Compromiso RSE 54 · 2021

86 ODS, porque ha afectado indudablemente a los más vulnerables. Y, afor tunadamente, más allá de las primeras intervenciones por par te de las autoridades monetarias de dotar de liquidez al mercado, los go- biernos enseguida han empezado a poner recursos encima de la mesa para una recu- peración que la están condicionando, acer- tadamente, a modelos de recuperación que proporcionen una recuperación más resiliente, alineados con su estabilidad y que sea una recuperación justa e inclusiva”. Un cierto escepticismo No obstante, hay exper tos que muestran un cier to escepticismo sobre el hecho de que la pandemia de la COVID-19 pueda acelerar el desarrollo de las políticas de RSC y Sostenibilidad de las empresas. En este sentido, el exper to Joan Fontrodona explica que las noticias que nos llegan so- bre el impacto de la pandemia en la res- ponsabilidad social y la sostenibilidad de las empresas son contradictorias.“Algunas noticias nos hablan de la reducción de la huella ecológica o de una mayor concien- ciación de los consumidores; pero tam- bién nos llegan noticias negativas, como el aumento de la brecha de género en el mercado laboral o el impacto en la eco- nomía de muchas familias. Por tanto, está por ver qué efecto real tendrá la pande- mia. Todo dependerá de cómo entiendan las empresas cuál es el papel de la soste- nibilidad en sus negocios. Si la ven cómo un coste, en el cor to plazo reducirán los recursos que destinen a estas políticas, y ya veremos cuánto tardan en recuperar la tendencia positiva que estábamos vivien- do en los últimos años. Si la ven como una for taleza y una ventaja competitiva, la “sacudida” que ha supuesto la pande- mia les hará ver la responsabilidad que tienen en la construcción de un mundo más humano y solidario”. A lo que Ismael Vallés, de Valores & Marketing, recuerda que “el ser humano tiene memoria limita- da y solo toma decisiones a cor to plazo. El nivel de sensibilidad social sobre los re- tos a los que nos enfrentamos es quizá el más alto que hemos tenido desde hace décadas y quizá se deba a circunstancias como las que estamos viviendo, pero es verdad que nos compor tamos y actua- mos cíclicamente. Dicho esto, hay que ser optimista y convencernos de que no hay marcha atrás”. José María Vera, de Intermon Oxfam, cee que la pandemia ha demostrado que se debe acelerar la transformación del mo- delo económico y de negocio de empre- sas que hoy contribuyen a la desigualdad extrema y al calentamiento global”. A pesar de todo, la COVID-19 sin duda puede actuar como revulsivo en el sentido de ayudar a tomar más conscien- cia ciudadana, política y empresarial sobre la gravedad del momento actual y, por lo tanto, puede acelerar la necesaria transfor- mación global. Un deseo realizable si unimos la rea- lidad de potenciar las acciones en materia de RSC junto con la reconstrucción de nuestra economía, no solo la española sino la mundial, y esta vez los criterios de RSC van a ser decisivos por la propia exigencia de la ciudadanía. Reconstruir tras una crisis tan profun- da y global como la que estamos sufriendo nos permite la opor tunidads de empezar a repensar desde los cimientos ■ VICTOR VIÑUALES, director de Fundación Ecología y Desarrollo “El único dinero de los planes de recuperación está claramente orientado en dirección ESG” ISMAEL VALLÉS, socio de Valores & Marketing “El nivel de sensibilidad social es quizá el más alto que hemos tenido desde hace décadas” JUSTO VILLAFAÑE, presidente de Villafañe & Asociados “Davos es un paso más de los muchos que necesitamos para impulsar la sostenibilidad de forma real”

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