Reportaje

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Las empresas españolas, se implican con los derechos humanos

18/06/2018 Este año se cumple el 70º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Era el 10 de diciembre de 1948 cuando la Asamblea General de Naciones Unidas establecía por primera vez los derechos fundamentales que deben protegerse por parte de todos los agentes sociales. Con esta celebración como trasfondo y la reciente aprobación del Plan de Acción Nacional de Empresas y Derechos Humanos, hacemos un análisis de la implicación de las principales compañías del país con el cumplimiento de los Derechos Humanos.

El pasado mes de julio el ejecutivo español aprobó el Plan de Acción Nacional de Empresas y Derechos Humanos, cuya finalidad es aplicar en el ámbito nacional los Principios Rectores de Naciones Unidas sobre empresas y derechos humanos.

Este Plan, que plasma el compromiso de España de proteger los derechos humanos frente a cualquier impacto que la actividad empresarial pudiera tener sobre ellos, responde a las recomendaciones efectuadas en el marco de la Unión Europea a través de la Estrategia renovada de la UE para 2011-2014 sobre la responsabilidad social de las empresas y de su Plan de Acción sobre derechos humanos y democracia 2015-2019.

Por otra parte, el Plan de Acción Nacional tiene muy presente la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, ya que invita a las empresas a alinear su estrategia corporativa de negocio con los objetivos de desarrollo para buscar el valor añadido que pueden aportar en los países en desarrollo. Asimismo, contribuye a fortalecer la ventaja competitiva de las empresas españolas en el mercado global, así como a prevenir y mitigar riesgos basados en los derechos humanos, fortaleciendo sus capacidades al respecto. “Es una medida que veníamos reclamando desde hace años, debido a la capacidad del tejido empresarial para implantar una cultura transversal favorable a esta temática”, señala Isabel Garro, directora general de la Red Española del Pacto Mundial.

Pero esta aprobación no ha satisfecho a las organizaciones del Tercer Sector que trabajan en este ámbito puesto que, aunque consideran que se trata de un paso positivo, opinan que es claramente insuficiente para evitar que se produzcan vulneraciones sobre los Derechos Humanos. En este sentido, organizaciones como el Observatorio de RSC, Amnistía Internacional, la Coordinadora de ONG por el Desarrollo, Enlázate por la Justicia, Greenpeace, Coordinadora Estatal de Comercio Justo y la Federación de Asociaciones de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos han firmado un manifiesto conjunto en el que afirman que “el propósito y la finalidad principal de un Plan de Acción no debe ser exclusivamente la sensibilización o el fortalecimiento de la ventaja competitiva de las empresas españolas sino prevenir, minimizar y abordar los potenciales abusos de derechos humanos cometidos por las empresas españolas y reforzar los mecanismos sancionatorios y de reparación para las víctimas de estos abusos”.

Según las organizaciones firmantes, “este Plan debería contener medidas concretas para hacer efectivo el cumplimiento de las obligaciones del Estado en virtud del derecho internacional en materia de derechos humanos”. Además, las diferentes entidades lamentan que el Plan de Acción desaproveche la oportunidad de clarificar conceptos y de promover medidas que establezcan ciertas obligaciones para las empresas, a pesar de que, por ejemplo, el concepto de debida diligencia aparece recogido varias veces a lo largo del texto, pero siempre en referencia a cuestiones que descansan en la voluntariedad y no en medidas normativas o de carácter obligatorio.


El compromiso de las empresas

A pesar del creciente compromiso de las empresas por el cumplimiento de los Derechos Humanos, la Red Española del Pacto Mundial considera que estamos ante un reto que aún presenta claroscuros entre las grandes empresas de nuestro país. Según un informe realizado a partir del análisis de las diferentes memorias de sostenibilidad de las empresas cotizadas, la Red Española del Pacto Mundial concluye que solo doce compañías del IBEX 35 llevan a cabo evaluaciones de derechos humanos en sus centros de actividad, lo que representa el 34,28%. Si bien el dato presenta un importante potencial de mejora, cabe destacar que supone un aumento muy considerable respecto a 2016, cuando se situaba en el 22%.

