cambio climático 55 SÉRGIO HENRIQUE FARIA, profesor Ikerbasque en el Basque Centre for Climate Change “Una estrategia legitima y honesta de reducción de emisiones es la mejor estrategia a largo plazo” El sector energético, debido a su uso de energías como petróleo, carbón y gas, es uno de los mayores contribuidores al calentamiento global. Según Greenpeace, unas 90 empresas son responsables de casi las dos terceras partes de las emisiones mundiales. Solo 20 de ellas, todas dedicadas a los combustibles fósiles, emiten el 35% de todos los gases de efecto invernadero del mundo. De ahí que Gonzalo Sáenz de Miera, presidente del GECV, resalte “la importancia del acuerdo para alcanzar el objetivo de triplicar la capacidad renovable y duplicar las mejoras en eficiencia energética en 2030 -rubricado en Dubái-. Esta transición es urgente, es necesaria y es posible”. Saénz de Miera recuerda que “el cumplimiento de los objetivos de renovables y eficiencia energética acordados en la COP 28 es viable económicamente y permitirá disfrutar de un suministro energético competitivo y seguro.Tenemos las tecnologías, lo que hacen falta son políticas que aceleren la transición energética y trabajar entre todos en alianzas”. No obstante, el experto señala que “es fundamental que estos compromisos que se han acordado se traduzcan en políticas y marcos regulatorios que proporcionen las señales adecuadas para dinamizar el ingente volumen de inversiones necesarias a lo largo de toda la economía”. Así pues, la revolución energética es el camino. Con las energías renovables, el ahorro y eficiencia energética, la electrificación, la gestión de la demanda, la integración y la inteligencia, una profunda reforma del sistema eléctrico y del transporte se conseguirá paliar los efectos del cambio climático, generar puestos de trabajo y reducir los costes de electricidad. “Necesitamos prescindir de los combustibles contaminantes y de la energía nuclear y aumentar la participación de la ciudadanía para que se beneficie de la transición renovable”, asegura Greenpeace. No obstante, Sérgio Henrique Faria considera que poner el foco en la electrificación es importante, pero no suficiente. “Hay que asumir una actitud holística, que incluya no solo la energía y electrificación, sino también las infraestructuras, los residuos, e incluso el ambiente de trabajo, para que los trabajadores también participen de modo motivado en las reducciones de emisiones.” En este sentido, Elvira Carles se muestra convencida de que la mayor parte de los esfuerzos empresariales se centran en ser más eficientes energéticamente y electrificar más los procesos, sobre todo utilizando energía renovable. “Es importante porque la mayor parte de las emisiones que se generan en la industria y en las empresas son energías debiLas medidas ya aplicadas en toda Europa conducirían a una reducción del 43% en 2030 de las emisiones netas totales
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