Reportaje

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Índices de sostenibilidad, un tema de confianza

26/10/2013 Los índices de sostenibilidad son indicadores bursátiles cuyos integrantes, empresas cotizadas de todo el mundo, acreditan la gestión responsable a través de prácticas avanzadas en las distintas facetas que constituyen la sostenibilidad y la responsabilidad corporativa. Este tipo de índices se han convertido en una referencia para numerosas empresas, conscientes de la importancia de la Responsabilidad Social Corporativa, y también son tenidos en cuenta por inversores institucionales que, entre sus criterios de inversión, valoran a aquellas compañías que incorporan este tipo de políticas que combinan el éxito económico con el desarrollo sostenible.

Todas las empresas que forman par te de los índices de sostenibilidad más reconocidos a nivel mundial como el DJSI, el FTSE4Good o el CDP coinciden en una idea básica: la pertenencia a este tipo de índices supone un reconocimiento, por parte de instituciones internacionales prestigiosas e independientes, al compromiso de la compañía con el desarrollo sostenible y la transparencia. Además, también supone un reconocimiento al esfuerzo de toda la organización en la incorporación de la sostenibilidad a la gestión diaria, aumenta el orgullo de pertenencia de todos los trabajadores de la organización mientras que, desde un punto de vista externo, el liderazgo de la compañía en materia de sostenibilidad también se traslada y se hace visible entre los grupos de interés. “Además de un reconocimiento que contribuye a la buena reputación de la compañía, los requerimientos para estar en los índices suponen un instrumento muy eficaz y un motor para desarrollar políticas y mejorar actividades y procedimientos en todas las áreas de actuación”, afirman fuentes corporativas de Caixa- Bank.

“Los índices de sostenibilidad no dejan de ser la respuesta a la demanda de la sociedad de una mayor transparencia de la gestión de las empresas, más allá de los productos que ofrecen”, afirma Neus Martínez, directora de Comunicación Corporativa de Nestlé España.

En definitiva, este tipo de índices permiten basar la sostenibilidad en la transparencia, la comparabilidad entre empresas y la confianza. De acuerdo con esta premisa, Alberto Andreu Pinillos, director global de Reputación y Responsabilidad Corporativas de Telefónica, explica que “entre las empresas y los índices se produce una relación de amor-odio como en el caso del profesor-alumno: le valoras porque te permite aprender, mejorar y labrar te un buen futuro, pero al mismo tiempo, te exige, mira con lupa tu desempeño, te valora, te puntúa”.

Una compañía que quiera formar parte de los índices de sostenibilidad debe cumplir con numerosos y exigentes requisitos en cuestiones que van desde el gobierno corporativo y la integridad hasta el cambio climático, pasando por las relaciones con las comunidades o la transparencia. “Que formemos par te del índice quiere decir que cumplimos con todos esos requisitos, lo que no es tarea fácil en una organización tan grande y tan compleja. Además, los criterios de DJSI evolucionan con el tiempo. En Repsol creemos que DJSI es el resultado de un gran esfuerzo de mejora. Nuestro objetivo es mejorar en aquellas prácticas que refuerzan la confianza social en nuestra compañía. DJSI es el reconocimiento de que estamos haciendo las cosas bien”, explican fuentes corporativas de Repsol.

Repercusión de los índices de sostenibilidad
La presencia de una compañía en los principales índices de sostenibilidad tiene una importante repercusión en el aspecto financiero. “Las razones para invertir en una empresa y el valor de su cotización residen en su resultado financiero. Sin embargo, para pequeños segmentos del mercado financiero que están en crecimiento, los índices y rankings de sostenibilidad determinan si una compañía puede ser objeto de inversión o no. Algunos inversores, con el foco puesto en el largo plazo, también incluyen la presencia en rankings de sostenibilidad en sus análisis y lo valoramos como una señal alentadora. Además, los buenos resultados en índices de sostenibilidad refuerzan la reputación de la compañía y esto lo tiene en cuenta la comunidad financiera. Para algunas entidades bancarias, esto supone un indicador de calidad en la dirección y gestión de la empresa”, afirma Elisenda Ballester, directora de Comunicación Corporativa de Henkel Ibérica.

“La presencia en estos índices implica un reconocimiento al trabajo bien hecho, una valoración muy positiva de la forma de actuar de CaixaBank y, por tanto, supone una garantía adicional para accionistas e inversores que buscan un valor sólido. Este reconocimiento supone un indicador para los gestores de valores e inversores institucionales que tienen en cuenta criterios de sostenibilidad entre los elementos relevantes para gestionar sus carteras”, comentan fuentes corporativas de CaixaBank.

Tal y como añade Alberto Andreu Pinillos, director global de Reputación y Responsabilidad Corporativas de Telefónica, la incorporación de la compañía a estos índices “implica un mejor comportamiento de la acción a largo plazo. Por otro lado, la presencia en este tipo de índices ayuda a la empresa a bajar la prima de riesgo, lo que significa un coste financiero menor en las emisiones de deuda. Además, la sostenibilidad se traslada a la cuenta de resultados porque implica una gestión adecuada de las oportunidades y los riesgos”.

Para Sodexo “ser parte de los fondos de Inversión Socialmente Responsable es importante ya que es un reconocimiento a los esfuerzos liderados por el Grupo en materia social y medioambiental. Además, es coherente con la visión de estrategia a largo plazo de Sodexo y nos posiciona como una inversión estable y sostenible para los accionistas. Por otra parte, con el crecimiento de los fondos de inversión socialmente responsable, estos reconocimientos son importantes, ya que nos permiten aumentar nuestro target de inversores”, explican fuentes institucionales de la compañía.

