anuari

29 entrevista Mónica Gálvez En noviembre de 2022, la Net Zero Banking Alliance (NZBA), liderada por la industria y convocada por la ONU, publicó su primer Informe de Progreso coincidiendo con la COP27 de Egipto. ¿Cómo valora este primer informe? Después de la creación de la Alianza, en abril de 2021, hoy ya somos 125 bancos, con 73 billones de dólares en activos que representan un 41% de los activos globales bancarios en el mundo. Efectivamente, en noviembre publicamos el primer informe de progreso que establece que, en los próximos 18 meses, los bancos tienen que publicar objetivos a nivel de sector, basados en la ciencia, con un escenario Net Zero y con horizonte 2030 en aquellos sectores que son más intensivos en emisiones en sus carteras. Aunque éramos los 43 bancos fundadores los que estábamos obligados a ello, se presentaron más de 60 informes, con lo cual hay entidades financieras que se anticiparon de forma voluntaria al compromiso y la valoración, en este sentido, es claramente positiva. Se han abordado sectores clave en la descarbonización de una forma amplia, como el sector de generación eléctrica, el carbón, el gas&oil… sectores donde ha habido una mayoría de bancos que, efectivamente, han fijado objetivos ambiciosos. Una vez que las entidades financieras se van marcando objetivos en cuanto a financiación climática, ¿cuáles son los siguientes retos de UNEP Fi? Una de las prioridades de la Net Zero Banking Alliance es seguir creciendo en miembros y especialmente en Asia-Pacífico, bien sea en India y en China, así como en otras regiones como África o América Lantina donde queremos tener todavía más cober tura. Evidentemente habrá watchers que siempre quieran ir más rápido, pero se están cumpliendo los compromisos que se adquirieron y ahora el reto mayúsculo, que nos hemos fijado desde las entidades, es la integración de estos objetivos en nuestro día a día. Es decir, nuestro objetivo no es anunciar objetivos a 2030 por sector, sino cómo estos objetivos se van a incorporar en nuestros business as usual, en nuestras decisiones habituales, en tus políticas de crédito y de riesgo, y cómo esto se integra en el día a día para que las decisiones que se toman hoy estén alineadas con esos objetivos. Entonces, hay que hacer un seguimiento muy sistemático de lo que se está consiguiendo para constatar cómo se materializa la fijación de objetivos. Al margen de la Net Zero Banking Alliance, está claro que Europa es el continente que tracciona el objetivo de alcanzar la neutralidad climática en 2050, cuando sólo representa el 9% de las emisiones, mientras que China, Estados Unidos, la India, la Federación Rusa y Japón representan, por este orden, los cinco principales países emisores. ¿Cómo vislumbra el avance, en los próximos años, de los mayores protagonistas de emisiones, al margen de Europa? Esto enlaza directamente con los resultados de la Cumbre de Egipto, la COP27. Lógicamente, hay regiones que van a otra velocidad, especialmente los países desarrollados que, con Europa y Estados Unidos a la cabeza, tienen otras ambiciones. Hemos visto cómo la Ley de Reducción de la Inflación ha supuesto el mayor paquete legislativo jamás ha aprobado en Estados Unidos en temas de temas de cambio climático, y ello provoca que Europa acelere el Green Deal Plan con, por ejemplo, el Green Industrial Plan, recientemente aprobado, para no quedarnos atrás y se tomen medidas para acelerar las ayudas, se faciliten los permisos para acelerar la inversión y se creen mecanismos de incentivos, etc. En definitiva, Europa y Estados Unidos están a la vanguardia en esta carrera y aquí, evidentemente, el gran reto es China que, afor tunadamente, en la última cumbre y después del G20, ha vuelto a tener un diálogo constructivo con Estados Unidos en materia climática, con lo cual hay que ser optimistas porque China tiene que estar en la ecuación. Y, luego, el otro gran tema y el centro de la COP27 fueron los países en desarrollo. Para conseguir descarbonizar el mundo, en esta carrera Net Zero, es necesario inver tir dos billones de dólares anuales en países en desarrollo y estamos muy lejos de alcanzarlo. Cabe recordar que el Acuerdo de París proponía movilizar 100.000 millones de dólares cada año desde los países desarrollados a los emergentes y nunca hemos conseguido entregar esta cifra. En 2023 parece que se puede conseguir, pero aun así estamos hablando de 100.000 millones sobre dos billones, es decir, 2023 es el año para redefinir la financiación climática en países en desarrollo porque el reto de acelerar la descarbonización también pasa por actuar en los países emergentes España tiene pensar en grande y se dan las condiciones para que así sea

RkJQdWJsaXNoZXIy ODY5Mw==