turismo y restauración 335 sus viajes. Una sostenibilidad que, en clave social, será medida a través de una encuesta de percepción del impacto del Turismo que Tuespaña presentó en el marco de la última edición de FITUR. Este estudio, que está realizando la Subdireción General de Conocimiento y Estudios Turístico de Turespaña, se llevará a cabo a lo largo de todo el año 2024 a nivel nacional y está previsto que se integre como proyecto piloto de desarrollo de un indicador estándar internacional de medición de este aspecto de la sostenibilidad social dentro del marco estadístico para la Medición de la Sostenibilidad en Turismo (MST), que el Comité de Estadísticas de la OMT (copresidido por España y Austria) ratificó el pasado mes de octubre. Otro desafío en el que también trabaja el sector es en la accesibilidad. Y es que la industria debe ofrecer experiencias cada vez más personalizadas y con propósito -que es la principal motivación que actualmente mueve a los viajeros-, pero también accesible para todos los públicos, bien sean personas jóvenes o sénior, familias con hijos pequeños, personas con discapacidad física, intelectual o sensorial, etc. Se trata de una demanda cada vez más unánime entre los españoles, tal y como se puso de manifiesto en la primera edición de FITUR 4all.Y es que trabajar para fortalecer la calidad, la diversidad y la inclusión de la oferta turística es imprescindible para los siete millones de españoles que eligen su destino turístico en función del nivel de accesibilidad que este ofrece, cifra que roza los 90 millones de personas en el conjunto de la UE. Políticas de cuidado, bienestar e inclusión Para María Serrano, directora de ASG y Comunicación Corporativa de Alsea, la principal contribución del sector en el avance de la RSC en 2023 ha sido “el gran esfuerzo realizado en el desarrollo de políticas de cuidado y bienestar de los colaboradores”. Esto es, prosigue, “poner a la persona en el centro como pilar crítico del negocio y buscar su felicidad”. Por otra parte, apunta, el sector también ha realizado una “gran labor” en materia de políticas de inclusión y diversidad: “Somos un lugar donde cabemos todas las personas y los planes de empleo para colectivos prioritarios sin dudas son críticos para nosotros.” Al ser un sector “hiperregulado” al que constantemente llegan nuevas legislaciones que impactan directamente en todas las áreas de negocio, “especialmente en materia medioambiental”, Serrano apunta que el gran desafío pasa por la “controversia que genera la legislación cuando no podemos llegar a un acuerdo en temas vinculados con la calidad, el medio ambiente o la gestión de residuos”. “No es fácil”, señala la directora de ASG y Comunicación Corporativa de Alsea. El sector turismo influye mucho en la sociedad, de ahí que, según Rosa Nordfeldt, directora de Sostenibilidad de Air Europa, “tenga un efecto positivo a través del impulso de políticas de RSC, promoviendo prácticas sostenibles, el desarrollo social y económico y el liderazgo y colaboración entre las principales empresas, siendo elementos clave en la contribución en el ámbito de sostenibilidad en la sociedad”.Todo ello no le exime, sin embargo, del gran reto que para Nordfelt debe acometer el sector en general y la aviación en particular: la convergencia entre la aplicación de prácticas sostenibles, la rentabilidad económica, la seguridad, el bienestar de los recursos humanos y la regulación cambiante. Protección de los recursos naturales y culturales Para PortAventura World, las contribuciones del sector al avance de las políticas con visión ESG son diversas. En palabras de su directora de Sostenibilidad, Cliente y Comunicación, Choni Fernández, una de ellas es “el fomento activo del turismo responsable, enfocado en minimizar el impacto ambiental y cultural”, lo que se ha traducido, apunta, “en el desarrollo de políticas y prácticas que respetan y protegen los recursos naturales y culturales”. Fernández considera asimismo “relevante” la inversión en infraestructuras turísticas respetuosas con el medio ambiente, como la promoción de energías renovables en hoteles y complejos turísticos. Otras líneas interesantes, señala, “pasan por la conservación y protección del patrimonio cultural, a través de la implementación de normativas y planes de gestión para preservar sitios históricos y culturales; la promoción de programas de educación y sensibilización ambiental dirigidos a turistas y operadores turísticos; el fomento del consumo de productos locales y sostenibles, apoyando así a las comunidades locales y reduciendo la huella de carbono, o la implementación de sistemas de gestión de residuos y aguas eficientes que promueven el reciclaje y la reutilización para reducir el impacto ambiental”. En ese sentido, en PortAventura World, tal como apunta su directora de Sostenibilidad, Cliente y Comunicación, siempre han sido muy conscientes de que su actividad y su presencia en el Tarragona “no se entendía si no se hacía desde el prisma de la sostenibilidad”. Fernández agrupa los desafíos que el sector tiene por delante en tres ámbitos: la sostenibilidad, la responsabilidad social y la adaptación a las nuevas tendencias de consumo. En esa línea, destaca, los principales retos “pasan por seguir contribuyendo a la reducción de la huella de carbono, que continúa siendo notable; trabajar para cumplir las expectativas de los consumidores a la hora de ofrecer cada vez destinos más responsables, favoreciendo la inclusividad y la accesibilidad- tal y como hacemos nosotros, por ejemplo, en nuestro resort y en varias de nuestras atracciones-, y, por supuesto, seguir avanzando en la implementación de la digitalización y las nuevas tecnologías, algo que nosotros priorizamos cada vez más para impactar en las nuevas generaciones”. Siete millones de españoles eligen su destino turístico en función del nivel de accesibilidad, cifra que roza los 90 millones en la UE
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