Reportaje

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Bienestar y voluntariado centran la RSE dirigida al empleado

17/06/2019 En un momento en el que las personas buscan trabajar en empresas con las que compartan sus valores, la Responsabilidad Social Empresarial se convierte en un elemento estratégico para atraer y fidelizar el talento. Es aquí donde radica la importancia de llevar a cabo iniciativas que fomenten el bienestar del empleado y que contribuyan a su autorrealización a través de acciones de voluntariado corporativo. En este reportaje hacemos un repaso a las principales acciones socialmente responsables que las empresas impulsan para satisfacer a sus plantillas.

Existen diferentes estudios que establecen una clara correlación entre empleados sanos y felices con un mayor engagement y productividad. Es por ello, y porque los empleados son un stakeholder de suma relevancia, que las empresas dedican esfuerzos en mejorar sus hábitos de vida y ofrecer espacios de trabajo saludables. Un claro ejemplo de ello lo encontramos en Sanitas Smile, un programa que tiene como objetivo fomentar hábitos saludables entre los empleados y ofrecerles medidas concretas para adoptar un estilo de vida más saludable a nivel personal y profesional. Para lograrlo, Sanitas Smile se basa en cuatro pilares: nutrición, hidratación, ejercicio físico y promoción de la salud. Cada uno de ellos incluye diferentes actividades para potenciar, de una manera accesible y fácil, la participación de los empleados de la compañía que actualmente forman parte del programa. Tal y como comenta la directora de Sostenibilidad y Relaciones Institucionales de Sanitas, Catherine Cummings, “el feedback del programa es muy positivo, empezando por los indicadores de salud de los empleados que participan en el programa. En la actualidad, estamos trabajando en un Estudio Sanitas Smile entre nuestros empleados que mide sus condiciones físicas antes y después de formar parte del programa y lo resultados, que comunicaremos en breve, son muy alentadores”.
También trabaja en esta línea Suez España, puesto que tal y como afirma Dulcinea Meijide, directora de Desarrollo Sostenible de la compañía, “la motivación, el compromiso y el talento del personal de una organización son clave para fomentar una cultura corporativa coherente con la estrategia de desarrollo sostenible. Por ello, en SUEZ España hemos desarrollado diversas iniciativas relacionadas con la salud, la conciliación y la flexibilidad laboral, así como con la diversidad, dirigidas a mejorar la calidad de vida de las personas y a potenciar un entorno laboral más inclusivo y seguro”.

Por su parte, CaixaBank está realizando una importante apuesta por la diversidad de género, funcional y generacional a través del programa Wengage. En palabras de su directora de Responsabilidad Corporativa, Meritxell Ripoll,“Wengage persigue los retos de incrementar la representatividad de la mujer en posiciones directivas de CaixaBank, posicionar la entidad en materia de diversidad e influir externamente para conseguir una sociedad más diversa ayudando a romper estereotipos de género. Cabe destacar que en CaixaBank el 39,9% de posiciones directivas es ocupado por mujeres”.

Mientras que Calidad Pascual se centra especialmente en la formación y el desarrollo de sus profesionales. Tal y como apunta Joseba Arano, director de Gestión Ética, Responsable y Excelente de Calidad Pascual, “creemos que es fundamental ofrecer a cada persona las herramientas necesarias para desplegar todo su potencial y conseguir un desarrollo profesional que le permita obtener la mejor versión de sí mismo. De tal manera, desde hace tiempo, estamos trabajando en un modelo de gestión de personas que busca la implicación, inspiración y desarrollo a través de planes de carrera personalizados. Así, todos los profesionales de Calidad Pascual desarrollan anualmente un Plan de Desarrollo Individual basado en el modelo 70/20/10, con el fin de mejorar habilidades desde un enfoque colaborativo y experiencial”.


Acciones voluntariado

Pero, además de la preocupación por el bienestar personal y profesional de los empleados, las compañías también trabajan para poner a su disposición acciones de voluntariado. Y es que según un informe de Voluntare, el compromiso de los empleados con su empresa aumenta un 20% después de participar en actividades de voluntariado corporativo. Además, se incrementa un 33% el sentido del propósito en el trabajo y un 24% el crecimiento personal.

