Compromiso RSE 59 · 2022

entrevista Eva Galli 67 Dos años después de la irrupción de la COVID-19, ¿estamos viendo la gran relación existente entre pandemias y cambio climático? Es algo que estamos aprendiendo y se expresa en el lema “One health”, que subraya que la salud del planeta, la salud de los animales y nuestra salud están totalmente interrelacionadas. No es posible tener una buena salud humana en un planeta enfermo y esto refuerza la idea de construir una economía que no dañe la salud del planeta ni de las personas. De alguna forma, esto tiene mucha relación con el cambio climático porque una de sus consecuencias es su efecto en la salud. ¿En qué punto nos encontramos en la lucha contra el cambio climático? Se están produciendo dos fenómenos. Por un lado, están aumentando el número y la gravedad de las catástrofes climáticas ya sean incendios, inundaciones, temperaturas nunca vistas… y estamos viendo las consecuencias de todo tipo que el cambio climático está compor tando. Y, por otro lado, en Europa y Estados Unidos estamos viendo cómo las migraciones están condicionando el mapa político y los debates sociales. El cambio climático se está mostrando como un tremendo factor que lo está cambiando todo y aumenta la preocupación y la sensibilización. Y, a su vez, se están produciendo cambios muy significativos porque ahora la tecnología ya no soloes mejor climáticamente, sino también es mejor económicamente. Estamos entrando en un tiempo nuevo en el que la sostenibilidad y la construcción de una economía descarbonizada está centrando el debate. A finales del año pasado se celebró la COP26 en Glasgow. ¿Qué opinión le merecen los acuerdos alcanzados? En las cumbres del clima se celebran dos cumbres paralelas. Por un lado, la del consenso en la que 197 países tienen que alcanzar un acuerdo por unanimidad, con las dificultades que ello supone teniendo en cuenta que entre esos 197 países hay grandes, pequeños, países petroleros… Así y todo, en la COP26, por primera vez se acuerda que hay que acabar los combustibles fósiles, se establece el máximo del 1,5ºC y los países se emplazan a acudir a la próxima Cumbre de Egipto con compromisos actualizados de reducción de emisiones. Es decir, ha habido un avance, pero es insuficiente porque la única forma de alcanzar el consenso por unanimidad y llegar a la meta juntos es ir al ritmo del más lento. Frente a esa COP del consenso existe la COP de los acuerdos voluntarios de países, empresas y entidades financieras. En esa “segunda COP” han habido muchas iniciativas y eso conforma, desde mi punto de vista, un nuevo orden económico mundial. Por ejemplo, 450 entidades financieras dijeron que iban a inver tir 130 trillones de dólares en la descarbonización o 110 países decidieron reducir las emisiones de metano en un 30% para el año 2030. Esto lanza un potente mensaje: a los que no han firmado les fuerza a firmarlo y los que han firmado les obliga a cumplirlo. Europa está tomando la delantera en la lucha contra el cambio climático y la reducción de emisiones. ¿Va por el buen camino? Hay varias maneras de ver la actuación de Europa en este tema. Por un lado, aunque en la actualidad Europa es la responsable de la décima par te de las emisiones de gases de efecto invernadero, históricamente ha sido, junto a Estados Unidos, la responsable de las dos terceras par tes de las emisiones mundiales y ello provoca que haya tenido un papel relevante en la generación del problema. Por ello, los países más desarrollados tienen que apor tar ese ese fondo de 100.000 millones anuales y la legislación europea condiciona e inspira muchas legislaciones mundiales. En este sentido, Europa ha hecho una apuesta para desarrollar un tejido económico y unos sectores industriales que ayuden a la descarbonización mundial, es decir, que hagan una apuesta por la descarbonización lo cual interesa al programa común de la comunidad. Pero, además, eso posiciona a las empresas europeas para que, de una forma más egoísta, una par te de las opor tunidades que se generen en ese proceso de descarbonización sean aprovechadas por estas. Para cumplir el objetivo de reducción de emisiones del 55% en 2030 o la neutralidad en carbono en 2050, Europa necesita empresas más sostenibles, responsables, menos contaminantes… ¿Qué le parece la actuación empresarial? Estamos en un tiempo muy nuevo donde el río de la sostenibilidad tiene un caudal creciente porque hay impor tantes afluentes que lo engrosan. Hay muchas empresas que sienEstamos entrando en un tiempo nuevo en el que la sostenibilidad y la construcción de una economía descarbonizada está centrando el debate Antes, la sostenibilidad era de gente alternativa y ahora, es la alternativa

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