También hace referencia al importante volumen de trabajo y utilización de recursos la manager de Asuntos Corporativos y Comunicación de Mondelez International, Esther Patino, quien destaca que “para conseguir un buen informe, se requiere la coordinación y esfuerzo por parte de muchos departamentos, tanto de oficinas como de fábricas; desde Recursos Humanos, a Finanzas, Legal, Marketing, Asuntos Corporativos, Compras, Atención al Consumidor, Calidad… Después de dos años ‘de entrenamiento’, y preparando ya la tercera edición, es más fácil identificar qué datos son los que mejor nos ayudan a medir el progreso de nuestra compañía respecto a los compromisos adquiridos con nuestros empleados, clientes, consumidores, proveedores y con nuestro entorno en España”. Precisamente, esta implicación en el reporting de otros departamentos ajenos a los propios de RSC o Sostenibilidad también ha supuesto beneficios, tanto en el resultado final del EINF como Desde el ejercicio correspondiente a 2019, todas las compañías y entidades de interés público con más de 500 trabajadores están obligadas a reportar su Estado de Información no Financiera (EINF). Además, esta ampliación del reporting también afecta a aquellas empresas y organismos que, durante dos ejercicios consecutivos reúnan al menos dos de las circunstancias siguientes: que el total de las partidas del activo consolidado sea superior a 20 millones euros; que el importe neto de la cifra anual de negocios consolidada supere los 40 millones euros; y que el número medio de trabajadores sea superior a 250.
Esta obligatoriedad supuso, en 2019, una dedicación extra de esfuerzo y recursos, con el tiempo como limitante, para aquellas empresas que no estaban acostumbradas a realizar este tipo de reporting, pero dos años después y con el tercer informe ya en marcha, los niveles de madurez y desempeño en materia de información no financiera de las empresas afectadas ha aumentado considerablemente. En este sentido, el director de Administración de Cofares, Alfonso Rojas Suárez, recuerda que “la entrada en vigor de la nueva Ley de Información no Financiera supuso, inicialmente, una carga de trabajo importante para Cofares. Se tuvieron que recopilar informaciones de muy diversa naturaleza y ordenarlas según los criterios definidos por la Ley 11/2018 porque, en este ámbito, Cofares ha estado obligado por sus condiciones societarias a elaborar y presentar el Estado de Información No Financiera (EINF) desde el momento de la entrada en vigor de la Ley el 28 de diciembre de 2018. El EINF responde a la realidad social, económica y cultural que vivimos, en la que se da especial relevancia a aspectos medioambientales, sociales y de derechos humanos, que no han sido prioridades en décadas anteriores”.
para la propia empresa. Tal y como comenta el director de Personas, Calidad y Gestión Ética, Responsable y Excelente de Pascual, Joseba Arano, “la integración de la función en el área de Finanzas nos ha aportado muchas ventajas y un plus de sistematización y metodología en la gestión de los indicadores”. Y añade: “Sin duda, hemos avanzado en la buena dirección y el hecho de contar con la figura específica del controller de reporting no financiero que colabora con diversos departamentos es un avance importante no solo para dar cumplimiento al requisito legal en tiempo y forma, sino para mejorar la calidad de nuestra información”.
Todos estos cambios aplicados en los últimos años para cumplir la legislación demuestran que las empresas han empezado a percibir que lejos de ser una moda, la publicación de este tipo de información y la gestión y el establecimiento de objetivos y metas relativas a los aspectos sociales, ambientales y de gobernanza será clave en el desarrollo de su negocio. Así pues, el director de Comunicación, Relaciones Institucionales y RSC de Mutua Madrileña, Lorenzo Cooklin, considera que “en general, para todas las organizaciones, y pese al esfuerzo que conlleva, estos requerimientos cada vez más intensos de transparencia están ayudando a consolidar que la información no financiera se eleve al mismo nivel que la financiera, lo que sin duda es beneficioso para todo el sector”. Mientras que la técnico Comunicación Institucional y Negocio Responsable de Leroy Merlin España, María Morales Rodríguez, afirma: “Esta Ley ha ayudado en cierta medida a legitimar la información no financiera, pasando de ser una información voluntaria que proporcionábamos algunas empresas a una obligación legal para las grandes compañías, al mismo nivel que la formulación de las cuentas anuales”.
En cambio, la responsable de Sostenibilidad y Calidad de Vodafone España, Isabel García Urue, opina que si bien la entrada en vigor de la Ley no supuso un gran esfuerzo para la compañía, pues ya venían reportando en este sentido, “la principal evolución que podríamos señalar en estos últimos dos años es la creciente importancia que las cuestiones no financieras están teniendo en la definición de nuestros objetivos empresariales, que nos ha permitido estructurar nuestros informes en base a nuestro propósito como compañía (“Conectar para un futuro mejor”), alineando la estructura de nuestro reporte con los tres pilares específicos con los que soportamos ese propósito: Sociedad Digital, Inclusión para Todos y Planeta, a la hora de dar respuesta a la mayoría de los requerimientos de la Ley de Información no Financiera”.
