Reportaje

voluntariado corporativo

El voluntariado corporativo, una herramienta de alto impacto social

09/11/2017 La cada vez más importante participación de empresas y trabajadores en iniciativas como el “Día Solidario de las Empresas” o el “Give and Gain Day” pone de manifiesto que el voluntariado corporativo, lejos de ser una moda, está cada vez más consolidado en las compañías. Pero además de estas acciones puntuales, que se acostumbran a celebrar durante una jornada puntual, desde hace más de una década muchas compañías disponen de programas propios de voluntariado corporativo que ponen a disposición de sus empleados con un doble objetivo: contribuir en la construcción de un mundo mejor y fomentar el compromiso de los empleados a la vez que mejoran sus habilidades.

BBVA cuenta con una Política de Voluntariado Corporativo, de aplicación en todos los países en los que la entidad está presente, que manifiesta el compromiso con este tipo de actividades y facilita las condiciones para que los empleados puedan realizar acciones de voluntariado que generen impacto social. “Estas actividades están destinadas a reforzar iniciativas propias o coordinadas por entidades del Tercer Sector en relación con la educación, principalmente en educación financiera, así como actividades medioambientales y de acción social”, comenta Lidia del Pozo, directora de Programas Sociales de BBVA. “El objetivo de promocionar el voluntariado corporativo en BBVA es potenciar el desarrollo de nuestros empleados, canalizando su espíritu solidario, permitiéndoles hacer un aporte personal de su tiempo y conocimiento para ayudar a otras personas que lo necesitan. Esto permite a los empleados conocer de primera mano los retos sociales, incrementa el orgullo de pertenencia a la empresa, y redunda, por consiguiente, en la atracción y retención del talento”.

Por su parte, las principales líneas de actuación del voluntariado de Calidad Pascual están intrínsecamente ligadas a los territorios de la compañía: medio ambiente, nutrición y salud, y apoyo a colectivos en riesgo de exclusión social. En este ámbito, tal y como cuenta el director de Responsabilidad Corporativa y Comunicación de Calidad Pascual, Francisco Hevia, “buscamos facilitar al empleado la realización del voluntariado poniendo a su servicio los recursos y conocimientos de la compañía”. De este modo, “generamos un impacto ligado a sus expectativas, a la vez que impactamos en la sociedad por el valor generado por la propia actividad que realizan los voluntarios”.

El principal proyecto de voluntariado corporativo del Grupo CLH es el programa “Voluntariamente”. “Hemos diseñado específicamente este programa para canalizar e impulsar aquellas acciones solidarias que desarrollan las personas de la compañía de forma voluntaria, relacionadas con la integración, la asistencia, la educación para la convivencia o la protección del medio ambiente, entre otras”, comenta Pedro Martínez, director de Comunicación y Relaciones Institucionales. Con la puesta en marcha de este programa, la compañía busca diversos objetivos: “En primer lugar, desde CLH queremos aportar nuestro granito de arena para mejorar la sociedad, impulsando iniciativas que generen un impacto positivo perdurable en la sociedad y que brinden la oportunidad de colaborar en la transformación y la prosperidad de los entornos en los que contamos con infraestructuras. Por otro lado, es una forma de impulsar el voluntariado, una oportunidad de animar a las personas de la compañía a que ocupen su tiempo libre en hacer de nuestro mundo un lugar más justo, integrado y sostenible”.


Iniciativas pegadas al negocio

Un claro exponente de iniciativas de voluntariado íntimamente relacionados con el negocio es el programa de Voluntariado Energético que Endesa desarrolla desde 2015 en colaboración con ECODES. “Se trata de un proyecto social en el ámbito de la energía a través del cual los empleados tienen la posibilidad de realizar una actuación solidaria como voluntarios, ayudando a hogares que se encuentran en situación de pobreza energética”, explican fuentes corporativas de Endesa. La participación de los voluntarios de Endesa se materializa a través de dos tipos de intervenciones: el análisis de los consumos y estado energético de las viviendas, con formación y recomendaciones a las familias para la optimización de su factura eléctrica, y la identificación de situaciones de riesgo en las instalaciones eléctricas, que posteriormente se corrigen por instaladores certificados.

Por su parte, la directora ejecutiva de Policy, Communication & Corporate Affairs de MSD en España, Regina Revilla, explica que “el voluntariado corporativo es parte de la Responsabilidad Corporativa de la compañía y responde tanto a nuestro compromiso de salvar y mejorar vidas, como a nuestro compromiso con el desarrollo de los empleados”. De este modo, la política de voluntariado de la empresa farmacéutica “está integrada en el Programa Global “MSD Gives Back” y proporciona a cada empleado 40 horas remuneradas de trabajo al año para realizar tareas de voluntariado, ya sea colaborando con ONG por iniciativa propia o participando en actividades organizadas por la compañía”.

