corporativa crean valor para los accionistas cuando existe una métrica y a través de ellos se produce una gestión de los riesgos.
En este sentido, McKinsey señala que muchas compañías generan valor desde las áreas de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) y medio ambiente, sin embargo, muy pocas evalúan y miden en términos económicos ese valor y aún menos lo comunican al mercado.
Repercusiones de la crisis
El informe también destaca que los inversores consideran que la crisis, lejos de restar importancia a la RSC, ha impulsado este tipo de valores. No obstante, creen que, mientras que los puramente medioambientales han perdido interés, otros aspectos como los de gobierno corporativo han ganado peso.
Sheila Bonini, responsable del estudio, afirma que de las investigaciones se desprende el hecho de que la RSC crea valor. "Las empresas y los inversores lo reconocen así, pero en muchos casos no saben cómo medirlo, así que hay una oportunidad real para cerrar esa brecha y crear un lenguaje financiero para la RSC".