En la misma línea se pronuncia la directora de Consultoría Responsable y de la Fundación Accenture, Ana Millán: “Gracias a que llevamos unos 15 años reportando y verificando con auditores externos toda la información que publicamos en la memoria de responsabilidad, la evolución hacia la publicación de informes de información no financiera ha sido algo natural, lo cual no significa que en la reciente publicación de nuestra Memoria correspondiente al año 2020 y los correspondientes informes de información no financiera, no seamos conscientes del esfuerzo de adaptación que las empresas, en diferente grado y dependiendo del punto de partida, tienen que hacer para cumplir con los requisitos establecidos por la Ley”. Una opinión similar expresa la directora de Asuntos Corporativos de Lilly, Teresa Millán, al afirmar que “en principio no hemos comprobado ningún beneficio. El proceso de búsqueda y recogida de información y su manejo es el mismo y la calidad de los datos es también la misma. No obstante, se están introduciendo nuevas herramientas para la recogida de información que hacen este proceso más cómodo para los empleados que tienen que reportar los datos. Ganamos en comodidad y trazabilidad, pero la calidad del dato es la misma de siempre”.
Además, la legislación obliga a la verificación de los datos por parte de un tercero independiente, un aspecto que contribuye, en gran medida, a mejorar la calidad de la información. Tal y como afirman fuentes de CaixaBank, “el reporting ha mejorado notablemente la calidad de los datos, su trazabilidad y exactitud de estos. El entorno de control y definición de responsabilidades son elementos clave para ello. Se ha tomado consciencia de la importancia que los datos estén siempre soportados por evidencias y se trabaja en definiciones compartidas por todas las compañías que forman el grupo”. Por su parte, la gerente de Sostenibilidad y Medio Ambiente de Enagás, Elena Blanco, destaca que el principal cambio que introduce la Ley de Información no Financiera radica en el proceso de aprobación: “La información no financiera debe formularse al igual que la información financiera y debe incluirse como punto separado del orden del día de la Junta General de Accionistas. Esto implica un incremento en el nivel de responsabilidad que el Consejo de Administración asume respecto a la información no financiera. Por ello, vimos necesario desarrollar un Sistema de Control Interno de la Información no financiera para reforzar la fiabilidad de la información y dotar de un mayor confort al Consejo a la hora de aprobarla, del mismo modo que ocurre con la información financiera”.
Esto, a su vez, se ha traducido en una mejora de la calidad de los datos ya que las distintas áreas han asumido el reporte como una de sus tareas prioritarias lo que, unido a la mayor cantidad de información exigida por la Ley, ha servido para mejorar el acceso de los grupos de interés a información relevante y rigurosa, objetivo último perseguido con el reporting. Por ello, la directora Corporativa de ENUSA, Charo Arévalo, destaca un antes y un después en el reporting al afirmar que “antes de la aprobación de la Ley de información no financiera, la principal traba a la hora de elaborar las Memorias de Sostenibilidad venía asociada a su voluntariedad, que en ocasiones implicaba una falta de concienciación de la importancia de este reporte. En algunos casos existían resistencias a la publicación de determinada información por considerar que no era obligatoria por Ley y que, por tanto, nada ocurría si se omitía”. Y destaca que, ahora, la nueva legislación “ha venido a superar esta situación, en la medida en que la obligatoriedad del reporte y su formulación por el Consejo de Administración ha incrementado la percepción de la relevancia de esta información y ha solucionado las resistencias internas que existían para su publicación”.
En este sentido, Ana Millán, de Accenture, destaca que algunos de los beneficios que suponen la adaptación de los reportes a esta Ley son: “La generación de confianza, el fomento de la transparencia, el mayor control sobre los diversos datos y aspectos que se reportan para una mayor conciencia sobre la situación de la organización, así como la toma de acciones correspondientes. Tener una forma común de reportar el desempeño económico, social y ambiental hace que la comparabilidad entre empresas sea más sencilla mostrando con mayor facilidad la situación actual en materia ASG y su evolución a lo largo del tiempo”. A lo que el responsable de Accounting y Controlling de Bayer en Iberia, Xavier Campoy, añade: “Con más de 120 años de presencia en el país, y en línea con nuestro compromiso con la sostenibilidad, el buen gobierno y la transparencia, la integración de procesos que nos ayudan a tener una imagen más completa de nuestra actividad en el país, es clave.