Con iniciativas como “Festa per a Tothom” o “Habitat for Humanity”, en Portugal, Dow Ibérica busca “acercar la industria química a la comunidad en la que operamos, establecer un diálogo con las organizaciones de tal forma que nuestros empleados puedan hacer una acción de voluntariado que promueva una causa social local”, explica la directora de Comunicación y Relaciones Institucionales de Dow Ibérica, Claudia Granadeiro Tagliavini. “El impacto se resume en poder servir de puente entre nuestros empleados y la comunidad, facilitando una vía efectiva de comunicación y desarrollo personal porque el hecho que empleados y comunidad estrechen relaciones es clave para Dow”.

En Mondelez International, el voluntariado está totalmente alineado con la estrategia de Responsabilidad Corporativa de la empresa y con su negocio. “Junto con nuestros empleados, trabajamos en aquellas áreas en las que por nuestra actividad como empresa de la industria de la alimentación podemos generar un mayor impacto como son el apoyo a la comunidad, el fomento de hábitos saludables o la agricultura sostenible”, explica Esther Patino, responsable de Voluntariado Corporativo de Mondelez International. Así, “dentro de las propuestas de este año, destaca la colaboración para la lucha contra el hambre y la desigualdad, a través de Cáritas, la promoción de hábitos saludables con Cruz Roja y Aldeas Infantiles, o la conservación del Medio Ambiente, con la Fundación A La Par”.

Además de ofrecer a los trabajadores múltiples oportunidades de participar en actividades a través de la implementación del Programa de Voluntariado Corporativo, ATRESMEDIA es muy consciente de su potencia como medio de comunicación. Por este motivo, la compañía apuesta también por la participación en foros y eventos para la promoción del voluntariado. En este sentido, “la compañía es partner de eventos referentes como el “Día Solidario de las Empresas”, o el” Give and Gain Day”, pero también dando voz a iniciativas que lo promueven como la Red Voluntare, de la que ATRESMEDIA también es socio o la iniciativa Companies4sdgs”, comenta la responsable de Responsabilidad Corporativa de ATRESMEDIA, Susana Gato. Pero además de este papel de altavoz, el Programa de Voluntariado Corporativo de la compañía tiene como objetivo principal que “nuestros empleados conozcan y se enganchen al voluntariado. Que seamos su primer contacto pero que luego también vuelen solos. Porque creo que nuestro papel como empresa es acercar a nuestros empleados a estas realidades y que las entidades sociales puedan contar con la ayuda de nuestro capital humano. Y nuestro éxito no es sólo que cada vez haya un mayor número de empleados que se apunte a las actividades, si no que muchos de ellos se conviertan en voluntarios frecuentes de las ONG que han conocido gracias a nuestro Programa”, añade Susana Gato.

También es clave alinear los programas de voluntariado corporativo con los valores de las compañías. Conscientes de ello, con el programa “En nuestras manos”, Enagás promueve “el desarrollo de iniciativas de voluntariado alineadas con los valores de la compañía en los ámbitos de salud, bienestar social (juventud, infancia y tercera edad), desarrollo económico, ambiental, cultural, deportivo y de ocio y tiempo libre”, explica Susana Toril, directora de Relaciones Laborales y Prevención de Enagás. De este modo, entre los beneficios que obtiene la compañía, Susana Toril destaca que “por un lado, contribuimos a crear valor en la sociedad, impulsando el desarrollo socio-económico de las comunidades locales en las que estamos presentes. Ypor otro, fomentamos entre nuestros voluntarios el desarrollo de nuevas habilidades sociales y competencias que, alineadas con los valores corporativos, redundan en una mejora del clima organizacional”.


Clara apuesta por la formación y el empleo

Una de las principales líneas de actuación en Accenture es el apoyo a la iniciativa de Accenture Internacional “Skills to Succeed”, que busca formar y capacitar a personas desfavorecidas para que encuentren un empleo o creen su propio negocio. “Nuestra contribución a través del voluntariado es apoyar a las personas más vulnerables de nuestro país que se encuentran en desempleo, dotándoles de las herramientas formativas necesarias, simulación de procesos de selección y nuestro acompañamiento vía mentoring”, explica la directora de Voluntariado y Donaciones Fundación Accenture, Juana Gálvez.

