Reportaje

servicios sostenibles

Facilitamos la toma de decisiones para lograr soluciones innovadoras y sostenibles

03/07/2015 El año 1984, con motivo de la conmemoración de los 125 años del Plan Cerdà, origen del actual ensanche barcelonés, un grupo de ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Catalunya, liderado por Pere Duran Farell, crearon la fundación privada independiente sin ánimo de lucro Institut Cerdà. La actividad del Institut se basa en la innovación y la sostenibilidad “con la misión de asesorar y acompañar a agentes públicos y privados en la toma de decisiones estratégicas para el desarrollo territorial”, explica el director de Relaciones Institucionales y Comunicación del Institut, Daniel Ortiz. A lo largo de los años, la entidad ha ido adaptándose a los tiempos, habiendo participado a día de hoy en miles de proyectos para el sector público, que representan el 25% de sus clientes, y el sector privado, que conforman el 75%.

Ortiz destaca el posicionamiento del Institut como su valor diferencial, que lo sitúa en la intersección entre el sector público, el privado y la sociedad civil. “En un mundo muy cambiante, interconectado e interdependiente ya no hay ningún actor político y empresarial por potente que sea que pueda impulsar grandes decisiones estratégicas solo. Se precisa máxima colaboración”. Para ello, el Institut se presenta como un “facilitador” de proyectos, un actor con “conocimientos clave y al servicio de la sociedad, para tejer puentes e impulsar dinámicas colaborativas entre las empresas, los gobiernos y los ciudadanos”.

Una trayectoria dedicada a la innovación
De este modo, desde sus inicios, el Institut ha participado en proyectos pioneros, muy especialmente centrados en el ámbito del medioambiente, así como en la tecnología. Por ejemplo, ya en el año 1986 fueron responsables del diseño de pruebas piloto para Servicaixa. Asimismo, impulsaron las primeras guías de certificación energética de edificios, proyectos sobre reciclaje y residuos con Ecoembes y Ecovídrio, accesibilidad, emprendimiento o gestión de riesgos.

Declara Ortiz que “la idea siempre es trabajar en áreas muy innovadoras y cuando el tema ya está consolidado en la sociedad y existen otros actores que se centran en él, el Institut se retira”. “Entendemos que no debemos competir en el mercado de forma convencional. El Institut debe ser un impulsor de cambios y de transformaciones de desarrollo sostenible e innovador del territorio”, añade.

Resiliencia, RSE e innovación y emprendimiento
Pero ¿cómo promover dichos cambios y transformaciones? El Institut Cerdà acumula 30 años de experiencia y conocimiento en cuatro grandes áreas: logística, transportes e infraestructuras; energía; medioambiente y cambio climático; y distribución, gran consumo y promoción económica. Sin embargo, en los últimos años ha puesto también el foco en tres nuevas áreas: la resiliencia y la gestión de riesgos para empresas; la Responsabilidad Social Corporativa y el emprendimiento.

Son muchas las grandes empresas que, a lo largo de los años, han confiado en el Institut Cerdà, y es que, como apunta Ortiz, “la empresa es un actor activo en todos estos ámbitos y es consciente de que su rol no puede ser ajeno a temas medioambientales, de energía, de infraestructuras o de territorio. A las compañías les surgen retos y necesidades que deben ser solventados de forma colaborativa y transversal”.

En el porfolio de proyectos del Institut destacan trabajos para numerosas empresas: para Repsol, con la colaboración en todas las fases del desarrollo del Fondo de Emprendedores en eficiencia energética de la Fundación Repsol; para Cementos Molins, “acompañando a la compañía en la identificación de buenas prácticas en RSC y ayudándoles a construir su modelo de responsabilidad y sostenibilidad”, explica Ortiz; o para Aquamet, empresa pública del Ministerio de Fomento, interviniendo “en la mayor obra de recuperación ambiental de Europa, la descontaminación del río Ebro en Flix” y acompañando a la empresa para que todos los agentes de la sociedad, entre alcaldes, vecinos, eurodiputados y académicos participaran y pudieran visitar dicho entorno.

Además, sobresalen proyectos de recogida de residuos urbanos, smart cities, energías renovables, pobreza energética –trabajando con las compañías energéticas y el Área Metropolitana de Barcelona – y otras iniciativas colaborativas entre varias empresas del mismo sector que trabajan conjuntamente en proyectos de sostenibilidad. “Avanzar en esta dinámica colaborativa es difícil, hay muchos recelos, pero hace florecer muchas cosas”, señala Ortiz.

Con todo, el director de Relaciones Institucionales y Comunicación del Institut Cerdà asegura que “la RSC no es solo realizar acción social, sino tener buenas prácticas empresariales y realizar una transformación profunda y estratégica de intangibles”. Una transformación positiva a la que el institut Cerdà contribuye desde hace ya tres décadas.

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