Reportaje

voluntariado corporativo

Voluntariamente, un ejemplo del compromiso de CLH y sus empleados con la sociedad

25/01/2018 En el marco de su política de acción social, Voluntariamente es el programa de voluntariado que el Grupo CLH pone a disposición de los empleados que, de forma voluntaria, desean participar acciones solidarias. Además, con estas iniciativas la compañía reafirma su compromiso tanto con las comunidades en las que está presente como con la sociedad en general. CLH cuenta con programas de voluntariado corporativo desde hace más de una década y gracias a Voluntariamente ha impulsado más de 60 proyectos.

El programa ha sido diseñado específicamente para canalizar e impulsar iniciativas relacionadas con la integración, la asistencia social, la educación para la convivencia o la protección del medio ambiente, entre otras.

Dentro de su apoyo a este tipo de proyectos, CLH prioriza aquellos que se desarrollan preferentemente en alguno de los municipios en los que la compañía tiene presencia, mientras que otro de los requisitos es que se trate de iniciativas concretas con una duración delimitada y no un evento puntual para recaudar fondos. Y es que los objetivos que persigue Voluntariamente son diversos. Por un lado, colaborar en el progreso y prosperidad de las comunidades en las que la compañía tiene infraestructuras, impulsando iniciativas que generan un impacto positivo y perdurable. Y, por otro, el programa también busca impulsar el voluntariado corporativo y animar a los empleados para que contribuyan, en su tiempo libre, en hacer del mundo un lugar más justo, integrado y sostenible.

Desde que la compañía puso en marcha su programa de voluntariado, hace más de una década, sus empleados han colaborado en más de 60 proyectos de acción social. La mayoría de estas iniciativas se han desarrollado en el ámbito de la asistencia y la integración, mediante la participación de CLH en programas orientados a apoyar a los colectivos más vulnerables y su entorno. Estas actuaciones han permitido ayudar a personas que padecen cáncer, alzhéimer, trastorno bipolar, fibromialgia, autismo o daños medulares, además de colaborar en la investigación de estas enfermedades.


Un voluntariado con nombres propios

Recientemente la compañía ha iniciado un proyecto de colaboración con Alzhei-Arahal, una asociación centrada en mejorar la calidad de vida de las personas que padecen enfermedades neurodegenerativas -como el alzhéimer y el párkinson- y de sus familias. Mediante esta colaboración, el Grupo ha colaborado en la instalación de una rampa de acceso en un nuevo vehículo con el objetivo de mejorar el servicio de transporte de los asociados. Manuel Jesús Zambrana, jefe de turno en la instalación de CLH en Arahal, participa en diversas iniciativas como los talleres de psico-estimulación cognitiva y explica: “Me involucro todo lo que puedo en la actividad del centro para intentar aportar lo máximo posible. Mi experiencia no puede ser más positiva”.

Por otra parte, la Fundación INTHEOS está especializada en la búsqueda de nuevos tratamientos de cáncer infantil para aquellos casos en los que no existe terapia o bien el tratamiento convencional no ha funcionado. Concretamente la contribución de la compañía ha hecho posible realizar test moleculares a dos pacientes que permitieron identificar una terapia individualizada para cada uno de ellos. El director general de Operaciones de CLH y miembro de esta fundación, José Luis Conde, explica que colaborar en este proyecto le aporta “crecimiento y satisfacción personal, al ayudar a otras personas a tener oportunidades que, si no fuese por nuestra labor, no tendrían”.

La compañía también ha colaborado con la Fundación Quinta, que trabaja para favorecer la integración sociolaboral de personas con autismo, en la adquisición de nuevos equipos y materiales destinados a la realización de talleres formativos para adultos con autismo dirigidos a buscar alternativas laborales y aumentar su autonomía. Dora Valdés, analista de Procesos Tesoreros de la compañía, explica que colaborar con esta asociación le ayuda “a ser consciente y a valorar todo lo que tengo y trato de aportar algo. Como les pasa a muchos, hasta que no conoces de cerca o te toca personalmente una realidad, no te interesas por ella”.

Otro claro ejemplo de la contribución de CLH a las comunidades donde opera se hace realidad con la asociación Kyu Shin Kan, pionera en la enseñanza de artes marciales a jóvenes con discapacidad. Gracias a su aportación, la asociación ha podido mejorar sus instalaciones en Jerez de la Frontera y contar con unos recursos adaptados para que las personas con discapacidad puedan entrenar en las mejores condiciones. El jefe de turno de la instalación de CLH en Rota, Juan Antonio Cruces, realiza tareas de voluntariado en la asociación Kyu Shin Kan. “Para mí es una satisfacción. Las familias son muy agradecidas, aunque más lo estoy yo porque aprendo cosas nuevas cada día”, destaca.

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