Reportaje

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El auge de la RSE, reflejo de las prioridades de la empresa española

11/02/2015 Cada vez más empresas apuestan por implementar la RSE de manera transversal en el seno de la organización, una misión en la que también intentan involucrar a todos sus stakeholders. No en vano, un crecimiento sostenible a partir de una gestión responsable de los recursos no sólo reporta beneficios financieros, sociales y medioambientales, pilares donde se sustenta la RSE, sino que garantiza, en gran medida, la supervivencia de una compañía en el tiempo, una visión a largo plazo que el tejido empresarial de nuestro país debería incorporar definitivamente para crecer de manera orgánica. Numerosos análisis, realizados a lo largo de 2014 por diversas organizaciones, son un buen reflejo de esta progresiva implementación de la RSE en las empresas pese a la crisis. CompromisoRSE ha seleccionado algunos de los más destacados, que abordan aspectos como la progresiva apuesta de las empresas por la comunicación de su RSE, la lucha contra el cambio climático o el fomento de un consumo responsable entre sus grupos de interés, además de vaticinar los grandes retos a los que la RSE deberá enfrentarse en los próximos años.

La RSE supera las dificultades del entorno económico

Pese a que nuestro país se encuentra sumido en una profunda crisis económica desde 2008 y son muchas las empresas que han notado sus efectos desde entonces, las partidas destinadas a iniciativas de RSE se han mantenido en un 40% de los casos. Así se desprende del informe “El valor de compartir principios” elaborado por la Red Española del Pacto Mundial, que también recoge como incluso un 10% de las 261 empresas encuestadas ha aumentado sus acciones y actividades de RSE.
El informe analiza, asimismo, cuáles son las expectativas depositadas en las acciones de RSE por parte de grandes empresas, pymes, empresas del tercer sector y educativas, las tres categorías contempladas por la Red Española del Pacto Mundial en su estudio. Así, las empresas identifican el compromiso con unos valores éticos, la mejora de la reputación empresarial y la contribución al desarrollo como los tres beneficios clave de su política de RSE, mientras que las organizaciones del tercer sector y las instituciones educativas eligen, por encima de todo, la contribución al desarrollo de la sociedad.

Las grandes empresas también apuestan por fomentar, medir y comunicar su RSE

Las empresas, como veíamos en el anterior estudio, cada vez son más conscientes de la importancia de la gestión de los aspectos no financieros en el desarrollo del negocio. En el caso de las grandes empresas, también. Así, el 59% de ellas no sólo defienden una gestión sostenible del negocio, sino que se muestran a favor de cuantificar el retorno que ésta supone, frente al 29% que lo creían fundamental en 2011.
Se trata de datos recogidos por el cuarto estudio multisectorial sobre el estado de la “Responsabilidad Corporativa de la Gran Empresa en España 2013”, realizado por el Club de Excelencia en Sostenibilidad y en el que han participado 147 compañías. Según el estudio, un 52% de empresas cuentan con un sistema de gestión de la RSE para todos los campos de actuación, un 50% de las empresas disponen de sistemas de gestión ambiental certificado y un 78% tienen un sistema de gestión para asegurar la accesibilidad en sus instalaciones. Entre otros muchos datos recabados, un 96% de las empresas llevan a cabo acciones de promoción de la diversidad e integración laboral, un 95% proporcionan información acerca de su RSE y un 79% contemplan acciones de mecenazgo relacionadas con la investigación y la educación. El porcentaje de empresas que definen estrategias de reducción y compensación de los gases de efecto invernadero ha aumentado, asimismo, un 15%.

Las empresas españolas, líderes en desempeño de la gestión del cambio climático

En el compromiso medioambiental de las empresas, sustentado en aquellas estrategias implementadas en materia de cambio climático, la evolución de las emisiones de CO2 y los riesgos y oportunidades asociados, las españolas son las que han demostrado, junto a las belgas, una mayor preocupación. Así se desprende del estudio “Hacia una economía baja en carbono en España y Portugal: tendencias 2014. Informe 2014 Cambio climático Iberia 125.”, elaborado por ECODES a partir de evaluaciones realizadas por PwC. Según el informe, la cantidad total invertida por la empresa española en este tipo de estrategias ha crecido un 140%, hasta alcanzar los 14.500 millones de euros. Cabe destacar que este año se ha producido una disminución de las emisiones globales de carbono mayor que la de años anteriores, con reducciones del 2% en emisiones globales de alcance 1 y un 19% en las de alcance 2. Por último, la calificación media obtenida por las empresas ha alcanzado los 85 puntos –sobre 100– en transparencia y una clasificación B en edsempeño, frente a los 78 C de 2013.