Como muestran las cifras, cada vez más van aumentando el número de compañías comprometidas con el cumplimiento y respeto de los derechos humanos. Muestra de ello son casos como BBVA o Endesa que, tal y como se recoge en los Principios Rectores sobre Empresas y Derechos Humanos, han llevado a cabo sus respectivos procesos de debida diligencia para evaluar el impacto de la compañía e identificar los principales derechos humanos a los que cada empresa debe prestar atención. “Tras un año de trabajo, más de 300 entrevistas y un exhaustivo estudio de documentación, el resultado fue la identificación de cinco áreas fundamentales de análisis en las que se identificaron 31 asuntos principales relacionados con los derechos humanos: interna, clientes, asuntos transversales, negocio de capital propio y proveedores”, comenta el director global de Negocio Responsable de BBVA, Antoni Ballabriga. “Tras el análisis se concluyó que no había asuntos críticos que hubiera que corregir. No obstante, se ha puesto en marcha un Plan de Acción, que se ha publicado junto con el nuevo Compromiso, y que tratará de trabajar sobre aquellos aspectos que tienen recorrido de mejora”, añade Ballabriga.

Un resultado similar arrojó el proceso de debida diligencia realizado por Endesa. Tal y como comentan fuentes de la compañía, en este ejercicio “no se ha identificado ningún riesgo muy alto, el único riesgo identificado a nivel alto es el que tiene que ver con la corrupción, por la percepción que existe en España y Portugal. A nivel intermedio surgen los aspectos relacionados con la diversidad de género, las relaciones con las comunidades y el medio ambiente. Y entre los riesgos bajos aparecen la libertad de asociación y negociación colectiva, el trabajo infantil y el trabajo forzoso”. A pesar de los resultados, la compañía se ha propuesto elaborar, a lo largo de 2018, un plan de acción que permita continuar fortaleciendo y reforzando su compromiso en el ámbito de los derechos humanos.


La importancia de la sensibilización

La Red Española de Pacto Mundial va más allá y desglosa una serie de elementos que ayudan a materializar el compromiso del ámbito empresarial con la aplicación y difusión de los derechos humanos. La sensibilización interna es uno de ellos, pero 19 de las 35 compañías analizadas (54,3%) no reflejan en sus memorias ningún tipo de formación en esta materia a su plantilla. Este indicador experimenta un retroceso respecto al pasado año, cuando se situaba en el 45%. “Tenemos que seguir insistiendo en esta materia para alcanzar una implicación global. No obstante, es necesario aclarar que la sensibilidad interna no es suficiente. También hay que trasladar esta cultura a toda la cadena de suministro”, indica Isabel Garro.

Entre las empresas que apuestan por la sensibilización interna encontramos a Gas Natural Fenosa. El compromiso de la compañía con el respeto y la protección de los derechos humanos se expresa tanto en la Política de Responsabilidad Corporativa como en el Código Ético y, desde 2011, la compañía dispone de una Política de Derechos Humanos aprobada por el Comité de Dirección. Además, tal y como explica el responsable de Reputación y Sostenibilidad de Gas Natural Fenosa, Antonio Fuertes, “la aprobación de la Política de Derechos Humanos llevó asociado un plan de comunicación y formación con reuniones de los Comités Ejecutivos de los países en los que se identificó mayor riesgo y sesiones específicas para aquellos departamentos más involucrados en la defensa y promoción de los derechos humanos en nuestras operaciones como son seguridad, auditoría, recursos humanos o compras. Además, todos los empleados deben formarse sobre la Política de Derechos Humanos y, en estos momentos, más de 10.000 empleados ya han recibido formación en esta materia”.

También apuesta por la formación de los empleados otra compañía del sector gasista: Enagás. De este modo, la empresa pone “a disposición de todos los profesionales formación online específica para dar a conocer los compromisos y actuaciones de la compañía en este ámbito y así prevenir irregularidades”, comenta José Miguel Tudela, director de Organización y Sostenibilidad de Enagás.