El avance en medición nos ayuda en el proceso de análisis de nuestra acción, al tiempo que, como referentes, nos sirve para poner nuestra acción y experiencia a disposición de públicos externos, con una imagen más completa que muestra nuestro compromiso con el territorio”. En este sentido, Juan de Rueda, VP Legal Coca-Cola European Partners Iberia, afirma que “nuestro objetivo y ambición es continuar ofreciendo transparencia en la información puesta a disposición de nuestros stakeholders, favorece la capacidad de decisión sobre la compra de nuestros productos o acciones. En definitiva, fortalece la relación de confianza entre empresa y públicos objetivo.
Además, para una empresa cotizada como es CCEP, todo ejercicio de transparencia en la información que facilita es esencial”. En esta línea, Gregorio P. Gil Ortiz, Discipline Leader of Corporate Reporting & External Audit Monitoring dentro del departamento de Finanzas - Accounting & Regulatory Reporting de BBVA, afirma que “el Grupo BBVA está aplicando las mejores prácticas en aplicación de las nuevas regulaciones europeas para el impulso de la responsabilidad social corporativa y la sostenibilidad. En 2020, se han actualizado las políticas corporativas en estos campos y se ha dado un impulso fundamental al definir la sostenibilidad como parte relevante de la estrategia de BBVA. Queremos ayudar a nuestros clientes en la transición hacia un futuro sostenible”. Tras el segundo año de aplicación, las compañías coinciden en destacar las ventajas derivadas principalmente de la ayuda que le supone a la hora de sistematizar el proceso de reporte. Tal y como comenta Elena Blanco, de Enagás, “por un lado, nos permite identificar responsabilidades diferenciadas y, por otro lado, revisar y definir, en su caso, los controles necesarios para garantizar que la información es fiable, lo cual hace que el proceso de reporte sea más eficiente y facilita la verificación posterior”. Así pues, la directora financiera de Henkel Ibérica, Kirsten Sánchez, considera que “cualquier información que podamos proporcionar sobre nuestra actividad es algo positivo y beneficioso, y no solo para Henkel, sino para el conjunto de la sociedad.
Para nosotros, el reporting es una manera de demostrar transparencia en relación con los aspectos no sólo económicos, sino también ecológicos y sociales de nuestras actividades corporativas. Como líderes en sostenibilidad, explicar nuestro progreso y nuestras acciones para reducir la huella medioambiental nos ayuda a promover la adopción de elevados estándares sociales y medioambientales a lo largo de toda la cadena de valor y, especialmente, entre nuestros proveedores”. También destaca los aspectos positivos, como la transparencia o la homogeneización de la información, la directora de Desarrollo Sostenible y Equidad de SUEZ, Dulcinea Meijide: “La Ley ha reforzado nuestra apuesta por la transparencia y la rendición de cuentas y nos ha ayudado a estandarizar la información de las diferentes empresas aportando un marco único de reporte. Por último, la elaboración del EINF ha supuesto la homogenización en los criterios y tipología de la información que facilita el diálogo y la comunicación entre las áreas y con los grupos de relación”.
Por todo ello, Isabel García Urue, de Vodafone, afirma que “el reporte es una excelente herramienta para reflejar los esfuerzos y los resultados de los procesos de mejora continua de organizaciones como la nuestra que, además de conllevar beneficios en reputación, también se ha convertido en una ventaja competitiva”. Pero el reporting todavía presenta desafíos en la actualidad. En palabras de Sonia Gómez Iglesias, responsable de reporte no financiero de Correos, “uno de los retos que pervive, tras dos años de la Ley, es la necesidad de encontrar formatos de presentación de la información idóneos para conjugar el cumplimiento de los requisitos legales con la satisfacción de las diferentes expectativas de los grupos de interés y la previsible evolución futura de los informes hacia modelos machine readable”.
