Reportaje

impacto social

España emprende su camino hacia una economía de impacto

09/07/2019 ¿En qué mundo nos gustaría vivir? Esta es la pregunta que ha sobrevolado durante toda una mañana CaixaForum Madrid. Allí, representantes de la Administración, así como del sector financiero, educativo y empresarial, han ofrecido una respuesta. No solo eso: también las herramientas necesarias para convertir esa respuesta en realidad.

CaixaForum fue el marco elegido para presentar oficialmente la adhesión de España al Global Steering Group for Impact Investment (GSG), el grupo de trabajo global para la inversión de impacto social. Este hito será la primera piedra de una transformación profunda de la economía, conocida como “La Revolución del Impacto”, y que se basa en el concepto de buscar un impacto social o medioambiental a través de las inversiones. En palabras de Sir Ronald Cohen, presidente mundial de GSG, “la inversión de impacto es una revolución en medios y recursos, tanto humanos como financieros. Su objetivo no es otro que el de hacer del mundo un lugar mejor”.


¿Qué es la inversión de impacto?

La adhesión de España a GSG ha venido precedida del trabajo de Foro Impacto, la asociación que ha liderado ese proceso de integración y persigue la consecución de los ODS mediante el fomento de las inversiones de impacto. Como resultado de su trabajo, se ha elaborado un informe, en colaboración con ESADE Business & Law School, que recoge los retos a los que se enfrentan los actores del ecosistema de impacto en nuestro país, así como una serie de recomendaciones. Lisa Hehenberger, una de las autoras del estudio, define la inversión de impacto como aquella que persigue intencionalmente un impacto social o medioambiental medible y con retorno financiero. Es decir, que ese impacto no es un efecto colateral de la inversión, sino que el inversor lo busca como un objetivo en sí mismo. Todo ello, sin dejar de lado la rentabilidad. “La inversión de impacto es más proactiva en busca de esa huella social y medioambiental que las inversiones socialmente responsables. El tamaño global de este mercado ya alcanza los 502.000 millones en todo el mundo”, destacó la experta.

José Luis Ruiz de Munain, fundador y director ejecutivo de Foro Impacto, destacó que el objetivo es que la inversión de impacto en España se cuadruplique en 2021. “Era sorprendente que España no formara parte de GSG, ya que había pioneros haciendo un excelente trabajo en este campo en nuestro país. Faltaba un foro de consenso y lo hemos puesto en marcha”.

A partir de esta adhesión, se ha formado un Consejo Asesor Nacional de España (Spain NAB), que estará presidido por Juan Bernal, director general de CaixaBank Asset Management. Se trata de un organismo conformado por líderes empresariales e institucionales, que representará a España en el GSG. Su objetivo consiste en implantar a nivel nacional las recomendaciones en materia de inversión de impacto formuladas en el informe elaborado por ESADE. Durante su intervención, Juan Bernal comentó que “este mercado es un punto de encuentro entre empresas e inversores, no solo para fijar precios y generar liquidez, sino con la intención de generar un impacto medible, pero sin abandonar a nuestra vieja y querida amiga, la rentabilidad financiera ajustada por el riesgo”.


Los desafíos de la inversión de impacto

Uno de los desafíos más destacados a los que se enfrenta este tipo de inversión es la medición del impacto en las inversiones. Mientras que otros parámetros como el riesgo o la rentabilidad hablan el mismo idioma, el impacto puede manifestarse de múltiples formas, como la huella de carbono o la creación de empleo en sectores vulnerables de la población. Por ese motivo, los expertos apuestan por poner en marcha herramientas que permitan obtener una única métrica que ayude a los inversores a analizar sus inversiones. También por articular instrumentos financieros a la medida de las necesidades de este mercado o el establecimiento de un marco regulatorio estable, entre otras soluciones. Todo ello servirá como infraestructura para catapultar y establecer la inversión de impacto en España.

Cristina Gallach, alta comisionada de la Agenda 2030, recordó que la meta del país ante los ODS consiste en profundizar en un estado de bienestar que ya no es únicamente social, sino socio ecológico. “Para lograr ese impulso social que tienen hoy todas las iniciativas públicas, es esencial la colaboración público-privada. El Gobierno quiere posicionar a España a la vanguardia de las finanzas sostenibles”, indicó Gallach, quien anunció la promoción de incentivos encaminados a canalizar recursos financieros a iniciativas que promuevan el desarrollo sostenible. “Nos sumamos a la Revolución del Impacto Social”, afirmó

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