Ante esta realidad BBVA, por ejemplo, organiza la Semana Global del Voluntariado en la que, solo en 2018, más de 7.000 empleados de la entidad financiera participaron en las 325 actividades solidarias que se realizaron en más de 15 países del grupo. La directora de Inversión en la Comunidad de BBVA, Lidia del Pozo, explica que “un objetivo claro de la realización de estas actividades es la conexión emocional de nuestros empleados y su vinculación a BBVA. Son, sin duda, actividades que generan una alta satisfacción personal en el empleado, lo que redunda en su compromiso con BBVA. Y cada vez más, comprobamos que proporcionar a los empleados oportunidades para satisfacer sus inquietudes solidarias es un factor de atracción de talento”. Además, “nos parece muy importante dar a los empleados oportunidades de voluntariado muy relacionadas con lo que hacen en su día a día, ya que consideramos que este tipo de actividades les generan en ellos mayor satisfacción y tiene una gran acogida por parte de las organizaciones sociales, porque les añaden mucho valor”, explica del Pozo.

Por su parte, con el objetivo de aumentar la contribución de Coca-Cola a la sociedad y facilitar que los empleados vivan en primera persona los valores corporativos, “los empleados disponemos de dos días remunerados para poder dedicarlos a acciones de voluntariado y apoyo a las comunidades donde operamos”, comenta Silvia Arribas, Communication & Ambassador manager de Coca-Cola Iberia. Así pues, involucrando a los empleados en actividades como reforestaciones de áreas degradadas, acciones de limpieza de entornos naturales o activaciones con personas condiscapacidad física o intelectual, la compañía logra convertirse en “agente positivo en la sociedad, contribuyendo a su desarrollo. No obstante, estas actividades generan un claro impacto positivo entre nuestros empleados: además del orgullo de pertenencia, permiten desarrollar competencias como son el trabajo en equipo, la resiliencia, la tolerancia a la frustración… por destacar solo algunas. En definitiva, las actividades de voluntariado son un claro ejemplo de creación de valor compartido entre las comunidades beneficiadas y nuestro capital humano”, asegura la directora de Responsabilidad Corporativa de la compañía, Ana Gascón.


Impacto en la reputación

Precisamente el potencial de generar valor compartido, tanto entre los empleados como en la comunidad, hacen en que la puesta en marcha de acciones e iniciativas que tengan al empleado en el centro se traduzca en un impacto hacia el exterior, ya sea en forma de mejora de la reputación imagen de marca. Tal y como afirma Susana Posada, responsable de Comunicación Institucional y RSE de Leroy Merlin, “a día de hoy no solo nos evalúan por la calidad de nuestros productos y servicios, sino también por nuestro compromiso con la sociedad y de la responsabilidad con la que desarrollamos nuestro negocio. Ante una sociedad que se transforma a gran velocidad, debemos estar alerta para continuar adaptando el Marco RSE a las crecientes necesidades de la sociedad”. Es por ello que Susana Posada asegura que “la RSE no solo contribuye a la reputación, sino que se está convirtiendo en un factor más de competitividad. Llegará el momento en el que una empresa será descartada por el consumidor si considera que no es ética o responsable con el entorno”.

La responsable Voluntariado Corporativo de Mondelez International, Esther Patino, también coincide en que las acciones de RSE repercuten de manera positiva en la imagen de marca, tanto interna como externa: “De hecho, si la empresa desarrolla o no acciones de RSE es una pregunta ya fija por parte de los candidatos que participan en procesos de selección de las empresas. La RSE es un elemento diferenciador de las compañías, pero para que sea real y creíble por parte de empleados y stakeholders, y tiene que estar integrada en los valores y cultura corporativa de la compañía”.

En la misma línea se posiciona Antonio Casado, responsable de Employer Branding de Naturgy, al aseverar que “sin duda alguna, las acciones de RSE tienen impacto exterior. La sociedad actual cada vez demanda un mundo más justo, más sostenible, más comprometido, y ello no sería posible sin la implicación desde tres dimensiones: la del propio individuo, la de las administraciones y la de las empresas. Estas últimas tienen cada vez más claro que su compromiso con la RSE, dado que todos los beneficios mencionados funcionan como un conjunto holístico indivisible. Hoy en día ya es imposible atraer el mejor talento si no cuidas tu imagen de marca y tu reputación social”.

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