Compromiso RSE 54 · 2021

84 mamos un gran equipo. No tengo ninguna duda de que se acelerarán los cambios en las empresas y que jugarán no sólo un rol económico sino también social”. En este sentido, desde Sanitas, Yo- landa Erburu afirma que “las compañías tenemos el deber de ser punta de lanza en innovación para ofrecer a la sociedad soluciones a sus problemas. Y el cuida- do del medio ambiente es uno de los grandes retos al que nos enfrentamos en la actualidad. Necesitamos encon- trar un sistema de organización social y económica que permita prevenir futuros desastres medioambientales y sanita- rios. Debemos lograr un planeta sano para garantizar la salud de las personas”. Para ello, solo hay un camino: “Rectificar y frenar el impacto negativo de la activi- dad económica sobre la biodiversidad, el cambio climático y la desigualdad social. Y dar un paso más y generar impactos positivos en la sociedad de la que forma- mos par te”, añade Erburu. Una opinión que compar te Montse Moliner, de ManpowerGroup, que cree que “si hay algo que ha puesto en evidencia la crisis sanitaria es que el liderazgo de las empresas debe ser aún más responsable y sostenible, de valor compar tido. Las em- presas tenemos un papel, una opor tunidad y una responsabilidad a la hora de desa- rrollar modelos de negocio sostenibles e inclusivos que, de aquí a 2030 representan la creación de 380 millones de empleos”. Mientras que Carlos de la Iglesia , de Mi- crosoft, asegura que “la COVID-19 está obligando a un replanteamiento de las es- trategias y a un nuevo foco en el propósi- to. Los Consejos empiezan a contemplar el impacto de las organizaciones en el largo plazo, más allá del retorno inmediato y el beneficio a cor to”. A todo ello, José Luis Lizcano, de AECA , recuerda que “la RSC, tanto des- de el plano conceptual como el aplicado a través de políticas concretas relacionadas con los distintos grupos de interés, ayuda a hacer frente una pandemia como la que estamos padeciendo. Los buenos resulta- dos en materia de relaciones laborales, las facilidades y flexibilidad en el empleo, las ayudas económicas para sopor tar situacio- nes extremas como las provocadas por la pandemia, por ejemplo, hacen recomenda- ble la RSC y, por lo tanto, la potencian”. Eso sí, el director de RSE de Gre- dos San Diego Cooperativa, Juan José Barrera , cree que en la salida de la cri- sis actual tanto las políticas de RSE como los gobiernos tienen un papel impor tante a jugar y recuerda la salida de la crisis de 2008: “Las actuaciones de la política de la UE en la crisis de 2008 fueron irrespon- sables, y aún venimos pagando los efectos de una política económica restrictiva. Aho- ra, ante la crisis económica producida por la pandemia, parece que hay una apuesta por una política económica europea más expansiva, que se dirige a apoyar a las em- presas y los ciudadanos desfavorecidos. Es una buena señal”. Desde ECODES, Victor Viñuales, considera: “El único dinero que va a haber en los planes de recuperación públicos está claramente orientado en esa dirección. Fuera del paraguas de la soste- nibilidad va a llover. Las empresas que no avancen rápido en esa dirección van a te- ner problemas más pronto que tarde”. En este sentido, Antoni Ballabriga, de BBVA, opina que “la COVID-19 ha acele- rado todavía más la necesidad de inver tir en un modelo de economía más resiliente, que incorpore esta visión climática y los JOSÉ MARÍA VERA, director general de Intermon Oxfam “No está en juego el planeta, está en juego la especie humana en el planeta” JOAN FONTRODONA, profesor de Ética Empresarial de IESE “El efecto real de la pandemia dependerá de cómo entiendan las empresas la sostenibilidad de sus negocios” JOAQUIN GARRALDA, presidente de Spainsif “El WEF es menos influyente que las decisiones de los inversores institucionales o los organismos reguladores”

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