Por su parte, además de trabajar con sus propios empleados, Nestlé también se centra en los cientos de socios, miles de proveedores y millones de agricultores en todo el mundo. Tal y como explica el responsable de Comunicación Corporativa de Nestlé España, Carlos Moyano, “nuestro objetivo global es ayudar a desarrollar comunidades prósperas y resilientes, como parte de una cadena de suministro segura a largo plazo. Nuestros programas y compromisos están diseñados para apoyar el desarrollo rural, promover y respetar los derechos humanos, y garantizar el empleo justo y la diversidad”.

En esta línea el responsable de Reputación y Sostenibilidad de Gas Natural Fenosa comenta que “el compromiso con la gestión responsable de la cadena de suministro ha llevado a clasificar nuestros proveedores en función del riesgo social, medioambiental y de gobierno corporativo, y a solicitar evidencias a estos proveedores sobre sus códigos y en concreto sobre la existencia de una política de derechos humanos propia”.


Evaluación y canales de denuncia

La evaluación del cumplimiento de los derechos humanos es una tónica habitual en las empresas que se preocupan y ocupan de este tema. Para ello realizan un proceso continuo de escucha, de análisis y de mejora de las diferentes políticas que llevan a cabo. Es el caso de PepsiCo que cuenta con auditorías independientes y programas para evaluar riesgos y solucionar problemas en cada uno de los niveles de su cadena de valor. “Nuestro Programa Global de Evaluación de Derechos Humanos Laborales cubre nuestros cerca de 300 puntos de fabricación propios, entre las que se encuentran nuestras fábricas a nivel local. Nuestro Programa de Abastecimiento Sostenible evalúa el riesgo e impulsa nuestro programa de auditoría independiente para proveedores directos. Para avanzar aún más en la cadena de suministro, estamos expandiendo nuestra Iniciativa de Agricultura Sostenible para incluir más agricultores y sus negocios, en nuestros esfuerzos por promover la prosperidad y los derechos humanos en la cadena de valor”, detalla Katey Howard, directora de Recursos Humanos de PepsiCo Suroeste Europa.

Además de los procesos de evaluación, las compañías han implementado distintos canales de denuncia o Speak Up Systems a través de los cuáles empleados, proveedores y clientes pueden denunciar cualquier tipo de incumplimiento de forma anónima. Según la Red Española del Pacto Mundial, el 57% de las empresas del IBEX 35 ya ofrece información sobre mecanismos de reclamación, así como del número de reclamaciones abordadas y resueltas. Es el caso de El Corte Inglés que dispone de un Canal Ético a través de su página web corporativa, “por el que cualquier persona puede, de forma confidencial, denunciar incumplimientos tanto del Código como del Canal Ético de la compañía. Estos incumplimientos los recibe un Compliance Officer externo a la empresa que comprueba la veracidad de la denuncia y actúa en consecuencia”, comentan fuentes corporativas.

En la misma línea trabaja Mondelez International. Tal y como cuenta su director de
RRHH para España y Portugal, Fernando Ríos
, la compañía cuenta con “una línea de integridad que se gestiona con el apoyo de asesores externos para garantizar su independencia. Todos los empleados cuentan con acceso al Canal de Denuncias para informar sobre cualquier tipo de abuso o conducta contraria a nuestras políticas y valores, que lógicamente están en línea con las directrices de Recursos Humanos”.

Novartis también ha puesto a disposición de sus empleados y colaboradores una Business Practice Office (BPO), un canal directo en el que se puede informar sobre malas conductas. “Esta oficina se encarga de investigar de forma exhaustiva cada una de las denuncias recibidas y, en el caso de que se verifiquen abusos o comportamientos ilícitos o ilegítimos, los expone ante los diferentes responsables de la organización para que se adopten las medidas adecuadas”, afirma la directora de Comunicación de Novartis, Montserrat Tarrés.

