entrevista Eva Galli 63 Recientemente han presentado el informe “ODS Año 6. La Agenda desde un enfoque sectorial”. ¿Cuáles son las principales conclusiones? Cada año no solo hacemos ese análisis sobre el avance de cada ODS, sino que además nos enfocamos en un tema concreto. En esta edición quisimos hacer un enfoque sectorial porque en torno al 85% de las empresas ya está identificando y trabajando en los ODS en los que tienen un mayor impacto, pero este avance a nivel individual no se produce de una manera colectiva. De ahí que, desde el Pacto Mundial, apostamos por un enfoque sectorial para impulsar ese cambio sistémico de la economía, de los procesos productivos y de los procesos de consumo. Otra de las conclusiones importantes es que continuamos viendo una brecha muy importante entre los ODS prioritarios identificados por las empresas y el establecimiento de compromisos concretos, cuantificables y con límite de tiempo. Ahí es donde, desde el Pacto Mundial, estamos ayudando a las empresas a formalizar, identificar y establecer esos compromisos cuantificables, públicos y con límite de tiempo para, posteriormente, darles las herramientas para alcanzarlos. Concretamente, han analizado los diez sectores con mayor peso en la economía española. ¿En qué situación se encuentran? Hay sectores más avanzados, con estrategias más sólidas, una mayor implicación de la alta dirección y con compromisos concretos. Por ejemplo, vemos que el sector farmacéutico y sanitario, el de las utilidades o el de servicios financieros están en un nivel de madurez en sus estrategias de sostenibilidad que quizás echamos en falta en otros sectores. ¿Por qué? Creo que forma par te de su ADN o de su naturaleza. Por ejemplo, el sector financiero está muy acostumbrado al análisis de los riesgos en su negocio y esta dinámica hace que se aborde la sostenibilidad corporativa desde un punto de vista de gestión de riesgos y de opor tunidades. Hay otros sectores, como el de las telecomunicaciones y tecnologías que, por su naturaleza, están acostumbrados a una innovación que hace que hayan adoptado una visión más holística y madura sobre cier tos aspectos de la sostenibilidad. Por otra par te, toda la regulación europea en materia medioambiental está provocando que aquellos sectores con mayor impacto implanten procesos mucho más exigentes. ¿Qué enfoque está usando el Pacto Mundial para hacer avanzar de forma más rápida a los sectores más rezagados? Destacaría tres palancas a nivel sectorial muy interesantes y que han funcionado en unos sectores y creemos que pueden funcionar en otros. Por un lado, la creación de hojas de ruta compartidas. Es decir, que todas las empresas de un mismo sector pueden hacer alianzas sectoriales para identificar los riesgos y analizar cómo afrontarlos, compartiendo ese conocimiento. Por otro lado, está el impulso normativo y de mercado adecuado y son las mismas empresas las que están solicitando a la UE o a nivel nacional esos ejercicios regulatorios. Esto va a ayudar a que esta transformación sea cada vez más rápida no en todos los aspectos de la sostenibilidad empresarial, pero sí que existen algunos ámbitos en los que puede ayudar. Por ejemplo, la Ley de Cambio Climático y Transición Energética o la reciente aprobación de la Estrategia de Desarrollo Sostenible traen a la mesa de debate estos temas interesantes. Y, por último, tal como afirma la CEO del Pacto Mundial, Sanda Ojiambo, en cada crisis hay una oportunidad y muchos sectores pueden aprovechar la coyuntura actual, derivada de la crisis de la COVID-19, para orientar adecuadamente sus estrategias y sus fondos, acompañados de los Fondos Next Generation EU, a crear ese cambio y ese avance hacia adelante. ¿Qué papel jugarán los Fondos Next Generation EU en el avance de los ODS? Los Fondos de Recuperación son una oportunidad inigualable y además, de momento, están bien planteados en el sentido de que el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia gira en torno a cuatro pilares muy vinculados al desarrollo sostenible como son la transición ecológica, la transformación digital, la igualdad de género y la cohesión social y territorial. Creo que estas cuatro áreas son muy interesantes para contribuir a ese cambio sistémico del que hablábamos antes. La incógnita será cuando, dentro de unos años, miremos atrás y comprobemos si estos fondos se han vehiculado y repar tido de una manera eficiente e integradora para todos los sectores y para toda la comunidad empresarial. El Pacto Mundial siempre ha alertado del problema de la pyme a la hora de acercarse Continuamos viendo una brecha muy importante entre los ODS prioritarios y los compromisos concretos Muchos sectores pueden aprovechar la coyuntura actual para orientar adecuadamente sus estrategias
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