En la encuesta participaron 224 directivos, de los que el 60% aseguró que, pese a la recesión global, sigue estando comprometido con la incorporación de principios de RSC en sus estrategias empresariales, con el fin de mejorar sus resultados, su contribución a la sociedad y su reputación.
Sin embargo, sólo el 30% de las empresas recoge datos con la frecuencia necesaria para poder adoptar medidas para resolver prácticas ineficaces en materias como la reducción de emisiones de CO2, consumo de agua y energía, la gestión de residuos, sostenibilidad de la cadena de suministro, normativa laboral, composición de los productos y su ciclo de vida.
Falta investigación y análisis
Asimismo, el sondeo añade que el 29% de las empresas no recaba ninguna información sobre sus cadenas de suministro, el 80% no averigua las emisiones de CO2 de sus proveedores y el 60% desconoce las prácticas laborales de éstos.
Por otro lado, el 65% de los encuestados indicó que todavía no entienden bien las preocupaciones de sus clientes con respecto a temas de responabilidad social y el 37% reconoció que no realiza investigaciones sobre este asunto.
La investigación concluye que las empresas con las mejores prácticas en materia de RSC son las que recogen información sobre todos los temas relativos a su sostenibilidad, desde las emisiones de CO2 a las prácticas laborales pasando por el ahorro de agua.