158 La gestión energética, del agua y los residuos, clave para preservar el medio ambiente Reducir nuestra huella ambiental es hoy una posibilidad real. Algunos ejemplos son la instalación de placas fotovoltaicas en las cubiertas de edificios residenciales, empresariales o industriales para el autoconsumo de energía; la progresiva electrificación del transporte público en un sinfín de ciudades y las subvenciones que se otorgan a aquellos particulares que apuestan por un vehículo eléctrico; o la implementación de cada vez más puntos verdes para depositar aquellos que no son objeto de recogida domiciliaria, entre otros. En la transición ecológica en la que nos encontramos inmersos, sin embargo, todavía nos queda un largo camino por hacer. Así se desprende del Balance energético del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE). En él se recoge la serie histórica del consumo energético residencial entre 2010 y 2022, en la que se pone de manifiesto que 23% de la energía que se consume todavía proviene del gas natural y el 10,2% del gasóleo.Tranquiliza no obstante que la biomasa ya sea la fuente del 14,2% de la energía consumida en los hogares en esa serie histórica y que la solar térmica ya aparezca en el balance con un discreto 1,4%. Hacia modelos productivos circulares Para Mar Perrote, directora de Seguridad, Medio Ambiente y Calidad de Cepsa, 2023 ha sido un año “de grandes progresos en materia de sostenibilidad”. La economía circular, destaca, “ha jugado un papel fundamental, con avances en la optimización de recursos naturales, uso de materiales reciclados y nuevos compromisos en circularidad de residuos”. Además, en la compañía han progresado en sus proyectos de eficiencia en el uso del agua y han establecido ambiciones en materia de biodiversidad. “Las energías renovables continúan en expansión y hemos aumentado la inversión en tecnologías que promueven la descarbonización”, señala. Todo esto, junto con la creación de sinergias industriales, nos permite acercarnos a un objetivo en su opinión “común”, el de “fomentar nuevos modelos productivos circulares y sostenibles”. Desde ECOTIC también reconocen las contribuciones del sector en el avance de la sostenibilidad en los últimos doce meses, con hechos como el impulso hacia fuentes de energía renovable y la implementación de tecnologías que reducen las emisiones y promueven la transición hacia una economía baja en carbono. “Asimismo -señala su director, Andreu Vilà-, Migrar hacia una oferta energética procedente de fuentes 100% renovables, así como un uso racional y responsable del agua y demás recursos naturales, son retos que nos atañen a todos, pero no podemos enfrentar el desafío si detrás no contamos con infraestructuras y sistemas de gestión energética, hídrica y de residuos a la altura. La sociedad está llamada a hacer un uso responsable de los recursos
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