Además, el hecho de que los índices de sostenibilidad revisen las prácticas de las compañías de forma anual o semestral obliga a todas las ellas a una mejora continua para garantizarse su presencia. En este sentido, fuentes corporativas de Mapfre aseguran que “la presencia en estos índices conlleva la evaluación continua y el seguimiento de los avances que, en el desempeño económico, social y ambiental, realiza la compañía anualmente. Ello supone un ejercicio de mejora continua y de puesta en valor de la compañía, además de un trabajo en equipo en el que participan empleados de diferentes áreas, como Recursos Humanos, Gobierno Corporativo, Seguridad y Medio Ambiente, Riesgos y Relaciones con Inversores, entre otras”.

Además de determinar la elegibilidad de la acción de una compañía en las carteras de inversión socialmente responsable, Tomás Conde, director de Sostenibilidad del Grupo BBVA, asegura que: “Los índices de sostenibilidad deben ser entendidos como una herramienta de gestión interna, que nos permitan conocer cuáles son nuestras áreas de mejora y seguir avanzando en la identificación y gestión de los riesgos extrafinancieros que pudieran afectarnos”.

En la misma línea se expresa Josep Catllá, director de Relaciones Corporativas y Comunicación de Sanofi España y Portugal. “El reto no sólo es mantenerte, sino mejorar la ratio del ejercicio anterior y cada año hay que pasar por un riguroso proceso que superan únicamente aquellas compañías que realmente han incorporado en su toma de decisiones criterios sociales y medioambientales”, afirma Catllá.

Para la responsable de Relaciones Institucionales de Schneider Electric, Meritxell Arús, “la pertenencia a estos índices nos ayuda a identificar nuevas tendencias, a la vez que nos señala allí donde tenemos que mejorar en los próximos años. Además, no tenemos que olvidar que pertenecer a los índices de sostenibilidad contribuye a dar visibilidad a nuestro compromiso y anima a más empresas a sumarse a la sostenibilidad”.

Influencia entre los grupos de interés
A parte del aspecto financiero, la pertenencia de una compañía a los principales índices de sostenibilidad también puede tener una repercusión importante y positiva entre sus principales grupos de interés. Tal y como comentan fuentes corporativas de Endesa, “observamos cómo la presencia en estos índices contribuye a que nuestros accionistas vean a Endesa como un referente en materia de sostenibilidad y transparencia; a que nuestros grandes clientes sigan confiando en nosotros para prestarles un servicio con elevados estándares de calidad, seguridad y eficiencia; y a que nuestros empleados sigan confiando en Endesa para desarrollar su carrera profesional al ver que nuestra cultura enfocada en la seguridad, la salud, la diversidad y el desarrollo profesional es valorada positivamente por estos índices. Sin embargo, el impacto sobre clientes residenciales y la sociedad en general es más bien limitado, y ello se debe a que aún existe un elevado grado de desconocimiento sobre todas estas cuestiones, encontrándose aún muy vinculado a filantropía y acción social o a cuestiones ambientales”.

Por su parte, Neus Martínez, directora de Comunicación Corporativa de Nestlé España, afirma que: “Las actividades que subyacen de la inclusión en un determinado índice de sostenibilidad conllevan la colaboración y el compromiso conjunto con nuestros stakeholders. Hoy en día, los retos globales a los que nos enfrentamos sólo pueden ser abordados desde esa perspectiva colaborativa. En este sentido, la Administración, la comunidad científica, nuestros clientes y consumidores, nuestros propios empleados y la sociedad civil en general valoran enormemente que Nestlé asuma ese espíritu abierto al diálogo y a la resolución de los desafíos que afectan a toda la sociedad y su proactividad a ser evaluada y retada constantemente en su gestión”.

En este sentido, desde Repsol han detectado un mayor interés de sus stakeholders en este tipo de cuestiones. “Entre el grupo de profesionales abiertos al mercado laboral, hemos visto cómo encuestas realizadas al efecto muestran que, al buscar un lugar para trabajar, los profesionales más atractivos valoran cada día más el compromiso de las compañías con la sostenibilidad. Lo mismo sucede en los mercados de producto. Los consumidores cada día se interesan más por el desempeño social, ambiental y en cuestiones de orden ético de aquellas compañías cuyos productos compran”, afirman desde Repsol.

Precisamente sobre el desconocimiento de la sociedad habla Alberto Andreu Pinillos, de Telefónica, al afirmar que “la tarea pendiente es acercar este tipo de índices a la gente de a pie, que los ve como algo técnico y alejado de su realidad. Existe un perjuicio sobre lo social: se ve como incompatible con ganar dinero. El reto es acabar con esta idea preconcebida. A ello pueden contribuir iniciativas como la creación del “Social Stock Exchange” (SSE) en el Reino Unido, algo así como el mercado de valores de las empresas con impacto social. En cualquier caso, la apuesta de las compañías por la sostenibilidad se explica por el valor que ésta aporta desde muy diferentes puntos de vista. Según un estudio del MIT, mejora la rentabilidad al impactar positivamente en el precio de los productos, ayudar a la reducción de costes y a atraer talento; contribuye al aumento de los ingresos al elevar la cuota de mercado por el aumento de la fidelidad de los clientes y al favorecer el acceso a nuevos mercados, y reduce la prima de riesgo, disminuyendo el coste del capital”.

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