Por su parte, Vodafone también dispone de un proceso específico de denuncia, denominado Speak Up, que posibilita la comunicación de cualquier sospecha de comportamiento inadecuado a través del responsable/superior inmediato, a través del equipo de Recursos Humanos, o mediante una línea directa externa confidencial, donde los informes pueden realizarse en el idioma local del empleado o del proveedor, ya sea por teléfono o vía online. La gran diferencia radica en, que tal y como comenta José Manuel Sedes, manager de Empresa Sostenible y Calidad de Vodafone España, es la alta dirección de la compañía la última responsable de velar por el cumplimiento de los derechos humanos. “El Comité Ejecutivo del Grupo Vodafone supervisa el compromiso y cumplimiento de los derechos humanos, mediante la actuación de su Comité de Auditoría y Riesgos. Además, en cada uno de los países en los que opera, los derechos humanos son supervisados por el consejero delegado de la operadora en cuestión con el apoyo de las funciones correspondientes en cada país”.

De acuerdo con la existencia de este tipo de canales de denuncia, el informe “Speak Up. Elevando el tono en integridad empresarial”, elaborado por Forética con el apoyo de Bankia, Cuatrecasas y Lilly, pone de manifiesto que España está por encima de la media europea en cuanto al número de empresas que disponen de canales de denuncia, pero éstos tienen un grado de madurez menor en comparación al resto de Europa. Concretamente, este estudio señala que, en los últimos años, España ha experimentado un fuerte dinamismo de cara a integrar sistemas de cumplimiento normativo, pero matiza que estos sistemas son relativamente nuevos, puesto que el 87% de ellos tienen menos de diez años de vida, frente al 57% en Holanda, 60% en Reino Unido y 71% en Francia. Además, el informe destaca que en nuestro país los canales de denuncia tienen menor propensión a la externalización y menor tendencia a permitir el anonimato de las quejas y consultas. Unos factores que podrían estar correlacionados tanto con el menor uso del teléfono como con el número final de veces que el sistema es utilizado.


Tenemos una serie de mecanismos y sistemas
de gestión muy robustos

Fuentes corporativas de Endesa

En 2017 Endesa culminó el proceso de debida diligencia que tiene como objetivo garantizar el respeto de los DDHH en todas las actividades de la compañía. En una primera fase se analizó el nivel de riesgo del país a partir de un proceso de consultas a expertos de diferentes ámbitos e instituciones. Posteriormente el proceso de debida diligencia ha analizado la situación particular en Endesa. “Estamos operando en un país en el cual los riesgos son reducidos, pero aun así tenemos una serie de mecanismos y sistemas de gestión muy robustos que permiten garantizar el respeto de los derechos humanos y gestionar adecuadamente los riesgos existentes”, comentan fuentes corporativas.


Compromiso actualizado con los derechos humanos
Antoni Ballabriga, director global de Negocio Responsable de BBVA

BBVA cuenta desde 2008 con un Compromiso con los derechos humanos, actualizado en febrero de 2018 tomando como referencia los Principios Rectores de Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos. “Este nuevo compromiso es fruto de un proceso de debida diligencia que se ha llevado a cabo en las principales áreas de negocio y de apoyo del Grupo en todas las geografías donde tiene presencia significativa”, comenta Antoni Ballabriga.
Este análisis identificó aquellos asuntos en los que una entidad bancaria del tamaño y tipología de BBVA podría impactar en los derechos humanos por las actuaciones derivadas de su actividad. “Tras el análisis se concluyó que no había asuntos críticos que hubiera que corregir. No obstante, se ha puesto en marcha un Plan de Acción, que se ha publicado junto con el nuevo Compromiso, y que tratará de trabajar sobre aquellos aspectos que tienen recorrido de mejora”.