Pero la legislación acerca de la RSC, la Sostenibilidad y el reporting no ha hecho más que empezar. El pasado 10 de marzo entró en vigor el Reglamento de Divulgación sobre Sostenibilidad (SFDR), que tiene como objetivo establecer la transparencia necesaria para que los inversores conozcan y tengan presentes los riesgos en sostenibilidad y las potenciales incidencias adversas en las empresas en las que tienen previsto invertir. “Este reglamento refuerza, sin duda, el posicionamiento de que aquellas empresas que, como Coca-Cola European Partners (CCEP), venimos trabajando desde hace varios años en esta dirección -comenta Juan de Rueda, CCEP-. Desde nuestro punto de vista, la información ASG es fundamental para tener una visión completa del compromiso con la RSE de las empresas. Nuestro compromiso es absoluto y así lo demuestran no solo las estrategias que implementamos, sino también el reconocimiento a nuestras acciones”. En su caso, para las instituciones fi nancieras, “implicará que las entidades lleven a cabo más acciones para la integración de estos factores de sostenibilidad en la gestión de los productos. Asimismo, se promueve el papel de los clientes como actores clave en este ámbito, entre otras acciones a través de la modifi cación de los tests MIFID para hacer más partícipe al cliente”, destacan fuentes de CaixaBank. Mientras que, en el sector alimentario, por ejemplo, la estrategia “De la granja a la mesa”, presentada por la Comisión en mayo de 2020, busca garantizar un sistema alimentario justo, saludable y respetuoso con el medio ambiente, al tiempo que garantiza los medios de vida de los agricultores. “Todo suma para conseguir alcanzar el cumplimiento de la Agenda 2030 y en Mondelez International llevamos tiempo trabajando en este sentido con nuestro programa de agricultura sostenible de trigo Harmony y el programa para la obtención de cacao sostenible Cocoa Life”, asegura Esther Patino, de Mondelez International. No obstante, el impulso legislativo vuelve a poner a la palestra el debate sobre la obligatoriedad o la voluntariedad de la RSE. Una polémica dialéctica sobre la que Joseba Arano, de Pascual, opina que “muchas veces las normativas comunitarias vienen a asentar y consolidar prácticas, en este caso de comunicación, transparencia y creación de valor con grupos de interés, que las empresas vienen llevando a cabo con anterioridad. Somos optimistas y creemos que pueden signifi - car un aldabonazo a la RSE del futuro”. Precisamente, el director de Sostenibilidad de Banco Santander, Federico Gómez, considera que la legislación “juega un papel importante en el impulso de la sostenibilidad y de la transparencia informativa de las empresas de cara a clientes, y de la sociedad en general, lo cual creemos que es fundamental. En Banco Santander estamos alineados ya con estos procedimientos normativos que en defi nitiva nos benefi cian a todos para conocer con claridad si las actividades económicas que desarrollan nuestras empresas están contribuyendo a los objetivos medioambientales fi jados por Naciones Unidas, bajo los mismos criterios, cumpliendo los mismos requisitos legales e incorporando los principios ASG”.
Hacia una recuperación sostenible En general, las compañías coinciden en afi rmar que las nuevas regulaciones europeas están orientadas a acelerar el cambio hacia una economía circular y cada vez más sostenible. Precisamente, por este motivo, el responsable del área de Regulación del Dpto. Relaciones Institucionales, RSC y Regulación de El Corte Inglés, Fernando Esteban, considera que “debe existir un marco completo y homogéneo de reporte ASG para todas las empresas, y corresponde a las instituciones y autoridades supranacionales establecerlas. En El Corte Inglés entendemos así las nuevas regulaciones previstas por la UE”. Por su parte, María Morales, de Leroy Merlin, añade que el reporte basado en criterios ambientales, sociales y de buen gobierno “abre, también, un abanico de nuevas oportunidades de negocio y de colaboración entre entidades y organizaciones para no dejar a nadie atrás en esta transición. Además de la regulación, existe una demanda social que pide a las compañías que sean más trans ambienparentes, que tengan valores éticos, que generen impacto positivo en la sociedad y que actúen contra el cambio climático y por la protección del medio ambiente”. Así pues, el creciente interés por las inversiones con criterios ASG, la inminente aplicación de la taxonomía europea o las nuevas directivas previstas de información no fi nanciera, debida diligencia y gobierno corporativo, incidirán previsiblemente en una mayor calidad y rigurosidad de la información no fi nanciera, equiparándola a la fi nanciera. Por ello, Sonia Gómez Iglesias, de Correos, destaca que “también está siendo muy relevante el debate sobre la homogeneización de estándares de reporte y los trabajos que se están desarrollando desde diferentes ámbitos, para defi nir cuál debe ser el modelo homogéneo que implantar y quién debe liderarlo”. Por su parte, Kirsten Sánchez, de Henkel Ibérica, destaca que las nuevas regulaciones plantean muchas oportunidades para avanzar a nivel mundial en los Objetivos de Desarrollo Sostenible y en la Agenda 2030. “Y es que lo ODS hacen referencia a un desafío global que sólo puede alcanzarse si todos y cada uno de los agentes de la sociedad hace lo posible por promover la sostenibilidad y la responsabilidad social en su respectivo nivel de actividad. Si llevamos a cabo nuestras actividades de forma responsable de principio a fin en la cadena de valor podemos hacer posible que el mundo sea un lugar mejor donde vivir, ahora y en el futuro”

