Compromiso RSE 59 · 2022

40 Los riesgos relacionados con el clima y el medio ambiente serán los más preocupantes a medio y largo plazo. Así lo pone de manifiesto el “Global Risks Report 2022”, elaborado por el World Economic Forum. Los expertos que han participado en la elaboración de este estudio alertan de que los riesgos más preocupantes dentro de diez años serán el fracaso de los gobiernos en la acción climática, el clima extremo, la pérdida de biodiversidad, las crisis de recursos naturales o el daño ambiental humano. Si bien algunos de estos aspectos preocupan en la actualidad, la situación irá a peor en los próximos años. “El clima extremo y el fracaso de la acción climática se encuentran entre los cinco principales riesgos a corto plazo para el mundo, pero a largo plazo las cinco amenazas más preocupantes son todas ambientales. El fracaso de la acción climática, el clima extremo y la pérdida de biodiversidad también se clasifican como los tres riesgos potencialmente más graves para la próxima década. La creciente preocupación sobre el fracaso de la acción climática revela la pérdida de fe de los encuestados en la capacidad del mundo de contener el cambio climático, sobre todo por la fracturas sociales y riesgos económicos que se han profundizado”, destaca el informe. Entre las principales consecuencias de la inacción frente a estos riesgos están el aumento significativo de las temperaturas (el informe apunta hasta un calentamiento de 2,4ºC), accidentes naturales agravados o periodos prolongados de calor y frío extremo. Pero los riesgos climáticos no solo afectarán a la naturaleza, sino que también tendrán un impacto en la economía (la falta de acción conducirá a pérdidas proyectadas entre el 4% y el 18% del PIB mundial), la geopolítica o la salud mental de las personas. Los riesgos medioambientales, los más preocupantes a medio y largo plazo alineada con el objetivo. No olvidemos que nuestra Ley de Cambio Climático y Transición Energética nos marca unas metas más exigentes que las europeas y que ese es un objetivo vinculante que aceptan todas las empresas y sectores. Pero tenemos que ser realistas y acompasar estos objetivos con la realidad de nuestras empresas”. Es por ello que puntualiza que, para cumplir con lo previsto, “hay que emplear distintas herramientas tanto por par te de las Administraciones Públicas como por par te de la empresa y, también, del consumidor. Estas herramientas son de muy diversa naturaleza y van desde agilizar trámites administrativos, que hoy en día retrasan hasta una década la implantación de proyectos industriales, energéticos o de infraestructuras, hasta reconocer los esfuerzos de las empresas en las hojas de ruta hacia la descarbonización de sus procesos, apoyar la I+D+i o velar por que se preserve o, mejor aún, se refuerce la competitividad de nuestras empresas. Los consumidores tendrán que ser también responsables de sus decisiones y esto implica una apuesta fuer te por la educación y la información que reciben”. Los objetivos españoles “Si bien en los últimos años se ha puesto toda la estructura estratégica y normativa en marcha, España ha perdido mucho tiempo en activar una decidida política climática”, opina el director de la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA), Sergio Martín Serrano. En primer lugar, el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2021-2030, elaborado por el MITECO bajo demanda de la Unión Europea, Europa se ha fijado el objetivo de reducir las emisiones netas de gases de efecto invernadero en, al menos, un 55 % en 2030

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