Reportaje

movilidad eléctrica

Etecnic Energy&Mobility ofrece soluciones inteligentes a la movilidad eléctrica

31/01/2019 Etecnic es una ingeniería energética que desde hace tres años ofrece al mercado soluciones integrales a la adaptación de espacios para la movilidad eléctrica. La compañía ofrece desde servicios de consultoría técnica y redacción de proyectos de ingeniería, al suministro e instalación de puntos de recarga apoyados en una plataforma de gestión propia.

Tal y como explica Ramona Martínez Bastida, managing partner de Etecnic, “no somos fabricantes, sino que buscamos las mejores soluciones para nuestros clientes y, a partir de ahí, hacemos un proyecto llave en mano, desde los estudios hasta el suministro e instalación de los puntos de recarga. Estos puntos de recarga están gestionados de forma inteligente a través de un software propio. Este software de gestión visualiza los puntos de recarga en un monitor en tiempo real, gestiona y controla todas las cargas de los usuarios, regula la potencia de los cargadores en función de las necesidades y potencias contratadas y genera estadísticas. Una app de usuario refuerza todo el sistema”.

Creada a finales de 2015, Etecnic Energy&Mobility está focalizada tanto en el sector público como en el sector privado empresarial. Dentro de este último, las empresas con flota propia o dedicadas al sector turístico están especialmente interesadas en la movilidad sostenible. Etecnic, a través de estudios de movilidad eléctrica y/o descarbonización de las flotas de las compañías, propone las mejores alternativas y soluciones del mercado. A partir del estudio inicial de necesidades, se analizan las opciones y se propone el cambio de flota e infraestructura de recarga necesaria.

Un caso paradigmático es el de Port Aventura para quien la compañía ha realizado un estudio con tres patas: descarbonización de la flota propia; infraestructura necesaria para dar servicio de recarga a los proveedores que operan en el parque y, por último, infraestructura para que los clientes, que acceden al parque o a los hoteles del resort en vehículo eléctrico, puedan gestionar sus recargas. En este tipo de estudios, “analizamos todos los vehículos de la flota, su antigüedad y sus usos, y, en función de estos parámetros, planteamos una propuesta de cambio de flotas que, a veces, puede ser por fases. En función de la antigüedad de las matrículas y de su uso tendrá sentido cambiar toda la flota o no, si, por ejemplo, alguien suele hacer una ruta de 600 kilómetros diarios, seguramente no le podremos ofrecer, hoy por hoy, un vehículo 100% eléctrico y la mejor opción puede ser un híbrido”.

Una vez realizada esta radiografía y análisis, Etecnic Energy&Mobility propone la infraestructura de recarga necesaria para sustentar el cambio de flota incluyendo el análisis de retorno de la inversión. Porque “invertir en movilidad eléctrica tiene muchos beneficios para la empresa”, apunta la managing partner. Apostar por la movilidad eléctrica se traduce en importantes beneficios económicos para las empresas y es que al ahorro de combustible se suma la disminución del coste de mantenimiento de los vehículos. Tal y como explica Ramona Martínez Bastida, “para una ruta media anual de 15.000 kilómetros el ahorro en combustible se estima en torno a los 1.500 euros al año, pero además el coste del mantenimiento de un coche eléctrico es unos 700 euros inferior al de un coche de combustión”. Además, la directiva va más allá y matiza: “Además de estos ahorros, tenemos que tener en cuenta que existe un coste adicional como el software de los puntos de recarga y el mantenimiento de los mismos, pero aun así el coste económico de la movilidad eléctrica continúa siendo inferior al que representa el mantenimiento del vehículo y el combustible”.

Paralelamente, en la actualidad, las administraciones públicas también aplican beneficios fiscales a las empresas y particulares que apuestan por una movilidad eficiente. De este modo, Martínez Bastida recuerda que, cada vez, “más ciudades están bonificando el impuesto de circulación de estos vehículos, que en algunos casos puede suponer descuentos de hasta el 70%”. A su vez, un análisis en profundidad de la movilidad puede suponer una disminución de flota gracias al vehículo compartido o carsharing dentro de la propia empresa. Más allá de la vertiente económica, la apuesta por la movilidad eléctrica desde la Responsabilidad Social Corporativa, refuerza positivamente la imagen de la empresa.

A pesar de los beneficios, la movilidad eléctrica en España aún encuentra barreras que superar y una de ellas es el precio de los propios vehículos. “No podemos negar que, hoy en día, el coche eléctrico es más caro que el coche convencional. Para paliar esta diferencia, la administración estatal subvenciona la adquisición de nuevos vehículos eléctricos con una subvención media de 5.000 euros por turismo. Con estas ayudas se equiparan los costes de adquisición”. Paralelamente, a medida que avanza el desarrollo tecnológico se supera la barrera de la autonomía del coche eléctrico. “Si entre 2012 y 2015 hablábamos de coches de 24 kw, en la actualidad el mercado ya ofrece vehículos de 40 kw que tienen una autonomía real de 300 kilómetros”.

Además, la directiva recuerda que “las empresas de automoción ya están trabajando en baterías que lleguen a los 60 kw y 75 kw y superen los 400 kilómetros de autonomía”. Un esfuerzo en I+D+i que, además de aumentar autonomías, se traduce en un abaratamiento de costes. “Tesla fue el primero en anunciar que en 2019 estaría en disposición de poner en el mercado baterías de ion litio por debajo de los 100 euros el kw, lo cual sitúa una batería de 40 kw en unos 4.000 euros. Coste muy razonable que nos puede hacer bajar el coste del vehículo eléctrico”, asegura. Finalmente, y ligado a la autonomía, otro de los retos de la movilidad eléctrica es la infraestructura de recarga necesaria. “Cuanto más autónomos sean los coches, existirá una menor necesidad de tener una infraestructura de recarga amplia. Aun así, se necesitará una infraestructura mínima para poder repostar la energía del coche en los largos recorridos y las empresas tendrán que disponer de una infraestructura propia”, puntualiza Ramona Martínez Bastida.

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