Diez principios que guían a actuación de la compañía
Antonio Fuertes, responsable de Reputación y Sostenibilidad de Gas Natural Fenosa

El compromiso de la compañía con los derechos humanos se expresa tanto en la Política de Responsabilidad Corporativa como en el Código Ético. Además, desde 2011, dispone de una Política de Derechos Humanos aprobada por el Comité de Dirección, que viene a formalizar y establecer de manera precisa cómo la compañía cree que tiene que incorporar este asunto a su gestión empresarial. Tal y como explica Antonio Fuertes, “esta política adquiere todo su sentido en aquellas ubicaciones en las que la legislación local no ofrece el nivel adecuado de protección de los derechos humanos”

La política de DDHH de Gas Natural Fenosa ha establecido diez principios que guían la actuación de la compañía en esta materia y que han sido determinados a partir de 33 riesgos identificados en la materia. Los riesgos más relevantes en materia de derechos humanos difieren enormemente de un país a otro, y hay que tener en cuenta los diferentes contextos políticos y económicos. No obstante, “los riesgos más relevantes identificados en todos los países donde la compañía opera y que requieren una especial atención, a nivel global, son la detención arbitraria, la seguridad y salud de los empleados, los derechos humanos en proveedores, contratistas y empresas colaboradoras, y la valoración de impactos”.


Análisis periódicos de sus políticas y prácticas
José Manuel Sedes, director de Negocio Sostenible y Calidad de Vodafone España

Las TIC en general, y el sector de las telecomunicaciones en particular, juegan un papel positivo muy relevante a favor de la protección de los derechos humanos, permitiendo a las personas compartir información y ampliar su libertad de expresión. Al mismo tiempo, el uso de las TIC también está al alcance de personas u organizaciones que pueden amenazar el respeto de los Derechos Humanos. “En Vodafone asumimos nuestra responsabilidad en el cumplimiento de la Carta Internacional de los Derechos Humanos. En este sentido, nuestro Código de Conducta recoge, entre otros, el cumplimiento de los Principios Rectores de Naciones Unidas sobre las Empresas y los DDHH, así como de los derechos fundamentales establecidos en la Declaración de la Organización Internacional del Trabajo”, afirma José Manuel Sedes.

Vodafone realiza análisis periódicos de sus políticas y prácticas. “Este análisis permite centrar la atención en los potenciales riesgos más importantes relacionados con los DDHH para un operador de telecomunicaciones de ámbito internacional”. De esta forma, se han identificado que los DDHH más relevantes son los derechos laborales, los derechos civiles y políticos, los derechos del niño y los derechos económicos, sociales y culturales.


Centrados en la cadena de suministro
Carlos Moyano, responsable de Comunicación Corporativa de Nestlé España

“Los abusos contra los derechos humanos no tienen cabida en nuestra cadena de suministro, por lo que promovemos los derechos humanos a nivel mundial y local en todas nuestras operaciones comerciales y cadenas de valor. Nos esforzamos continuamente por cumplir con los más altos estándares éticos, e insistimos en que nuestros socios y proveedores mantengan los mismos altos criterios”, asevera Carlos Moyano.

“Siempre seremos transparentes acerca de nuestros esfuerzos para abordar los problemas, desde el trabajo forzoso y la desigualdad de género hasta la corrupción”. Por ello, a través de sus actividades de abastecimiento responsable la compañía toma medidas concretas, basadas en los once problemas destacados de derechos humanos identificados en 2015.

Como parte de este esfuerzo, en 2017 publicamos el documento “Derechos laborales en las cadenas de suministro agrícola: una hoja de ruta”. “Esto nos ha permitido identificar y priorizar once países que presentan niveles de riesgos laborales conocidos y de los cuales obtenemos nuestras doce materias primas prioritarias. De esta forma, podemos enfocar mejor nuestros esfuerzos de actuación hacia los derechos laborales”.


La gestión de los derechos humanos se aborda con un enfoque de mejora continua
José Miguel Tudela, director de Organización y Sostenibilidad de Enagás

Enagás establece su compromiso para asegurar el cumplimiento de los Derechos Humanos en su Código Ético y en las políticas corporativas que lo integran. Además, ejerce el debido control siguiendo las recomendaciones recogidas en los Principios Rectores de Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos.

