Reportaje

voluntariado solidario

Los empleados de Novartis celebran su Día de la Solidaridad

25/05/2013 El pasado día 25 de abril Novartis celebró a nivel mundial su Día de la Solidaridad, en el que más de 16.500 empleados de todas sus filiales participaron en diversos proyectos sociales para aportar su granito de arena con su propio trabajo. En España se realizaron actividades tanto en Madrid como en Barcelona, que fue donde se centró el grueso de las iniciativas.

En la ciudad condal, un grupo de empleados destinó la jornada a colaborar con la Fundació Viver de Bell-lloc “La Tavella, horta ecològica”, una entidad dedicada a la integración de personas con discapacidades intelectuales en el mundo laboral. Así, durante unas horas, se encargaron de preparar la tierra, sembrar y regar, así como limpiar una zona de encinar, o a crear elementos para favorecer la anidación de aves. A pesar de que el clima del día no acompañaba, los empleados de Novartis se esforzaron para poder ayudar a quienes desarrollan cada día este proyecto asistencial y destacaron la posibilidad que este tipo de iniciativas les proporciona de poder ver de primera mano otras realidades. A esta acción se sumó también el director de RRHH, Alfonso Casero, quien resaltó cómo “este día de trabajo tan diferente al habitual, todos juntos, no sólo sirve para ayudar a aquellos que lo necesitan, sino también a mejorar el trabajo en equipo y a que los profesionales de las diferentes divisiones de Novartis se conozcan”.

Por su parte, el director general de Novartis Farmacéutica, César Concepción, quien se unió al grupo de trabajo tras donar sangre en la sede central de Barcelona, también hizo hincapié en la oportunidad que este día les brindaba para aportar a la comunidad y mostrar el compromiso de Novartis con la sociedad. Concepción, que vivía su primer Día de la Solidaridad en Novartis España, destacó que iniciativas como éstas, de ayuda a personas menos favorecidas, “relativizan los problemas y ponen la realidad en su sitio”. “Colaborar económicamente no es posible en todos los casos, pero sí podemos aportar nuestro trabajo y esfuerzo”, aseguró.

La Tavella es una finca en la que se han unido una voluntad por ayudar a aquellos más desfavorecidos con un fuerte interés por la agricultura tradicional y ecológica y es fruto de la iniciativa de la Fundació Viver de Bell-lloc, una entidad sin ánimo de lucro constituida en 1982. Tiene su sede en Cardedeu, en la provincia de Barcelona, y su ámbito de actuación y asistencial se circunscribe a la comarca del Vallès Oriental. Fue en 1988 cuando la Fundació puso en marcha el centro especial de trabajo Viver de Bell-lloc con el objetivo de ofrecer una alternativa laboral a personas con riesgo de exclusión debido a padecer trastornos mentales y diversos tipos de discapacidad cognitiva.

Éste fue uno de los diversos proyectos que Novartis España escogió para celebrar su Día de la solidaridad, en el que a nivel mundial, los empleados de esta multinacional dedican unas horas a colaborar con un proyecto social de los muchos que cada año solicitan su ayuda, pero no el único. Así, otro grupo de empleados optó por participar en la actividad de la Fundació Arrels, que tiene como objetivo principal colaborar en la recuperación integral de las personas en situación de exclusión social, sobre todo personas sin hogar. Allí, los empleados de Novartis pudieron participar en dos actividades: un taller de rosas elaboradas con cápsulas de Nespresso recicladas o jugar un partido de fútbol con usuarios de Arrels.

Arrels nace en el año 1987 y su objetivo principal es colaborar en la recuperación integral de las personas en situación de exclusión social, sobre todo en la de las personas sin hogar que se encuentran en una situación crítica. A lo largo de los años, Arrels ha atendido a más de 7.500. El equipo actual de Arrels está formado por 54 rofesionales, 221 voluntarios y 3.752 socios y donantes que permiten llevar a cabo diferentes programas de actuación. Cuenta con un centro abierto en el barrio del Raval de Barcelona, 19 pisos tutelados y 33 plazas estables de alojamiento en la Llar Pere Barnés, 20 de ellas concertadas con el Ayuntamiento de Barcelona.

Además, la donación de sangre en las oficinas centrales de Novartis por parte de sus empleados es ya un clásico del Día de la Solidaridad y, como en ediciones anteriores, se realizó en colaboración con el Banc de Sang i Teixits. Este año, además, se unieron los centros de trabajo de El Masnou, Les Franqueses y Barberà del Vallès, todos ellos en la provincia de Barcelona.

En Madrid, los empleados también tuvieron la posibilidad de donar sangre en colaboración con Cruz Roja.

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