responsable del área de Regulación del Dpto. Relaciones Institucionales, RSC y Regulación de El Corte Inglés
“Debe existir un marco de reporte ASG para todas las empresas y corresponde a las instituciones y autoridades supranacionales establecerlo”

Gerente de Sostenibilidad y Medio Ambiente de Enagás
“Incrementa el nivel de responsabilidad que el Consejo de Administración asume respecto a la información no financiera”

Directora Corporativa de ENUSA
“La Ley ha incrementado la percepción de la relevancia de la información no
financiera de las empresas”

directora financiera de Henkel Ibérica
“El reporting demuestra transparencia en relación con los aspectos no sólo económicos, sino también ecológicos y sociales”

técnico Comunicación Institucional y Negocio Responsable en Leroy Merlin España
“Abre un abanico de nuevas oportunidades de negocio y de colaboración para no dejar a nadie atrás”

directora de Consultoría Responsable y de la Fundación Accenture
“La evolución hacia la publicación de informes de información no financiera ha sido algo natural”

Discipline Leader of Corporate Reporting & External Audit Monitoring de BBVA
“Se ha dado un impulso fundamental al definir la sostenibilidad como parte relevante de la estrategia de BBVA”

responsable de Accounting y Controlling de Bayer en Iberia
“El avance en medición nos ayuda en el proceso de análisis de nuestra acción”

VP Legal de Coca-Cola European Partners Iberia
“Fortalece la relación de confianza entre empresa y públicos objetivo”

director de Administración de Cofares
“El EINF responde a la realidad social, económica y cultural que vivimos”

responsable de reporte no financiero de Correos
“Uno de los retos que es la necesidad de encontrar formatos de presentación de la
información para conjugar el cumplimiento legal y las expectativas de los grupos de interés”

directora de Asuntos Corporativos de Lilly
“Ganamos en comodidad y trazabilidad, pero la calidad del dato es la misma de siempre”

director de Comunicación, Relaciones Institucionales y RSC de Mutua Madrileña
“Estos requerimientos cada vez más intensos de transparencia están ayudando a consolidar que la información no financiera se eleve al mismo nivel que la financiera”

director de Personas, Calidad y Gestión Ética, Responsable y Excelente de Pascual
“La integración de la función en el área de Finanzas nos ha aportado muchas
ventajas y un plus de sistematización y metodología en la gestión de los indicadores”

director de Sostenibilidad de Banco Santander
“La legislación juega un papel importante en el impulso de la sostenibilidad y transparencia informativa de las empresas”

Directora de Desarrollo Sostenible y Equidad de SUEZ
“El EINF ha supuesto la homogenización en los criterios y tipología de la información que facilita el diálogo entre las áreas y los grupos de relación”

responsable de Sostenibilidad y Calidad de Vodafone España
“Nos ha permitido estructurar nuestros informes en base a nuestro propósito como compañía: Conectar para un futuro mejor”