44 negocio. Ahí la regulación juega un rol muy importante, pero también debemos tener en cuenta que no podemos agotar la capacidad innovación y la posibilidad de desarrollar nuevos proyectos porque los recursos de las organizaciones son limitados. Entonces, nos encontramos en ese equilibrio donde también hay buenas noticias porque entra la tecnología, la inteligencia artificial o la captura de datos. Una transformación tecnológica que va a permitir capturar información y ayudar en ese proceso, pero también nos va a obligar a aprender a gestionarlo. El Parlamento Europeo ha dado luz verde a la nueva Directiva sobre diligencia. ¿Cómo afectará a las organizaciones? No sólo ampliará el número de empresas afectadas, sino que les exige una mayor responsabilidad. La Directiva sobre debida diligencia tiene una complejidad importante para las empresas con una cadena de valor amplia, con miles de proveedores, pues tienen que asegurar que se cumplen una serie de criterios y ello no siempre es sencillo de acreditar porque cada sector tiene sus particularidades. Obviamente, es un elemento positivo porque va en la dirección de la sostenibilidad, la protección de los derechos humanos, etc. El elemento fundamental es que el proceso para llevarlo a cabo tenga los elementos de escucha para entender el sector, el tipo de empresa… No hay soluciones únicas en un país ni en ninguna empresa, pero la comprensión de que hay que avanzar esa dirección está clara, quizás no el ritmo en el que debe producirse. Aspectos como la innovación, la digitalización o la Inteligencia Artificial ganan peso en las áreas de sosStenibilidad. ¿A qué se debe? Es la muestra del periodo de madurez que vive la sostenibilidad y cómo ha pasado de ser algo adicional a ser un elemento estratégico e integrado en la comprensión de las empresas. Todos estos ámbitos deben estar integrados para transformar la actividad de la empresa y hacerla sostenible y competitiva. Apuntan dos funciones que van a adquirir mucha relevancia en las grandes empresas. ¿Cuáles son? La primera es la función del Chief Information Officer, el CIO, que será el responsable de la integración de tecnologías y de Inteligencia Artificial en el diseño de cualquier proceso de captura de información d esostenibilidad, de anticipar retos en la cadena de valor o el tipo de materiales que la empresa necesita para producir, entre otros. Ahí hay elementos de avance fantásticos, pero también ese mismo perfil tendrá que entender que el uso de la tecnología, y específicamente el uso de la IA, tiene un impacto en el medio ambiente en términos de emisiones o de agua y por tanto tiene que hacerse de forma responsable. Y el otro gran perfil es el Chief Financial Officer (CFO) porque deberá abrazar las finanzas sostenibles asegurando que cada euro que invierta debería ir vinculado a tener un impacto positivo en el ámbito de la sostenibilidad. Desde cómo y dónde invierten el plan de pensiones corporativo, la inversión en una nueva planta o negocio, la renegociación de una deuda… Era algo ajeno hace años a la dirección financiera y hoy se convierte en una realidad. El Consejo Empresarial Español para el Desarrollo Sostenible, impulsado por Forética, ha duplicado el número de CEO miembros. ¿Es una muestra de la mayor implicación de en materia de sostenibilidad? Efectivamente, hace tres años creamos el Consejo Empresarial Español para el Desarrollo Sostenible y, hoy, ya forman parte de él un total de 50 CEO y presidentes de empresas, lo que indica el incremento del interés en este ámbito. Pero también es muy interesante ver cómo han evolucionado las conversaciones dentro del Consejo respecto a la oportunidad del net zero, el cierre de brechas de desigualdad o la adopción de la IA o una gobernanza responsable.Y sobre todo como colaborar más para incrementar el impacto positivo entre ellas y con los más de 200 socios de Forética. Para todos está claro que la sostenibilidad es el camino para que progresen las empresas y la sociedad n El CIO y el CFO ganarán peso en la gestión de la sostenibilidad
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