Entre sus líneas de actuación en materia de Derechos Humanos, destacan las evaluaciones de riesgos e impactos a nivel global, lo que denomina mapa de riesgos corporativo, y las evaluaciones de ámbitos específicos (país, seguridad, medio ambiente, cadena de suministro). Asimismo, se implantan sistemas de prevención, a través de campañas de sensibilización y difusión; mecanismos de reclamación, con un canal ético y varios buzones corporativos; y procesos de reparación.

“La gestión de los Derechos Humanos se aborda bajo un enfoque de mejora continua alineado con nuestro Modelo de Gestión Sostenible. De este modo, realizamos evaluaciones de riesgos e impactos, a partir de los cuales identificamos controles y definimos actuaciones preventivas y correctivas, cuyo seguimiento se realiza a través del Comité de Cumplimiento Ético”, explica José Miguel Tudela.


Actuar como un ciudadano responsable, comprometido y sensato
Montserrat Tarrés, directora de Comunicación de Novartis

Tal y como comenta Montserrat Tarrés, “en Novartis queremos comportarnos como lo haría un ciudadano responsable, comprometido y sensato. Por ello, una de nuestras prioridades es seguir operando con integridad, llevando a cabo nuestra actividad de forma que se respeten los derechos y la dignidad de todas las personas. En esta línea, y dentro de nuestra esfera de influencia, no solo trabajamos por que se respeten los derechos humanos, sino que trabajamos por corregir aquellas situaciones en las que éstos no son tenidos en cuenta”. En el contexto de su actividad, la compañía se esfuerza por plantear y poner en marcha estrategias que permitan llegar a pacientes con un acceso limitado a la salud. Asimismo, su cultura empresarial establece como prioridad, al mismo nivel que otros objetivos de negocio, el asegurar la protección de la salud y la seguridad de nuestros trabajadores y asociados, así como de los entornos en los que desarrolla su actividad. En esta línea, “desde Novartis garantizamos a nuestros empleados unas condiciones laborales y salariales justas y competitivas, en el marco de las leyes vigentes. También promovemos los valores sociales y de respeto del medio ambiente”.


Trasladar el compromiso a la cadena de suministro
Rodrigo de Salas, director de Comunicación Corporativa y RSE de Leroy Merlin España

Fruto de su filosofía de RRHH, Leroy Merlin hizo en 2007 una revisión de su modelo de empresa, dando lugar al Proyecto de Empresa y Valores sus directrices y esencia. Estos valores son: honestidad, generosidad, respeto, cercanía, simplicidad, coherencia y espíritu de eficiencia.

Como empresa de distribución, “somos conscientes de nuestra responsabilidad como compañía a la hora de extender y trasladar nuestro compromiso con los derechos humanos a la cadena de suministro”. Por este motivo, todos los proveedores deben firmar un Código de conducta, basado en unos principios del Pacto Mundial de Naciones Unidas, en el que se exigen determinados comportamientos en materia de lucha contra la corrupción, lucha contra la falsificación y seguridad del consumidor.

Fruto de su voluntad de reforzar la ética empresarial, Leroy Merlin ha puesto en marcha un programa de prevención de delitos y blanqueo de capitales.


Informar y comunicar, las claves
Katey Howard, directora de Recursos Humanos de PepsiCo Suroeste Europa

En materia de DDHH, PepsiCo se apoya en las guías y principios de Naciones Unidas para reforzar su objetivo de respetarlos a lo largo de toda su cadena de valor, así como en las comunidades locales en las que opera; siguiendo los principios descritos en la Carta Internacional de DDHH y la declaración de la Organización Mundial del Trabajo sobre los Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo.