L’Oréal también trabaja en el fomento de la empleabilidad de personas en riesgo de exclusión social con el programa “Embellece Tu Futuro”. Puesto en marcha en febrero de 2016, es un proyecto pionero en el sector que responde al compromiso mundial de L’Oréal de crear oportunidades de inserción laboral, directas e indirectas, para 100.000 personas en situación desfavorecida. “En España, nuestro objetivo para 2020 se concreta en facilitar al acceso al empleo de 500 personas de colectivos desfavorecidos. Hasta este momento, el programa ha incorporado a 102 personas que han recibido una completa formación en el asesoramiento y comercialización de productos y servicios cosméticos en cualquier circuito de distribución y puntos de venta del sector, con un 75% de éxito en la inserción laboral de los alumnos. Para ello, más de 100 empleados participan como voluntarios aportando su expertise en las diferentes áreas del negocio”, comenta el director RSC y Sostenibilidad de L’Oréal España, Íñigo Larraya.

En Banco Santander, por su parte, el voluntariado corporativo tiene como eje fundamental la educación infantil, de niños y jóvenes, complementando así la labor del banco a favor de la educación superior a través de sus acuerdos con las universidades. En cuanto a voluntariado las líneas básicas de actuación de la entidad financiera son la prevención del abandono escolar, la mejora de la empleabilidad para los jóvenes en riesgo de exclusión social, así como la promoción de la educación financiera. Precisamente, tal y como explica Pere Torrens, director de Cultura y Estrategia de Recursos Humanos de Banco Santander, “la educación financiera cobra especial protagonismo en España, donde una red de 433 voluntarios ha impartido, en lo que va de año, 18.112 horas de formación en todo el territorio nacional. El objetivo de estos programas es hacer más comprensibles los conceptos económicos y dar apoyo y capacitación financiera en su toma de decisiones a niños, jóvenes, colectivos vulnerables, así como a emprendedores y empresas”.

Los empleados eligen

No obstante, no todos los proyectos siempre emanan de la compañía, sino que muchas veces apuestan por las propuestas realizadas por los empleados. Es el caso de Accenture. La consultora da absoluta importancia a las preferencias e inquietudes de sus profesionales, y por ello, “cualquier persona en Accenture puede promover entre sus compañeros una actividad de voluntariado de cualquier temática, ofreciendo así una oferta para todos los gustos y con una implicación máxima tanto de los sponsors como de los voluntarios que hacen suyo el proyecto”, comenta Juana Gálvez.

Por su parte, el Programa de Voluntariado Corporativo de Mutua Madrileña se canaliza a través de una doble vía. Por una parte, incluye proyectos planteados por la propia compañía en función de las necesidades que detecta entre las diversas ONG con las que colabora, pero también está abierto a los proyectos y las propuestas que planteen los propios empleados en virtud de sus afinidades o experiencias personales. En este sentido, el director de Comunicación, Identidad Corporativa y
RSC de Mutua Madrileña, Lorenzo Cooklin
, destaca que “contamos con una plantilla muy comprometida y volcada en nuestro programa.

El 40% de nuestros proyectos de voluntariado surgen de nuestros empleados y el 16,7% de la plantilla participó el año pasado en alguno de los 43 proyectos que se llevaron a cabo”.


El papel de las fundaciones

Las acciones de voluntariado corporativo acostumbran a estar gestionadas directamente por las compañías o bien a través de sus fundaciones empresariales. Este último es el caso de Repsol, cuyo Plan de Voluntariado está gestionado por su Fundación. Tal y como afirma Lola Zamarra, directora del Área Social y Voluntariado de Fundación Repsol, “se caracteriza por ser un plan innovador y dinámico que contempla diversidad de actividades y perfiles, así como diferentes formas de colaboración para que cada voluntario encuentre una forma de colaborar”. Sus líneas de actuación giran en torno a la integración de las personas con discapacidad, atención a colectivos vulnerables, programas de carácter educativo y actividades relacionadas con la conservación del entorno natural. Además, Lola Zamarra destaca que “una de las características diferenciadoras de este plan es que es una iniciativa abierta, con actividades en las que pueden participar no solo empleados, sino también jubilados de Repsol, familiares y amigos, accionistas, proveedores y cualquier persona interesada en contribuir a la mejora de la sociedad”.

Por su parte, CaixaBank es socio de la Asociación de Voluntarios de “la Caixa” y, además de ostentar la Vicepresidencia Primera del Consejo de Gobierno de la Asociación, ha contribuido a la elaboración de su Plan Director que actualmente se encuentra en fase de implantación. Tal y como explican fuentes corporativas de CaixaBank, con las iniciativas de voluntariado se busca “trasladar a los empleados el compromiso social de CaixaBank, fomentando el conocimiento de esta labor a través de la experiencia de voluntariado con entidades o asociaciones que pueden o podrán ser beneficiarias de donativos de la Obra Social”. Además, la entidad destaca que “el Social Team Building también tiene como objetivo incrementar el sentimiento de pertenencia, fortaleciendo los vínculos y las relaciones entre los empleados de Caixabank a través de la realización de actividades de carácter social”.

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