Reportaje

proyecto social

Enseñamos a utilizar la fotografía como una herramienta de transformación social

10/12/2018 Alberto Martín y David del Campo son dos fotógrafos, con una larga trayectoria profesional a sus espaldas, que han decidido poner su experiencia al servicio de colectivos desfavorecidos. Con esta idea, fundaron hace medio año El Catalejo, una asociación que organiza talleres de fotografía participativa.

¿Qué es la fotografía participativa?

Alberto Martín. Es una manera diferente de utilizar la fotografía como herramienta. No nos centramos en aspectos técnicos de la fotografía o del uso de la cámara. Simplemente, del mismo modo que le das un pincel y pinturas a una persona para que pinte lo que le apetezca, a través de diferentes dinámicas enseñamos a utilizar la foto como una herramienta de expresión.

David del Campo. A lo largo de nuestra carrera hemos trabajado en proyectos de fotografía participativa con niños desvinculados de las guerrillas en Colombia, niños huérfanos en Nepal y, en Barcelona, trabajamos con personas con diversidad funcional, en riesgo de exclusión… Son colectivos que normalmente no suelen tener acceso a esta herramienta. Es decir, son personas que están acostumbradas a que fotógrafos y periodistas hablen sobre ellos, pero no a contar sus historias en primera persona.

Alberto Martín. Estamos constituidos como asociación y nos dirigimos a colectivos en riesgo de exclusión, pero tampoco nos queremos encorsetar y también podemos trabajar con niños de un colegio cualquiera. Creemos que todo el mundo tiene algo que contar y la fotografía participativa es una herramienta muy útil para ello.


Además, también tenéis influencias del Teatro del Oprimido…

David del Campo. Aunque son talleres de foto, un rasgo que nos diferencia es que los dos nos hemos formado y conocemos otras técnicas artísticas, sobre todo relacionadas con el teatro, y hemos visto que muchas de las técnicas del Teatro del Oprimido pueden ser muy útiles en la foto participativa. El Teatro del Oprimido tiene dinámicas muy útiles para poner inquietudes en común, para decidir de qué se quiere hablar… No pretendemos hacer teatro u otra cosa que no sea fotografía en las clases, pero sí adaptar estas técnicas que hemos aprendido en otros campos para nuestros talleres.


Desde El Catalejo organizáis distintos tipos de talleres. ¿En qué consisten?

David del Campo. A través de los distintos talleres nos adaptamos a las necesidades y al tiempo de cada uno de los colectivos. En este sentido, planteamos talleres de fin de semana, que terminan con un pequeño mural, para que los participantes puedan conocer qué es la fotografía participativa y la puedan probar, hasta talleres de un año o más en los que trabajamos un tema con mayor profundidad.

Alberto Martín. Al final, los talleres no tienen una duración o una metodología cerrada, sino que se pueden adaptar a los diferentes grupos en función de su tiempo y necesidades.


Y los talleres siempre terminan con una exposición…

Alberto Martín. Efectivamente, enseñamos a utilizar la fotografía como una herramienta de expresión para que la gente hable del tema que quiera hablar y de la forma en la que quiera hacerlo. Simplemente haciendo las fotos que les apetezca hacer para contar lo que quieran contar y después desarrollar un trabajo colectivo con el formato que el grupo decida. Todo se plantea como un trabajo en equipo y las decisiones las tomas el grupo.

David del Campo. Les damos una herramienta, que en este caso es la fotografía, para que hablen desde ellos mismos y finalmente se exponen los trabajos para que la gente pueda verlos. Pero aparte de dar voz a estos colectivos, también queremos desmitificar el uso de la fotografía. Es decir, muchas veces se ve la fotografía como algo muy técnico y complejo y realmente las fotos más sencillas son igual de válidas porque nos enfocamos en construir una narrativa juntos, en poner en común esas fotos y crear algo entre todos.


¿Qué se llevan los participantes después de pasar por un taller de El Catalejo?

Alberto Martín. En primer lugar, disfrutan de un momento de ocio y, en segundo lugar, el hecho de contar sus historias, de poder contar cosas que les interesan, y que a la hora de mostrar el producto final, ya sea un mural o un libro, esas historias son escuchadas. De repente ven que hay gente que está viendo e interesándose por sus historias y son momentos donde se sienten importantes y escuchados. Esto les genera una satisfacción muy grande y momentos muy diferentes a los que normalmente viven en du día a día.

David del Campo. Precisamente este es el motivo de organizar una exposición y, aunque se trate de un taller de fin de semana, hacer un mural es básico. Por otro lado, siempre decimos que los beneficiarios no son únicamente el colectivo con el que trabajamos, sino también el resto de la sociedad porque en el momento en el que alguien va a ver esas exposiciones estamos desestigmatizando, estamos rompiendo los prejuicios que la sociedad tiene sobre muchos colectivos. Creo que las personas que conocen la vida de ciertos colectivos contada por ellos mismos también se lleva algo.


De ahí que afirmáis que la fotografía puede ser un motor de transformación social…

Alberto Martín. Todo el mundo tiene una vida y una historia que contar. A menudo, se nos presenta la diferencia como algo negativo y, a través de El Catalejo, queremos transmitir la idea de que es algo básico. Todos somos diferentes. La diferencia es buena, es positiva, enriquecedora y queremos presentarla como un hecho integrador.


Para llevar a cabo el proyecto, ¿contáis con ayuda de empresas?

Alberto Martín. En estos momentos estamos en proceso de difusión del proyecto y nuestro objetivo es poder encontrar ayuda de empresas, de fundaciones o bien financiación pública. A nivel de material, tenemos un número limitado de cámaras y una capacidad limitada de producción de material.

David del Campo. También buscamos financiación para poder ofrecer talleres gratuitos a las asociaciones con las que trabajamos, pues cuentan con recursos limitados.


¿Por donde pasa el futuro del proyecto?

David del Campo. Ahora mismo, nuestro objetivo es hacer talleres y cuantos más mejor. Nos hemos centrado en montar una web y explicar qué queremos hacer y, ahora, estamos en el momento de organizar talleres. Más adelante nuestra intención es colaborar e integrar nuestro trabajo con el de otras asociaciones que utilizan el arte participativo en otras disciplinas.

Alberto Martín. Queremos entrar en esa dinámica de arte y trabajo colaborativo y social y ampliar talleres a través de distintas colaboraciones con otras asociaciones y fundaciones donde se trabaja con foto, teatro, dibujo… Al final, queremos que los talleres y los trabajos no sean solo nuestros, sino un proyecto que pueda llegar a ser mucho más grande trabajando con todas las asociaciones y colectivos que sea posible.

Descargar archivo »

Enviar reportaje






LO MÁS LEÍDO DE REPORTAJES