“Todo ello está recogido en nuestra Declaración de Derechos Humanos y Cuestiones Destacadas, en nuestro Código de Conducta, el Código de Conducta de Proveedores y en otras políticas relativas a los derechos de tierras, deforestación y agricultura sostenible. Estas medidas pueden consultarse en nuestra web y se comunican internamente a través de una formación anual a todos nuestros empleados; y en el momento de la incorporación a la compañía. Además, informamos a los proveedores sobre nuestras políticas, antes de empezar a trabajar con ellos”, afirma Katey Howard. La compañía ha establecido como prioridades la libertad de asociación, el derecho humano al agua, los derechos de las tierras, los trabajadores vulnerables, las horas de trabajo y salarios, y la seguridad en el lugar de trabajo.


Centrados en la actualización de la Política de Derechos Humanos
Geert Paemen, directora de Sostenibilidad y Gestión de Intangibles en Telefónica

“En Telefónica nos comprometemos a trabajar, dentro de nuestro ámbito de influencia, para evitar de forma proactiva cualquier tipo de abuso contra los derechos humanos”, comenta Geert Paemen. Este compromiso se encuentra recogido en los Principios de Negocio Responsable de la compañía y, de forma más específica, en un conjunto de políticas, normas y procedimientos que velan por el respeto y aplicación de derechos humanos sociales, económicos y culturales internacionalmente reconocidos.

Las principales líneas de acción están centradas en el despliegue de Red, las condiciones de los servicios que ofrecemos, el uso y la gestión de los datos y el desarrollo de servicios basados en la inteligencia cognitiva y las condiciones de trabajo.

Durante 2017, “trabajamos en la actualización de nuestra Política de Derechos Humanos con el fin de recoger un compromiso más alineado con los nuevos desafíos, dilemas y riesgos que plantea el actual contexto de nuestra compañía, del sector y las tendencias en estos asuntos. De cara a 2018, nuestros retos son elaborar una Política de Comunicación Responsable, publicar una Política de Seguridad y Salud, evaluar el impacto local y desarrollar iniciativas en materia de Inteligencia Artificial”.


Especial foco en los derechos de la infancia
Fuentes corporativas de El Corte Inglés

El modelo empresarial de El Corte Inglés se fundamenta en una serie de principios éticos y responsables que son la base de su política de RSE. En esta línea, “la defensa de los derechos humanos es el eje central de estos principios, que canalizamos a través de su actuación con los clientes, empleados, proveedores y la sociedad”.

Para la compañía son de especial importancia los derechos de la infancia. Por ello, El Grupo El Corte Inglés firmó un acuerdo de colaboración con UNICEF Comité Español, mediante el cual se convierte en el primer distribuidor español en incorporar los Derechos del Niño y Principios Empresariales en sus políticas corporativas. Además de reforzar las pautas y acciones necesarias para prevenir y eliminar el trabajo infantil en países de riesgo, los Principios subrayan la diversidad de formas en que las empresas afectan a los menores. Esto incluye el impacto de todas sus operaciones empresariales: sus productos, servicios, métodos de marketing y prácticas de distribución, así como sus relaciones con los gobiernos nacionales y locales, y su inversión en comunidades locales.


Las personas, en el centro de la estrategia
Fernando Ríos, director de RRHH de Mondelez International para España y Portugal

En Mondelez la gestión de las personas, el entorno y el clima de trabajo forman parte de una de sus prioridades de compañía a nivel global. Por ello, “contamos con un completo programa de Recursos Humanos que fomenta la conciliación, la inclusión, la igualdad, la salud, el bienestar y satisfacción personal de los profesionales que formamos parte de la compañía, trabajando activamente para preservar sus derechos en cada una de estas facetas mientras se promueve la colaboración y el buen ambiente de trabajo”, explica Fernando Ríos.

En cuanto a la diversidad -entendida como la inclusión y aceptación sin diferencias de todas las personas sin distinción de género, edad, origen, o religión- “es una realidad tangible con la que convivimos”, ya que nuestra compañía está presente en más de 165 países y en España la compañía cuenta con profesionales con 20 nacionalidades distintas. Por otro lado, la igualdad es ya un valor presente y tangible en Mondelez. De hecho, “en nuestra Unidad de Negocio hay más mujeres que hombres y más de un 33% de los directivos son mujeres”.

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