30 20 veces más. Y toda esta inversión todavía no se está multiplicando suficientemente por el capital privado, a pesar de que hay dinero disponible en el mercado porque el riesgo que significan las inversiones en países emergentes está muy penalizado, y salvo que se doten de nuevos modelos de risking, nuevos modelos que permitan rebajar o compar tir el riesgo a otra escala, pues el capital privado no va a fluir, no va a multiplicar esos 100.000. Pero en la COP27 se alcanzaron grandes acuerdos como el Fondo de Pérdidas y Daños… En la COP27 se consiguieron algunos avances, pero nos queda mucho y esperamos poder avanzar en la COP28. La creación del Fondo de Pérdidas y Daños fue algo histórico, no se había abordado nunca, y se han dado pasos como la creación del Plan de Acción de Aler ta Temprana que ha activado más de 10.000 millones de dólares en ayudas para hacer frente a catástrofes naturales como las inundaciones que vivió Pakistán. Se trata de un tema necesario, de dignidad, pero no resolverá el problema. Entonces, el gran reto es, por un lado, acordar en un plazo de dos años duplicar o triplicar ese objetivo de los 100.000 millones para que se empiece a aplicar en 2025. Y, por otro lado, es necesario llevar a cabo una potente reforma que permita multiplicar esos 300.000 millones con capital privado. Se trata de replicar el modelo que hemos desarrollado con el Next Generation EU, donde el sector privado está triplicando o cuatriplicando la inversión que llega de Europa y los bancos estamos financiando porque se dan las condiciones necesarias. En este sentido, otra noticia positiva para el sector fue la llamada a la reforma del Banco Mundial y a la financiación pública para países en desarrollo. ¿Qué destacaría? Efectivamente. Un punto desconocido que valoramos muy positivamente fue la llamada a la reforma del Banco Mundial y a la financiación pública a países en desarrollo, al estilo de lo que supusieron los Acuerdos de Bretton Woods. Es decir, es una llamada de atención para que el Banco Mundial facilite otros mecanismos y fórmulas, y los bancos multilaterales acepten un mayor riesgo para que el sector privado limite el riego y pueda multiplicar la inversión.Afortunadamente, ya está en marcha y el pasado mes de enero el Banco Mundial emitió una hoja de ruta para accionistas y gobiernos de cara a realizar una propuesta de reforma del mandato de Banco Mundial para que pueda ser aprobada en octubre. ¿Qué contempla esta hoja de ruta? Básicamente se trata de incorporar en el Banco Mundial un mandato de que no sólo priorice la extrema pobreza, sino también el cambio climático y que los países que sean prioritarios para Banco Mundial no solo sean los low income countries, es decir, África, sino también los middle income countries. Es decir, que a la hora de priorizar las ayudas y el destino de esos fondos se tenga en cuenta no solo la extrema pobreza, sino también el impacto climático que pueda tener en las necesidades para hacer esa transición adecuada, y eso te abre la puer ta para que otras regiones en el mundo, desde India hasta América Latina, puedan tener un foco de atención por par te del Banco Mundial. Se está pidiendo también que se replanteen políticas de gestión de crédito con criterios robustos, pero que permitan tener La previsión es que en 2025 el mix de renovables supere al carbón a nivel mundial, a pesar de que continúa siendo muy utilizado en China
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