La movilidad sostenible, valor diferencial en un entorno cada vez más competitivo

La movilidad es parte estructural de la cadena de valor de cualquier organización o empresa, de ahí que el “Estudio del Observatorio sobre el Estado de la Movilidad Sostenible en España” destaque que el criterio de sostenibilidad haya dejado ya de ser opcional. Al margen de resaltar los objetivos medioambientales, económicos y sociales generados a partir de una movilidad empresarial sostenible y de sugerir una hoja de ruta para desarrollarla todavía más, el estudio ha analizado la estrategia en materia de sostenibilidad de 25 empresas. Preguntadas sobre el carácter estratégico de la movilidad, dos de cada tres empresas cuentan con objetivos específicos o tienen planes de movilidad. Si se incluye a las empresas que lo definen como estratégico aunque sin marcarse objetivos concretos, el porcentaje escala al 92%. Entre las principales motivaciones que llevan a las empresas a implementar planes de movilidad sostenible destacan la reducción de emisiones (17%), la mejora de la calidad del empleo (12%), la convicción y la reputación (11%), la seguridad (10%) y el ahorro de costes (10%).

Las empresas, altamente comprometidas con el fomento de un consumo responsable

Tras la eclosión de la crisis económica hemos asistido al nacimiento de un nuevo tipo de consumidor que es mucho más concienzudo en sus decisiones de compra, pero ya no solo en lo que se refiere al precio de los productos, sino también con el compromiso medioambiental y el desarrollo sostenible por parte de las empresas que hay detrás de las marcas.
Así, el último informe sobre “Consumo Responsable” elaborado por el Club de Excelencia en Sostenibilidad y Eroski, en el que también participa KPMG, hace un exhaustivo análisis sobre el rol que empresas, sociedad, consumidores y Administraciones públicas juegan en el desempeño de un consumo responsable, del que el 85% de las empresas se sienten principales valedoras, a diferencia de las que piensan que dicha responsabilidad recae en las Administraciones públicas (13%) y en el propio consumidor (2%).

La mujer sigue estando infrarrepresentada en los consejos de dirección

Entre 1.732 directivos de primer nivel de 147 grandes empresas españolas, solo 231 son mujeres, lo que supone un 13% del total. Ésta es una de las conclusiones del estudio “Mujeres en la alta dirección de las empresas en España” que está realizando el Centro de Buen Gobierno Corporativo del Instituto de Empresa a instancias de Mutua Madrileña. El porcentaje de directivas femeninas (13%) es inferior al número de mujeres miembros de consejos de administración de las empresas españolas que, según la Comisión Europea, se sitúa en el 16%.
Ambos porcentajes, que sitúan a España en torno a la media de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en lo relativo a la presencia femenina en los altos grupos de poder empresarial, están asimismo lejos de la representación femenina en el mercado laboral, que es del 45%, y en las titulaciones universitarias, donde llega al 60%. La principal carrera para el acceso de la mujer a puestos directivos es la dificultad para conciliar la vida laboral y personal. Un panorama, además, que no parece que vaya a modificarse en el corto plazo, ya que, tal y como vaticina el nuevo estudio mundial de Mercer “Cuando las mujeres prosperan, las empresas prosperan”, sólo un tercio de los puestos directivos será ocupado por mujeres en los próximos diez años. A no ser, claro está, que las empresas tomen cartas en el asunto, y de una forma más determinante, en las políticas de diversidad e igualdad de género, un aspecto que, en las últimas dos décadas, no ha avanzado todo lo que se esperaba de él.

El equilibrio intergeneracional en las empresas, clave en 2015

La sostenibilidad empresarial, entendida como una gestión responsable de los recursos disponibles, no sólo se reduce a cuestiones medioambientales, financieras y sociales, sino que también se extiende a los recursos de capital humano del que disponen las compañías. Así, la diversidad es una de las grandes apuestas de futuro de las empresas. Una diversidad entendida en clave de género, de capacidades, de cultura y de raza, pero también de edad, más teniendo en cuenta el progresivo envejecimiento de la población en nuestro país. Es por ello que, a la hora de evaluar las fortalezas y las debilidades a las que se enfrenta la RSE en los próximos años, la mayoría de los 150 directores de RSE y RRHH preguntados por Fundación Adecco en su quinto informe “Directivos y RSE” han destacado la convivencia intergeneracional como el principal reto de la RSE. Un 52% de los directivos encuestados destaca que esta convivencia intergeneracional –entendida como la búsqueda del equilibrio entre los trabajadores mayores de 45 años y los menores de 30– va a convertirse en una prioridad para 2015.
Otras de las fortalezas de la RSE, según el estudio, serán la política de calidad y medioambiente (39%), seguida por la formación a empleados (32%) o la contratación de personas con discapacidad (20%).

El ambiente de trabajo y la conciliación, lo que más valorará el empleado de 2033

En las próximas décadas asistiremos a un cambio, casi sin precedentes, en el mundo laboral que vendrá marcado, en primer lugar, por una transformación tanto en la forma de trabajar como en los tiempos. Entre otros aspectos, predominará el horario flexible, la contratación a tiempo parcial y el crecimiento del empleo se dará, en España y otros países, principalmente en los sectores de turismo y ocio, Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y medioambiente. Éstas son las principales conclusiones que arroja el estudio “Trabajar en 2033”, elaborado por PwC.
El estudio revela, asimismo, que para escoger donde trabajar el empleado de 2033 dará más relevancia al ambiente de trabajo y a la conciliación de la vida personal y laboral, así como a las oportunidades de carrera profesional y de formación, por encima de las condiciones económicas.

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